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Lectoaperitivos de versos y dichos para situaciones concretas

post143

El burrito de San Vicente

lleva carga y no la siente.

También para anunciar que alguien lleva algo –una pelusa, una hilacha, un cartel, etc.– sin darse cuenta.

 ♦

Mi pariente

tiene cola y

no la siente.

El burrito de Santa Clara

lleva carga y no las para.

El burrito de mi pariente/de mi teniente/del intendente,

tiene carga y no la siente.

En Puerto Rico dirían así:

Caballito valiente

que lleva la carga

y no la siente.

Para sacarse una mugre del ojo:

María, María,

sácame esta porquería.

—José, José,

que ya te la saqué.

María, María,

bótame esta porquería.

—Triniá, Triniá

que ya no tenís na.

Ventura, Ventura,

sácame esta basura.

Para saludarse:

¡Hola, hola ratón con/sin cola!

Para despedirse:

Calabaza, calabaza

cada uno pa’ su casa.

Calabaza, calabaza

cada uno pa’ su casa

y el que no tiene casa

se va a la plaza.

Una bolita,

una manzana,

señorita

hasta mañana.

Adiós, granito de arroz,

si fueras bonito,

me fuera con vos.

Que le vaya bien,

que lo pise un carro,

que lo mate un tren.

Para despedir a una visita pesada:

Que Dios te de tanta salud,

como descanso nos dejas.

No te digo que te vayas,

pero ahí tienes la puerta.

Ambos recopilados por Marisa Alonso Santamaría de Segovia, España.

Para hallar cosas perdidas:

Santa Elena, que a la mar fuiste

luz y clavos a buscar

ayúdame a hallar

lo que no puedo encontrar.

Para encontrar la aguja perdida:

Santa Rita, Santa Rita

que aparezca mi agujita.

Cuando María cosía,

la aguja no se le perdía.

Cuando se cae un diente de leche:

Ratoncito, ratoncito

dame otro diente

más bonito.

Ratoncito Pérez,

ratoncito Pérez

toma mi diente viejo

y cámbiamelo por otro nuevo.

Ratoncito Pérez,

ratoncito Pérez

aquí te dejo mi dientecito

cámbiamelo por otro más bonito.

Ratón: toma este diente

y dentro de ocho días

me das otro mejor.

Para consolar al que se ha hecho daño o le duele algo.

Sana, sana

colita de rana,

si no sanas hoy

sanarás mañana.

Sana, sana,

potito de rana,

si no sana hoy,

sanará mañana.

Sana, sana

potito e’ rana;

un peíto para hoy

y otro para mañana.

Sana, sana

potito e’ rana;

cinco peítos

por la mañana.

Cura, sana,

culito de rana,

si no se cura hoy

se curará mañana.

Cura, sana,

madre rana

dame un besito

y vete a la cama.

Para hacer fila:

Pa, pa, pa,

la gallina que se va,

los pollitos van detrás.

Para quedarse con algo que se ha encontrado:

Papel, papel,

el que se lo encuentre,

para él.

 ♦

Grillo, grillo,

el que se lo encuentre,

pa’ su bolsillo.

 Para conseguir algo o cumplir algún deseo:

Pilato, Pilato

la cola te ato,

si no lo consigo

no te desato.

 (Haciendo un nudo en alguna prenda o tela.)

Cuando dos personas dicen algo al mismo tiempo:

Toco tu frente,

toco la mía,

toco madera

la suerte es mía.

A los mañosos:

DIME OVEJITA NEGRA

―¡Bee! ¡Bee! ¡Bee!

―Dime, ovejita negra,

¿tú tienes lana?

―Tengo tres sacos llenos

sobre mi espalda:

uno para mi dueño,

otra para mi dama, y para el niño llorón y mañoso

¡no tengo nada!

Para que los mañosos coman:

Cuando no hay lomo,

de todo como.

Dando pistas para que el otro encuentre lo que busca:

Frío, frío

como el agua del río,

caliente, caliente

como el aguardiente.

