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Lectoaperitivos de poemas con humor

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BLA…BLA…BLA…

Una niña con otra hablaba hablaba,

las palabras salían enblabladas.

Tanto su boca abrió

que una mosca tragó.

Pero enseguida la escupió… ¡mareada!

Cecilia Pisos

Argentina

 ♦

CARTA A CAPERUCITA ROJA

Niña del cuento, te pido ayuda,

no me abandones con esta duda:

¿Andabas tan encaperuzada

que —a causa de eso— no veías nada?

¿Cómo es posible, Caperucita,

que confundieras a tu abuelita?

¿Tal vez tenía cara de loba?

¿Era taaan rara?  (¿O tú eres boba?)

Elsa Isabel Bornemann

Argentina

UN SUEÑO

¡Ay!, qué risa que me daba

después de tanto soñar,

mi hermano menor vestido

de novia, se iba a casar.

Mi papá con una falda

de seda y con un collar;

mi mamá con una soga

su trompo hacía bailar.

Mi abuela jugaba al luche,

mi abuelo al tugar-tugar.

¡Ay!, qué risa que me daba

después de tanto soñar.

Efraín de la Fuente

Chile

VERDAD DE VERDAD

Si Pinocho nos dijo

la verdad

Peter Pan era mayor

de edad.

No fue el loco mambrú

a la guerra

ni el famoso Aladino entró

a la cueva.

Era un perro con botas

no gato

y era feo el gran buitre

no el pato.

El zapatito de cristal

se rompió

y con la bruja el príncipe

se casó.

El lobo feliz era amigo

de la abuela

y la tal Caperucita

una locuela.

La bella fue la bestia

del cuento

y la que tanto dormía

un esperpento.

¿Blanca como la nieve?

linda mulata

¿y el príncipe azul?

toda una lata.

Soplaron los tres chanchitos

para derribar mi versión

y este problema… digo, este poema

a su fin llegó.

 

Edgar Allan García

Ecuador

LA POBRE VIEJECITA

Érase una viejecita

sin nadita que comer,

sino carne, frutas, dulces,

tortas, huevos, pan y pez.

Bebía caldo, chocolate,

leche, vino, té y café,

y la pobre no encontraba

qué comer ni qué beber.

Y esta vieja no tenía

ni un ranchito en qué vivir

fuera de una casa grande

con su huerta y su jardín.

Nadie, nadie la cuidaba

sino Andrés y Juan y Gil

y ocho criadas y dos pajes

de librea y corbatín.

Nunca tuvo en qué sentarse

sino sillas y sofás

con banquitos y cojines

y resorte al espaldar.

Ni otra cama que una grande

más dorada que un altar,

con colchón de blanda pluma,

mucha seda y mucho holán.

Y esta pobre viejecita

cada año, hasta su fin,

tuvo un año más de vieja

y uno menos que vivir.

Y al mirarse en el espejo

la espantaba siempre allí

otra vieja de antiparras,

papalina y peluquín.

Y esta pobre viejecita

no tenía qué vestir

sino trajes de mil cortes

y de telas mil y mil.

Y a no ser por sus zapatos,

chanclas, botas y escarpín,

descalcita por el suelo

anduviera la infeliz.

Apetito nunca tuvo

acabando de comer,

ni gozó salud completa

cuando no se hallaba bien.

Se murió de mal de arrugas,

ya encorvada como un tres,

y jamás volvió a quejarse

ni de hambre ni de sed.

Y esta pobre viejecita

al morir no dejó más

que onzas, joyas, tierras, casas,

ocho gatos y un turpial.

Duerma en paz, y Dios permita

que logremos disfrutar

las pobrezas de esa pobre

y morir del mismo mal.

Rafael Pombo

Colombia

(holán: Lienzo muy fino; papalina: Cofia de mujer; escarpín: Zapato de una sola suela y de una sola costura; turpial: ave nacional de Venezuela)

ASÍ ES

El cielo es de cielo,

la nube es de tiza.

La cara del sapo

me da mucha risa.

La luna es de queso

y el Sol es de sol.