 (Frío por lejos; caliente por cerca)

Para que los niños y niñas al comer pongan la otra mano sobre la mesa:

Un Padrenuestro y un Ave María

por esa manito que está escondía.

Un Padrenuestro y un Ave María

por una manito perdida.

 Al que no convida:

Te comiste la naranja

no me diste la pepita,

cuando mate mi chanchito

no te daré la colita.

El que come y no convida

tiene un sapo en la barriga.

Yo comí y convidé

el sapo lo tiene usted.

Recopilada por Noelia Buttice

Paraguay

Taller de Poesía Infantil de Mar Benegas

Cuando se está muy satisfecho después de comer:

Tengo frío,

tengo calor,

tengo la panza

como un tambor.

Al que pide de vuelta algo que ya había regalado:

Al que da y quita

le sale una jorobita.

Al que da y cobra,

le sale una joroba.

Al que da y quita

le sale una corcovita

debajo de la colita.

La oración de San Benito:

si no me la das, te la quito.

En República Dominicana dirían:

El que da y quita

se va pa’ la puerta

de la gorgojita.

En España, estas cuatro fórmulas:

A quien da y toma

nácele una corcova.

Quien da y quita

la pena mardita.

El que da y quita

se lo lleva la pipita.

Quien da y quita

a la gloria maldita.

Quien da quien da

a la gloria se va.

Y en México:

El que da y quita

con el Diablo se desquita

y en la puerta de su casa

le sale una jorobita.

El 27 de marzo de 2014, Marisa Alonso Santamaría agrega:

Manos que no dais, ¿qué esperáis?

Tomando y recuperando el asiento:

El que fue a Portugal

perdió su lugar.

El que fue a Melipilla

perdió su silla.

El que salió al viento

perdió su asiento.

Pero cuando volvió

de la oreja lo sacó.

Y cuando llegó

de las mechas lo sacó.

Y cuando llegó

de guapo se sentó.

El que fue a Melipilla

perdió su silla;

pero el que volvió,

de las mechas lo sacó.

Y el que fue prudente,

lo dejó.

En España lo dirían así:

Quien fue a Sevilla

perdió su silla.

Quien fue a Morón/a Gijón

perdió su sillón.

Quien fue a Graná

no perdió na.

El que fue a Aragón

se la encontró.

En Venezuela:

El que se va a la Villa,

pierde su silla.

El que de Villa viene

una silla tiene.

En Argentina:

El que va a la villa

perdió la silla

y el que vuelve

con una varilla

le pega en la canilla

pa’ que deje la silla.

En Ecuador:

El que va para Quito

pierde su barquito.

En Perú:

Quien va a la villa

pierde su silla

y la rescata

con una rejilla

o una cosquilla.

Y en México:

El que fue a la villa

perdió su silla

y se sienta en una tortilla.

Respuestas a la pregunta cómo te llamas:

Yo me llamo Poca-pena,

pariente de Mala-gana,

y por apellido tengo:

Lucero de la Mañana.

—¿Cómo se llama?

—Como me puso el cura

Carretón de la basura.

—¿Quién?

—El pequén.

—Le levantai la cola al burro

y se la soplai bien.

Para el que se entromete en la conversación:

Qué le importa a usted,

papas con puré.

Qué te importa a ti,

papas con ají.

Qué te importa a vos,

papas con arroz.

Qué te importa a ti,

nariz de apir.

Al que acusa, delata o “echa al agua”:

Acusete

tira cuetes/care’ cuete,

cinco panes

y un bonete.

Cuando una niña o mujer se quiere adjudicar la propiedad o mérito de algo:

¡De ella,

la chicha en la botella!

Ella, la cara e’ botella.

Para pedir suerte o fortuna:

Luna, luna, dame fortuna.

Mamita luna

dame salud

y fortuna.

Luna, lunita

dame salud y platita.

Para los que rechazan algo y en el fondo sí lo quieren:

¡No lo quiero, no lo quiero,

échamelo en el sombrero!

Para molestar y “sacar pica”:

Tonto leso, tonto leso,

levántale la cola al burro

y dale un beso.

Por la salida de “un viento”, estas simpáticas rimas:

Prefiero perder un amigo

a que se me tuerza una tripa.

Se le salió el apellido.

El que primero lo huele

es que debajo lo tiene.

Fórmulas para “averiguar” quién se tiró el pedo, se mojan con saliva los dedos según cuántos sean los sospechosos, se repite el verso agitando la mano y el dedo que primero se seca, ¡ése fue!

Fo, fo, fo,

¿quién se lo tiró?

Follón, follón,

guata de tambor.

El que ya terminó de comer algo rico, pide al otro que le convide más:

El que acaba primero

ayuda a su compañero.

Para avisarle a quien tiene la cremallera abajo:

Tiene el despacho/cierre/marrueco abierto,

el domingo no se vende.

Para denunciar al que se mete el dedo o se escarba la nariz:

Están sacando pan del horno.

Para señalar al recién llegado:

Salió el sol

salió la luna

salió el pelao

cabeza e’ tuna.

Salió la Luna

comiendo aceituna.

Salió el Sol

comiendo lisol.

Al que se pone al frente de otro o de un grupo y no deja ver:

La carne de burro, no es transparente.

Hijo de vidriero.

Rosa, clavel y botón

sálete viejo panzón.

Antes de una prueba o lección:

San José, San José,

que me pregunten,

la que me sé.

Fórmula que los niños estíticos repiten sentados a la bacinica, golpeándose las rodillas con las manos empuñadas.” (Oresthe Plath (2009), Folclor chileno, FCE, p.146):

San Ramón

San Ramón

sácame este

pelotón de mojón.

Al que estornuda:

Salud y plata

y hartos pelos

debajo ‘e la guata.

El 27 de marzo de 2014, Marisa Alonso Santamaría agrega:

¡Salud! tenga el burro,

que palos no le han de faltar.

Al pedir permiso para pasar:

—Con permiso, Cabo Carrizo.

—Usted lo tiene, Cabo Jiménez.

Para acallar a los preguntones:

Fureles

mojones envueltos en papeles.

Tostones,

para callarle la boca

a los preguntones.

Es mejor intentarlo que no hacer nada:

Una vieja se cosió el poto

con un mimbre.

No le quedó bueno,

pero le quedó firme.

Peor es mear en el suelo,

dijo una vieja,

y meó en un canasto.

Para burlarse de los que no tienen auto y deben viajar a pie:

El auto de Armando

una cuadra a pie

y la otra andando.

El auto de la Maruja

un pie en la vereda

y el otro rempuja.

Para las penas de amor:

Manzanilla, manzanillón

para el dolor de corazón.

Para acallar los perros:

Santa Ana parió a María

Santa Isabel a San Juan

con estas santas palabras

los perros se han de callar.

Al que se va sin pagar:

¡Hizo perro muerto como Ño Mamerto!

Para invitar a los bebés a dar sus primeros pasos:

Aquí te espero

comiendo un huevo.

Andando, andando,

la viejita andando.

Andando, andando

que la Virgen va guiando.

Anda, niño, anda,

que Dios te lo manda,

si no andas hoy,

andarás mañana.

Anda, niño, anda,

que Dios te lo manda,

y Santa María

que andes en un día.

Señor San Andrés

que andes en un mes,

Señor San Bernardo

que andes en un año.

En esta demanda,

anda, niño, anda.

 ♦

Para rascarse, estas dos:

A la buena ventura

si Dios te la da

si te pica una mosca

“rascatelá”

San Pedro, como era calvo,

le picaban los mosquitos

y su padre le decía,

“Ponte el gorro, Periquito.”

En República Dominicana, para que llegue la luz: 

Niñito Jesús

que llegue la luz.

A los que se detienen a mirar o “sapos” como les decimos en Chile:

Los mirones son de palo.

Qué me mira

qué me adora

que me ha visto

cara e’ lora.

¿Qué te pasa, calabaza?

Nada, nada, limonada.

¿Qué me miras?