La cara del sapo

me da mucha tos.

María Elena Walsh

Argentina

LIVIANA

Una mari mariposa

que volando mariposa

se mariposa en mi mano

¡y no maripesa nada!

Cecilia Pisos

Argentina

COLMOS DE CHICLES

Era un chicle tan vistoso

que a una mosca enamoró.

(Por supuesto, dejé al chicle…

¡y él con la mosca voló!)

Era un chicle tan prolijo,

que cuando no lo mascaba,

me juntaba las pelusas…

¡mi cuarto superbrillaba!

Nunca un chicle tanta suerte

en un examen me dio.

Te lo paso pero, ojo:

de vuelta lo quiero yo.

Cecilia Pisos

Argentina

COLORES QUE ME LLEVARÍA A UNA ISLA DESIERTA

Color botella al mar

y color sombra,

por si falta quizás,

color palmera.

Color lata de atún

para el almuerzo,

y, por no pasar frío,

un primavera.

También, por cierto,

junto al color balsa

y al infaltable

tono abrelatas,

pondría un color socorro intenso,

un “por favor, ¡ya vengan!

¿me rescatan?”

Cecilia Pisos

Argentina

NO SE VALE

En la fuente un angelito

hace pis, nadie se enoja.

Y encima tiran monedas

por si la suerte las moja.

Cecilia Pisos

Argentina

LA MADRE COTORRA

No para de hablar ¡será lora!

la madre cotorra sin pausa

que habla sin prisa y sin causa.

No piensa que estoy esperando,

no tiene consideración,

si encuentra una amiga en el horno

ya sé que me toca plantón.

Me salen raíces al suelo

y ramas entre los tendones,

ella hablando por los codos

y yo anidando gorriones.

Sigue hablando sin parar:

se construyen los ratones

una casa y su balcón

con la puerta en mis talones.

Prosigue su blablabá,

sonriendo gesticula,

llega un dragón a mis ramas

a hacerse la manicura.

Pasan años y hasta siglos,

vuelven las eras glaciales,

nos invaden los marcianos

con sus naves espaciales.

¡Soy un fósil ambarino!

un vestigio del pasado,

la cotorra sigue hablando

y yo sigo aquí plantado.

Ya no lo soporto más

¿cómo se puede hablar tanto?

Me montaré en el dragón

y me iré de aquí volando.

Mar Benegas

España

MI HERMANO CACHORRO

¡Un canguro llorón!,

un enano sin dientes,

un pañal con sorpresa

siempre oliendo a serpientes.

Que vomita, no hay parque.

Que se duerme, no hables.

Cuídalo con amor

y además no lo estampes.

Que si estate con él,

que si dale el juguete,

que si no se te ocurra

esconderle el chupete.

No lo hagas llorar,

no le dobles el brazo,

no le pintes la cara,

ni le des un codazo.

Nadie sabe qué hazaña supone

el tener un cachorro bebé,

además de un misterio increíble

que aún así yo lo pueda querer.

Mar Benegas

España

EL PADRE JABALÍ

Mi padre jabalí

tumbado en el sofá

resopla como un búfalo

¡no deja de roncar!

Cuando él se echa la siesta

silencio sepulcral,

no puedes ver la tele,

¡ni se te ocurra hablar!

No hagas ningún ruido

o acabará gruñendo.

Tú quédate muy quieto

conteniendo el aliento.

El sueño jabalí

a la hora de la siesta

es un peligro incierto

de esta vida nuestra.

Mar Benegas

España

VECINA DEPREDADOR

La vecina de mi abuela

es un gran depredador:

dinosaurio con tacones

que grita sin ton ni son.

Parece que la señora

me quiere hoy merendar,

voy a afilarme las uñas

por si tengo que atacar.

Ella prepara a la presa

—que en este caso soy yo—

criticando si voy sucio

o diciendo:  ¡qué mayor!

En el rellano al acecho

se abalanza sobre mí,

se lanza a besuquearme,

pellizcándome sin fin.

El peligro está en el aire,

¡socorro! —grito por dentro—.

Como una boa constrictor

me estruja sin miramiento.