¿Que me adoras?

¿Que me viste comiendo loros,

que me meneas la cola?

Recopilado por Andrea Pizarro

Chile

Taller de Poesía Infantil de Mar Benegas

Al que se cae:

Compró terreno.

A los pedigüeños:

“¿No querís más, Nicolás?”

Cuando se reprueba a alguien que lanza un eructo:

¡Ay, chancho!…

Provecho te hizo el afrecho.

Sólo por diversión:

Antiguamente se usaba

el ombligo en la frente

y con la nueva usanza

se vino a la panza.

Antiguamente se usaba

el ombligo en la frente

con el tiempo y la danza

se trasladó a la panza.

Antiguamente tenía

el ombligo en la frente

con la mudanza se me

bajó a la panza

con un terremoto

se me bajará al poto

y con lo que vendrá después

se me bajará a los pies.

Para hacer versos con algunos nombres:

María, guata fría

cucharón/chuchoca pa’la comía.

María, guata fría,

junta tu guata

con la mía.

Teresa, pon la mesa,

si no tenís pan

pon tu cabeza.

Para echar a alguien:

Ándate al rollo

a comer frangollo

junto con los pollos.

Al que viene llegando de la peluquería:

¿Quién te peló

que las orejas

no te cortó?

¿Quién te peló

que las orejas

te dejó?

Para que corra el viento al encumbrar el volantín o la cometa:

San Lorenzo, San Lorenzo,

si no venís luego, comienzo.

Antiguamente, versos que se decían los días sábado:

Mañana domingo

se casan los gringos

se lavan las patas

y se van a Coquimbo.

—¿Qué día es mañana?

—Domingo

—Lávate las patas

con jabón Gringo.

Bola colorá, pa’ no jugar más.

Bola café, pa’ jugar otra vez.

Para embravecer al mar:

María Celestina

bota tu niña.

Fórmula para que se encienda el fuego.  Se repite tres veces:

Por santa María Isabel,

qu’ este fuego no quiere arder.

Con un palito en la mano, fórmula que se repite tres veces para espantar el humo:

Arráncate pa’ llá humito,

y te doy este corderito.

Al que se le caen o le cuelgan los mocos:

¡Se le caen las velas!

Y al que se le sale la saliva:

¡Se le cayó el real!

Cuando suena el timbre o la campana, anunciando el recreo:

¡A recreo pan con huevo!

Y cuando suena para anunciar el fin de la jornada:

¡A la casa pan con grasa!

En Chile, a los exagerados o pretenciosos:

No te tirís al cochayuyo

con lo que no es tuyo.

No te tirís al dulce,

Natalio Tursi.

No te tirís, flor de alhelí.

No te tirís tan alto, flor de palto.

Al que se queja o apura con la comida:

—¡Ay! que tengo hambre.

—Cómete a tu madre.

—¿Y si está dura?

—Échala en vinagre.

—Tengo hambre…

—¡Chúpate el dedo grande

hasta que te dé un calambre!

Versos para poner en los libros:

Si este libro se perdiera

como suele suceder

suplico al que lo encuentre

que lo sepa devolver

con un clavel en la boca

y una rosa a los pies.

Y si no sabe mi nombre

aquí lo voy a poner…

Si este libro se perdiera

como suele suceder

le pido al que se lo encuentre

me lo sepa devolver

sabiendo que no soy rico

yo lo sabré agradecer.

Y para que sepa mi nombre

aquí lo voy a poner…

Si este libro se extraviare

como puede acontecer

espero que el que lo encuentre

me lo sepa devolver

porque es de un pobre muchacho

que en él empieza a aprender

y si no sabe mi nombre

aquí lo voy a poner…

En Chile, para burlarse del que no sabe:

A, E, I, O, U

el burro sabe más que tú.

Los siguientes siete son aportes recopilados por la ilustradora chilena Gabriela Germain Fonck en el marco del Taller de Poesía Los Niños se comen la Luna de la escritora española Mar Benegas.

En contra de los abusadores:

Mariquita Pérez,

que le pega a las mujeres.

Ante los tirones de pelo al peinarse, la ropa apretada, los tacos… o cualquier dolor o incomodidad:

Para ser bella, hay que ver estrellas.

O bien, 

La que quiere ser bella,

tiene que ver estrellas.

Ante las dificultades…

El que quiere celeste,

que le cueste.

El que quiera peces,

que se moje el culo.

Recopilado por Marisa Alonso Santamaría de Segovia, España.

Cuando se debe deshacer lo hecho:

De Arica a La Paz,

tres pasos p’atrás.

Esperando que el inmaduro o la inmadura madure:

Deja que crezca el membrillo

y que bote el pelillo.

Otra versión:

Crecerá el membrillo y mudará el pelillo.

Para cultivar la paciencia:

Poco a poco, hila la vieja el jopo.

Para indicar que ya se está satisfecho(a) con lo comido:

Guatita llena, corazón contento.

 

Para anunciar llegada o contestar el llamado a la puerta:

—Toc, toc.

—¿Quién es?

—La vieja Inés.

Algunas recopilaciones enviadas por la escritora española Marisa Alonso Santamaría el 22 de noviembre de 2013:

Gracias por la flor,

pero me cago en el tiesto.

Santo Tomás, una y no más.

Si la envidia fuera tiña,

¡cuántos tiñosos habría!

Vísteme despacio que tengo prisa.

Predícame Padre, que por un oído me entra y por otro me sale.

Después de cornudos, apaleados.

Ni son todos los que están, ni están todos los que son.

Culo veo, culo quiero.

Zapatero a tus zapatos.

En Chile decimos, 

Pastelero a tus pasteles.

Para San Blas, la cigüeña verás.

Ni tanto ni tan calvo.

La ocasión la pintan calva.

Apártate que me manchas, dijo la sartén al cazo.

Para este tiempo es la ropa.

La arruga es bella.

Vaya tres patas para un banco.

A razón de catorce: siete la media, veinticinco mujeres,

cincuenta tetas y, si son de marrana, doscientas cincuenta.

A mí me vas a hacer comulgar con ruedas de molino…

¡De Madrid al cielo!

¡Muchas gracias Marisa por todos tus aportes!

Le dio con el palo al gato.

(Acertó)

Son tiempos de vacas flacas.

Hay que tomar el toro por las astas.

A los antipáticos y desagradables:

Más pesado que trote de vaca.

Más pesado que vaca con yeso.

¿Caballero él?  Le falta pelo para ser caballo entero.

Al que no ayudó y quiere figurar como que sí:

¡Aramos! dijo la mosca arriba del cacho del buey.

Cuando se descubre la verdad o se encuentra la solución:

¡Aquí está la madre del cordero!

Cada oveja con su pareja.

El 27 de marzo de 2014, Marisa Alonso Santamaría agrega:

Juro y perjuro, primero el ojo y después el culo.

(Hay que pensar antes de actuar.)

Para llamar la atención de alguien:

A vos te digo,

nariz de ombligo

talón de maceta,

canillas de hilo.

5 Comentarios

  1. El que come y canta un sentido le falta. El que canta su mal espanta. Un abrazo desde Segovia. Marisa Alonso

    • Gracias, Marisa! Por favor, sigue enviándome todos los que vayas recordando y recopilando.
      Un fuerte abrazo!

  2. Siempre lo digo, tan lejos y tan cerca,jaja
    ¡Gracias Astrid!
    Un abrazo

  3. Alguien me dice como termina este dicho: cuando al Membrillo se le cae el pelillo ………

    • Hola Constanza,
      Conozco el dicho “Crecerá el membrillo y mudará el pelillo”, y se refiere a que a medida que pasa el tiempo y alguien o algo (algún proyecto, alguna idea por ejemplo) va creciendo, madura y se perfecciona.
      Más arriba en esta mesa de lectoaperitivos, lo presentamos como, “Deja que crezca el membrillo y que bote el pelillo.”
      Saludos, y muchas gracias por tu visita!

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