Menos mal, llega mi abuela,

y, fuertemente me agarra,

de la fiera me libera

soltándome de sus garras.

Ahora ya podemos irnos

pero no termina así:

su apetito es insaciable

¡yo no vuelvo por aquí!

Mar Benegas

España

TACARAÑA

No da ni los buenos días,

por no darlos, esta araña.

Sus telas tienen fronteras

que vigila siempre huraña.

Mar Benegas

España

GORRIGORRONES

Pajarillos muy pequeños

que son como los gorriones.

Tienen morro y se lo pisan

además de ser gorrones.

Mar Benegas

España

(morro:  RAE 1. m. Parte de la cabeza de algunos animales en que están la nariz y la boca.)

ORUMÍSTICA

Esta oruga espiritual,

sólo piensa en una cosa:

en alcanzar el nirvana

y ser por fin mariposa.

Mar Benegas

España

PARAFANTE

Hace deportes de riesgo,

paquidermo muy valiente.

Le gusta el paracaídas

y también el parapente.

Mar Benegas

España

CULEBRISTA

Suele abitar en los circos,

acróbata y malabarista.

Allá arriba, por la cuerda,

la culebra equilibrista.

Mar Benegas

España

OTORRINOLARINGATO

Médicos de la garganta

son estos raros felinos.

También oído y nariz

te curarán los mininos.

Mar Benegas

España

PATETIGALLO

Gallo afónico y patético

que canta sin emoción.

Suelta gallos sin descanso

y no aprende la lección.

Mar Benegas

España

BOLSERIZO

Pincha y tiene mala leche,

difícil de amaestrar,

con una gran cremallera

y las asas de agarrar.

Mar Benegas

España

NIÑARDILLA O NIÑORDILLA

En la vida de un infante

—cuando les salen las palas—

se convierten en ardillas

durante una temporada.

Mar Benegas

España

(pala:  RAE  7. f. Diente incisivo superior.  En Chile a estas “palas” les llamamos  “paletas”.)

ESTORNUDINO

Pájaro estornudador,

alérgico a las ciudades.

Estornudan día y noche

y echan mocos a raudales.

Mar Benegas

España

TRABAPOSAS

Escucharás trabalenguas

cerquita de estas raposas.

Son animales astutos

con alas de mariposa.

Mar Benegas

España

(raposa:  RAE 2. f. coloq. Persona astuta.)

MARICIELO

Grandes aspiraciones

tiene siempre maricielo:

siendo una mariquita

se cree que es un rascacielos.

Mar Benegas

España

(mariquita “El nombre Mariquita varía según la especie y el país; los más habituales son mariquita, chinita, catarina, sarantontón, vaquita de San Antonio y vaquita de San Antón.”)

BIBLIORATÓN BIBLIOTAE

Vulgarmente conocido

por ratón de biblioteca.

Ha de leer muchos libros

o le duele la cabeza.

Mar Benegas

España

MANTOPO

El roedor medio ciego

vive dentro de un cajón.

Puedes taparte en la cama

o usarlo para el sillón.

Mar Benegas

España

MARISOPAS

Lo que más les gusta a ellas

es la sopa bien caliente,

desenrollando su lengua

de un “sorbido” se la beben.

Mar Benegas

España

OVIEJAS

Son una especie de abuelas

que viven en el sofá.

Tejen los cuentos de lana

que luego te contarán.

Mar Benegas

España

DESLENGUADOS

Peces planos muy sabrosos,

insolentes y habladores.

Hablan hasta en la sartén

o en tu tripa si los comes.

Mar Benegas

España

CUCHARACHAS

Insecto muy asqueroso

que se esconde en los rincones.

También son una cuchara

con la que comer los postres.

Mar Benegas

España

MONÍSIMOS

Especie de chimpancés

que se ponen siempre guapos.

Van a la peluquería

y se lustran los zapatos.

Mar Benegas

España

MIEDUSA

Ten cuidado no te piquen,

aunque es poco probable,

las miedusas siempre huyen

porque son unas cobardes.

Mar Benegas

España

DISPARATE

Había un inglés

que en un dos por tres

quedaba al revés

arriba los pies.

Así caminaba,

comía y hablaba,

reía y cantaba

feliz como un pez.

Decía:  ¿No ves

que todo es como es

vuelto del revés?

Le contesté:  “Yes”.

María de la Luz Uribe

Chile

DUDA

Tanto esplendor por delante,

y por detrás tan menguado…

(La trompa del elefante,

¿no será un rabo mal colocado?)

Mirta Aguirre

Cuba

COSAS DE GASPAR

Camino sobre las manos

(me aburrí de usar los pies)

y no ando desaliñado

porque marche del revés.

(¡Soy tan elegante

que hasta llevo guantes!)

El único inconveniente

me lo tra, mi galera:

se choca con los peldaños

cuando subo una escalera…

(¡Cómo me fatiga

llegar hasta arriba!)

Mi costumbre no me causa

más que esa dificultad…

Ya me voy —sobre las manos—

a recorrer la ciudad.

(¡El que no lo crea…

que salga y me vea!)

Elsa Isabel Bornemann

Argentina

CHUPACABRAS

Un caballero romántico,

estrábico y muy miópico,

 a mí quiso darme un ósculo,

cuando llegaba el crepúsculo.

No quise ser antipática

con este galán errático,

le dije que era muy cándida

además de ser católica.

Que aquí había un equívoco

que no era una cabra díscola

yo estoy casada y neurótica

que busque una soltérica,

no a una pollona reumática

¡Chupacabras! pues, ¡ubícate!

Astrid  María Reyes Silva

Chile

—¡¿QUIÉN ANDA ESTORNUDANDO?!—

—¡¿Quién anda estornudando?!—

grita el rododendro, rodando

de un lado para otro.

—¡Soy yo!—

contesta el pobre regaliz,

que pasa regalando

agua por la nariz.

Y el rododendro grita:  —¡Que se vaya

bien lejos de este prado!

¡O mejor, del país!

El regaliz sólo contesta:  —¡Atchís!—

y deja al rododendro rociado.

Aramís Quintero

Cuba

(rododendro.  regaliz)

LA NIÑA DEL ESPEJO

La niña del espejo

me mira muy callada

cuando yo

sin decir nada

me paro frente a ella.

Pero se aleja si me alejo

y si me acerco, se acerca.

¡Qué niña tan terca!

Aunque

la encuentro muy hermosa,

¿saben una cosa?…

Parece que se aburre,

porque no se le ocurre

ninguna idea propia:

¡Todo, todo me lo copia!

¡Hasta usa mi vestido!

¡Qué se habrá creído!

Sonríe si sonrío,

¿Ven?:  me imita.

¡Y claro!, tirita

cuando tengo frío.

Se enoja mucho

si me enojo.

Pero entonces

yo le cierro un ojo

y ella me hace un guiño

con tanto cariño…

Saúl Schkolnik

Chile

En Poemas para volar

YONOFUÍ

¿Quién sacó el dragón

de mi galera?

—Yonofuí.

¿Quién desenredó

la enredadera?

—Yonofuí.

¿Quién sirvió mi té

en la regadera?

—Yonofuí.

¿Quién lió este lío

por aquí?

—Yonofuí.

Mano invisible

toca por mí…

Pícaro duende

que nunca vi…

Sólo su apodo

pronto aprendí.

De cualquier modo,

se esconde aquí…

¡Tiene la culpa de todo

el famoso Yonofuí!

Elsa Isabel Bornemann

Argentina

LA MARRANA PERIPUESTA

Viénele a un mono la chusca idea

de ornar con flores a una marrana,

y ella al mirarse ya tan galana,

envanecida se contonea,

y a cuantos mira grúñeles:  —¡Ea!

¡Paso a la Venus!, ¡todos atrás!

—¡Ah!  –dijo el zorro–:   siempre eres fea;

pero adornada:  ¡mil veces más!

Rafael Pombo

Colombia

(peripuesta:  RAE  1. adj. coloq. Que se adereza y viste con demasiado esmero y afectación.)

EPIGRAMA

Admiróse un portugués

de ver que en su tierna infancia

todos los niños en Francia

supiesen hablar francés.

—Arte diabólico es

–dijo torciendo el mostacho–

que para hablar en gabacho

un fidalgo en Portugal,

llega a viejo y lo hace mal,

y aquí lo parla un muchacho.

Nicolás Fernández de Moratín

España

(gabacho: Despectivo coloquial para “francés”.   fidalgo: hidalgo)

LA VACA ES UN ANIMAL

La vaca es un animal.

Come pasto y hace ¡muu!

en verano y en invierno.

¡Ah!,

debajo de los cuernos

lleva puesta la cabeza;

cuatro patas, sólo un rabo.

Y ahora viene lo más raro:

tiene cuatro mamaderas

que le cuelgan

en la parte trasera.

¿Y les digo qué?

Por ahí se le saca

–yo lo sé–

la leche a la vaca.

Pero, me pregunto

pensando en eso:

¿por dónde le sacarán

a la vaca el queso?

Saúl Schkolnik

Chile

En Poemas para volar

MI GATO NO GATO

¿Sabes?

Yo tengo un gato

que no dice miau,

tampoco hace mu

ni ladra, guau guau.

Es un gato muy raro

pues tiene una cresta

y canta cocorocó

cuando despierta.

Camina en dos patas

y no tiene hocico;

parece un plumero

con plumas y un pico.

Cuando era más chico

¿sabes cómo era?

Pues igual que un pollo

por dentro y por fuera.

Saúl Schkolnik

Chile

En Poemas para volar

 

SIMÓN EL BOBITO

Simón el Bobito llamó al pastelero:

“—¡A ver los pasteles!  ¡Los quiero probar!”

“—Sí –repuso el otro–, pero antes yo quiero

ver ese cuartillo con que has de pagar.”

Buscó en los bolsillos el buen Simoncito

y dijo:  “—¡De veras!, no tengo ni unito”.

A Simón el Bobito le gusta el pescado

y quiere volverse también pescador,

y pasa las horas sentado, sentado,

pescando en el balde de mamá Leonor.

Hizo Simoncito un pastel de nieve

y a asar en las brasas hambriento lo echó,

pero el pastelito se deshizo en breve,

y apagó las brasas y nada comió.

Simón vio unos cardos cargando ciruelas

y dijo:  “—¡Qué bueno!, las voy a coger”.

Pero peor que agujas y puntas de espuelas

le hicieron brincar y silbar y morder.

Se lavó con negro de embolar zapatos,

porque su mamita no le dio jabón,

y cuando cazaban ratones los gatos,

espantaba al gato gritando:  “—¡Ratón!”

Ordeñando un día la vaca pintada,

le apretó la cola en vez del pezón;

y, ¡aquí de la vaca!, le dio tal patada

que como un trompito bailó don Simón.

Y cayó montado sobre la ternera,

y doña ternera se enojó también,

y ahí va otro brinco y otra pateadera,

y dos revolcadas en un santiamén.

Se montó en un burro que halló en el mercado,

y a cazar venados alegre partió;

voló por las calles sin ver un venado,

rodó por las piedras y el asno se huyó.

A comprar un lomo le envió taita Lucio,

y él lo trajo a casa con gran precaución,

colgando del rabo de un caballo rucio,

para que llegase limpio y sabrosón.

Empezando apenas a cuajarse el hielo,

Simón el Bobito se fue a patinar,

cuando de repente se le rompe el suelo,

y grita:  “—¡Me ahogo!  ¡Vénganme a sacar!”

Trepándose a un árbol a robarse un nido,

la pobre casita de un mirlo cantor,

degájase el árbol, Simón da un chillido

y cae en un pozo de pésimo olor.

Ve un pato, le apunta, descarga el trabuco;

y volviendo a casa le dice a papá:

“—Taitita yo no puedo matar pajaruco,

porque cuando tiro se espanta y se va.”

Viendo una salsera llena de mostaza,

se tomó un buen trago creyéndola miel,

y estuvo rabiando y echando babasa,

con tamaña lengua y ojos de clavel.

Vio un montón de tierra que estorbaba el paso

y unos preguntaban:  “—¿Qué haremos aquí?”

“—¡Bobos!  –dijo el niño, resolviendo el caso–;

que abran un grande hoyo y la echen allí”.

Lo enviaron por agua, y él fue volandito,

llevando el cedazo para echarla en él;

así que la traiga el buen Simoncito,

seguirá su historia pintoresca y fiel.

Rafael Pombo

Colombia

SONETOS CON POLLO Y COCHINO

¡Cómo me gustaría ser un cerdo:

vivir en un corral, en una piara,

o amarrado a una mata de tapara

entre pollos que brincan si los muerdo!

Más robusto y feliz cuanto más cuerdo,

no habría conmoción que me turbara:

me bastaría con mis conchas para

con todo lo demás estar de acuerdo.

Y cuando ya pletórico y gordazo,

me asestarán el clásico manazo

para ser en chuletas convertido.

Aún verías mi rostro doble-ancho,

sonriéndole a la gente desde un gancho,

como diciendo: —Muy agradecido…

Y a ti cómo te envidio, hermano pollo!

cierto que yo por manso te critico,

mas de no haberlo sido desde chico

no hubieras alcanzado el desarrollo.

Aislado en tu corral como en un hoyo,

sólo para comer le das al pico

(tal vez por no encontrar, como el perico,

quién te dé un escobazo en el meollo).

Apático, ni alegre ni sombrío,

vives para escarbar y decir pío;

y el día que la doña que te ha criado

quiera comerte en salsa o con fideos,

sin tratar de marearte con rodeos

te retuerce el pescuezo, y arreglado.

Aquiles Nazoa

Venezuela

TOMASA SALIÓ TEMPRANITO

Tomasa salió tempranito de casa

 a comprarle a su perro un macito de berro.

Como el berro era poco y el perro está loco,

Tomasa le trajo unos dientes de ajo.

Como el ajo lo asusta y la acelga le gusta,

se fue a la alacena a buscar berenjena.

Como no hay quien la abra y el perro no ladra,

le puso en su plato unos pelos de gato.

Como el perro está loco tomó agua de coco,

y en lugar de los pelos comió caramelos.

Ese perro lo tiene Tomasa en su casa

por lo mucho que ahorra, y no es perro, es cotorra.

Aramís Quintero

Cuba

EL HERMANO DE BLAS

El hermano de Blas es un globo

con carita de bobo y de Blas;

sin orejas, un ojo de más,

y una boca de pájaro bobo.

Con gruñidos y aullidos de lobo

le corrieron delante y detrás.

¡Pobre globo de Blas!  Además

lo amarraron en un algarrobo.

¡Pobre cara de globo y de Blas!

¡Pobre cara de Blas y de bobo!

¡Pobre boca y orejas de más!

¡Pobres ojos de menos de Blas!

¡Pobre lobo delante y detrás

amarrado del pobre algarrobo!

Aramís Quintero

Cuba

RECUERDOS DE SEMANA SANTA

Don Mamerto Quiñones

se fue en Semana Santa a Playa Brava,

y mientras se bañaba

detrás de unos peñones,

le robaron la ropa unos ladrones.

Entre tanto a Maimónides, su hijo,

le robaron el carro en Punto Fijo,

y su hijita menor, Carmen Calixta,

salió herida de un choque en la autopista.

___

Don Mamerto Quiñones

fue a tomarse en Macuto una cerveza,

y al saber que costaba seis simones,

agarró al mesonero a pescozones

y éste le puso un plato en la cabeza.

Entre tanto a su esposa, doña Meche,

y a su hermana Lucía

les quitaron un fuerte en Maiquetía

por un café con leche.

Y del caso, lector, lo más nefando

fue que al pobre Quiñones, al regreso

lo estaban esperando

para ponerlo preso.

Con razón, tras de tanta desventura,

la señora Quiñones asegura:

—Para las venideras vacaciones,

¡yo me quedo en Caracas con Quiñones!

Aquiles Nazoa

Venezuela

SERENATA A ROSALÍA

Levántate, Rosalía,

a ver la luna de plata

que el arroyuelo retrata

y el lago fotografía…

Levántate, vida mía;

¡anda, pues, no seas ingrata!

Levántate con la bata,

o sin ella Rosalía.

Ay, levántate mi nena:

sé complaciente, sé buena

y ¡levántate, por Dios!

Levántate, pues, trigueña,

que esta cama es muy pequeña

y no cabemos los dos!

Aquiles Nazoa

Venezuela

EL CIEGO

En una noche muy oscura

va un ciego con una linterna en la mano,

y alguien pasa y murmura:

“¡Vaya un tonto!  ¿De qué le sirve eso, paisano?”.

Y respóndele:  “Amigo,

para que otro más sabio no choque conmigo.”

Rafael Pombo

Colombia

COLA DE CABALLO

Hay un caballito sin cola

dentro de una caracola

en el fondo de la mar.

(Y no es cola de pegar.)

Hay quien dice que la cola

se fue por ahí a pasear sola.

La anchoa una cola halló

y al caballito llevó.

Entonces quiso ayudar

y la cola colocar.

El caballito, nada lerdo,

con ella estuvo de acuerdo.

Ponérsela en la cabeza

fue su primera torpeza.

El caballito enojó

y a la anchoa reprendió:

“¡Piense usted con más esmero!

¡Esto no es ningún sombrero!”

La puso después por delante

como trompa de elefante.

“¡Qué anchoa tan ignorante!

¿Le parece esto elegante?”

Se mostró más enojado

cuando la tuvo al costado.

“¡Piense un poco, por favor,

y colóquela mejor!”

La anchoa, muy ofendida,

le contestó enseguida:

“Usted podría ayudar

e indicarme en qué lugar.”

“No sé cuál es el lugar,

por eso la dejo actuar.

Yo no la veía jamás.

Debía estar por atrás.”

Así la anchoa halló el lugar

y pudo la cola colocar.

La despidió muy atento

el caballito contento.

Y como ya tenía cola

se metió en la caracola,

para mirarse al espejo

y quedarse muy perplejo:

“¡Ay, qué pena, no es mi cola.

Yo soy caballo de mar!”

Didi Grau

Argentina

Ni doña labios contraídos

que trajina acallando algarabías

porque en su mejor semana

todos los días

son lunes de mañana

ni el gordinflón

que hasta la más roja tajada de sandía

salpica con hediondo malhumor

pueden dejar de sonreír

mientras dicen la palabra

CARCA

JA

DA

Ruth Kaufman​

Argentina

7 Comentarios

  1. Me encanta esta página web. Siempre que quiero distraerme, me siento en la mesa de lectoaperitivos y disfruto.
    Esta sección es una de mis favoritas porque a pesar de lo cansador del dia, sonrío al final de cada poema, asombrándome de lo creativo que son los autores.
    Muchas gracias por difundir lo maravilloso de la literatura, de forma tan linda y didáctica.
    Es un privilegio realmente tener una mamá tan seca*.

    Tu hija, Isidora.

    *Seca(o): (Chile) Ser increiblemente buena para algo. Genial.

    • Amor mío,
      Se siente delicioso compartir la mesa contigo al final del día, a la hora que sea… Regodearnos entre sabores y poesía, amor y humor… Qué mejor? Siempre estará la mesa puesta y colmada de lo que se te antoje, para ti.
      Te amo.

      La mamá.

  2. La carta a Caperucita Roja de Elsa Isabel Bornemann me parece muy graciosa.
    Para pasar un ratito entretenido y divertido. ¡Felicidades!
    Un abrazo desde Segovia
    Marisa Alonso

    • La oferta culinaria está muy divertida en esta mesa!
      Abrazos, Marisa!

    • ¡Muchas gracias, querida Marisa! Espero tener poemas tuyos muy pronto en esta mesa también 😉

  3. en el poema quien anda estornudando al final le iria bien la frase rociado de agua de la nariz

¿Aportes? ¿Comentarios acerca de estos lectoaperitivos? Por favor, déjalos aquí: