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Lectoaperitivos de poemas a las estaciones y el clima

post184

Junto a esta preciosa ilustración de la artista chilena Gabriela Germain Fonck, les invito a deleitarse con abundancia de lectoaperitivos a las cuatro estaciones.  ¡Aquí vamos!

OTOÑO TRAVIESO

Tijerita traviesa

del viento

que en su mano

el otoño empuñó

y con ella cortó

las hojitas

que a la tarde

de oro vistió.

Graciela Genta

Uruguay

MIENTRAS BAJA LA NIEVE

Ha bajado la nieve, divina criatura,

el valle a conocer.

Ha bajado la nieve, mejor que las estrellas.

¡Mirémosla caer!

Viene calla-callando, cae y cae a las puertas

y llama sin llamar.

Así llega la Virgen, y así llegan los sueños.

¡Mirémosla llegar!

Ella deshace el nido grande que está en los cielos

y ella lo hace volar.

Plumas caen al valle, plumas a la llanada,

plumas al olivar.

Tal vez rompió, cayendo y cayendo, el mensaje

de Dios Nuestro Señor.

Tal vez era su manto, tal vez era su imagen,

tal vez no más su amor.

Gabriela Mistral

Chile

LLUVIA

Cuando estaba yo viendo

hacia arriba feliz,

una gota,

¡pling!

me dio en la nariz.

¡Estaba llo-viendo!…

Y como estaba yo viendo

hacia arriba

lleno de enojo,

otra gota,

¡plong!,

me dio justo en el ojo.

Saúl Schkolnik

Chile

INVIERNO

El río trae una piedra

el río trae una rama

el río viene de lejos

muy ligero esta semana.

Viene desde la montaña

trae agua fresca y clarita

dice que antes era nieve

y por eso es limpiecita.

Marcela Paz

Chile

EL OTOÑO

Sobre las húmedas

callecitas

el viento juega

con las hojitas.

Hojas del árbol

que en el otoño

se va quedando

desnudo y solo.

El viento canta

mientras las lleva

por las ciudades,

campos y aldeas.

Y todos miran

cómo el otoño

teje y desteje

su alfombra de oro.

Miguel Moreno Monroy

Chile

SOSPECHA

¿Consulta el Sol

el informe meteorológico

que nunca sale

cuando llueve?

Floridor Pérez

Chile

OTOÑO

Hoy las hojas han bajado

a jugar en mi vereda,

y allí mismo improvisaron

una dorada rayuela.

Y aunque el árbol las llamaba,

más y más se desprendían

y arrastradas por el viento

en mi calle se perdían.

Elsa Echauri

Argentina

VENTANA

Desde la ventana

veo la lluvia.

Desde la ventana

veo las gotas

rebotando

en las charcas.

Desde la ventana

veo a la abuela

que se va.

Llueve

en mis ojos.

Luis Carlos Neves

Brasil

NANA DEL INVIERNO

Arrorró la lluvia

sobre el limonero,

arrorró la lluvia

sobre el rosedal.

Agosto se duerme

en cuna de lluvia

y el aire parece

de fino cristal.

Arrorró la lluvia

sobre los junquillos,

arrorró la lluvia

sobre el naranjal.

Canción de las gotas

que hacen cabriolas

traviesas y locas

en mi ventanal.

Graciela Genta

Uruguay

VERANO

La piedrecita en la arena

tenía la cara sucia;

vino el agua y la cubrió

con sombrerito de espuma.

¡A la una,

a las dos

que se esfuma

el sombrero de espuma!

Javier Sologuren

Perú

LAS NUBES

Corren que corren

las nubes,

el viento las empujó.

Después se volvieron lluvia.

¡Ah qué fresquito

está hoy!

Graciela Genta

Uruguay

EL SEÑOR INVIERNO

El señor Invierno tiene

un corazón de alelí,

sombrero grande de lluvia

y un paraguas de marfil.

En un tren de nubes negras

vino otra vez por aquí.

¡Qué corbata de rocíos!

¡Y qué roja su nariz!

El señor Invierno tiene

un corazón de alelí

y en su valija de frío

trajo un sobretodo gris.

Graciela Genta

Uruguay

SETIEMBRE

Setiembre es de alas

de plumas… de nidos,

de botón rosado

de viento y de flor.

Setiembre es un niño

que corre en el prado

vestido de verdes

con gorro de sol.

Graciela Genta

Uruguay

LLUVIA DE OTOÑO

La tierra sedienta

se bebe la lluvia

que desborda suave

de una copa gris.

En un barco frágil

viajan hojas secas

un viaje de otoño

por mapas de zinc.

Graciela Genta

Uruguay

CHAPARRÓN

Piquipitipli

corren las gallinas

comiendo maíz,

entre los canteros

de pastos repletos,

de langostas verdes

y bichos dorados.

Las lombrices muestran

su cuello elegante,

con curvas lustrosas

de un gris chispeante;

mientras se deslizan

dejando una huella,

que marca en la arena

alargada estrella.

En el cielo límpido

se oscurece el sol,

tragado por negras

nubes de algodón;

tose el firmamento

con trueno zumbón;

se doblan los árboles

bajo el ventarrón.

Piquipitipli.

Sobre la cigarra

que toca el violín,

resbala la lluvia

desde un trampolín.

Gotas transparentes

se hamacan alegres

con chasquidos breves

sobre ramas verdes;

ponen en los nidos

murmullo de cuna

mientras les colocan

caireles de luna.

El agua se escurre

volviéndose aroma

de tierra mojada

y frágil paloma;

cuando de repente

somnoliento el sol

desparrama diáfano

su alegre calor.

Piquipitipli

repica la lluvia

sobre un alhelí.

Renée Ferrer de Arréllaga

Paraguay

LAS HOJAS DE OTOÑO

Las hojas de otoño

el viento las lleva.

¡Qué viaje amarillo!

¡Qué alfombra ligera!

Yo voy por la calle

dorada y serena

y cruje el otoño

con voz de hojas secas.

Graciela Genta

Uruguay

CANCIÓN DEL INVIERNO DISTINTO

¿Quién me dijo alguna vez

que el invierno era muy malo,

que era viejo, frío, frío,

sin sonrisas, sin encantos?

Lo vi ayer.

Traía de alelí, enorme ramo,

rosas rojas, rosas blancas,

y naranjas en las manos.

Tenía un sombrero de nubes

color gris como el asfalto

y jugaba con las ramas

hecho viento entre los álamos.

Era un chiquitito travieso,

no era viejo ni era malo.

Tenía un saco de lluvia,

¡corría con pies descalzos!

Graciela Genta

Uruguay

VERANO

Al verano le gusta

usar sombrilla

y comer ensalada

de apio y frutilla.

Ponerse un traje verde,

largo hasta el suelo

y un sombrero de paja

con cinta y velo.

Al verano le gusta

pintar manzanas

y bañarse en el río

por las mañanas.

Andar en bicicleta

por la vereda

mientras el sol descansa

en una estera.

Marta Jiménez Pastor

Argentina

EL SAPITO GLO GLO GLO

Nadie sabe dónde vive.

Nadie en la casa lo vio.

Pero todos escuchamos

al sapito:  Glo… Glo… Glo…

¿Vivirá en la chimenea?

¿Dónde diablos se escondió?

¿Dónde canta, cuando llueve,

el sapito Glo Glo Glo?

¿Vive acaso en la azotea?

¿Se ha metido en un rincón?

¿Está abajo de la cama?

¿Vive oculto en una flor?

Nadie sabe dónde vive.

Nadie en la casa lo vio.

Pero todos lo escuchamos

cuando llueve: Glo… Glo… Glo…

José Sebastián Tallón

Argentina

De mi mano a tu mano

dibuja

De tu mano a mi mano

desdibuja

la garúa

el garrotillo

la llovizna

el chaparrón

el aguacero

 

María Teresa Andruetto

Argentina

agua/cero

OTOÑO

¡Qué dulces las uvas dulces!…

¡Qué verdes tus ojos claros!…

Tú me mirabas, mirabas;

yo comía, grano a grano…

Y, de pronto, te inclinaste

y me tomaste en los labios,

húmedos de zumo y risas,

un beso goloso y largo.

Ángela Figuera

España

POEMA DE OTOÑO

Otoño de pies dorados

¿qué traje te has puesto hoy?

—Mi pantalón de hojas rojas

y mi galera marrón.

Otoño de andar travieso

¿qué saco te has puesto hoy?

—Mi saco de hojitas secas

que al correr hacen cric croc…

¡Qué lindo que estás, otoño,

de amarillo y de marrón

si hasta pareces un niño

despeinado y juguetón!

Graciela Genta

Uruguay

RONDA DE LOS COLORES

Azul loco y verde loco

del lino en rama y en flor.

Mareando de oleadas

baila el lindo azuleador.

Cuando el azul se deshoja,

sigue el verde danzador:

verde-trébol, verde-oliva

y el gayo verde-limón.

¡Vaya hermosura!

¡Vaya el Color!

Rojo manso y rojo bravo

—rosa y clavel reventón—.

Cuando los verdes se rinden,

él salta como un campeón.

Bailan uno tras el otro,

no se sabe cuál mejor,

y los ojos bailan tanto

que se queman en su ardor.

¡Vaya locura!

¡Vaya el Color!

El amarillo se viene

grande y lleno de fervor

y le abren paso todos

como viendo a Agamenón.

A lo humano y lo divino

baila el santo resplandor:

aromas gajos dorados

y el azafrán volador.

¡Vaya delirio!

¡Vaya el Color!

Y por fin se van siguiendo

al pavo-real del sol,

que los recoge y los lleva

como un padre o un ladrón.

Mano a mano con nosotros

todos eran, ya no son:

¡El cuento del mundo muere

al morir el Contador!

Gabriela Mistral

Chile

(gayo:  RAE 1. m. Ave del orden de las Paseriformes, de la familia de los Córvidos, con plumaje pardo moteado de azul, de blanco y de negro.)

DOÑA PRIMAVERA

Doña Primavera

viste que es primor,

viste en limonero

y en naranjo en flor.

Lleva por sandalias

unas anchas hojas,

y por caravanas

unas fucsias rojas.

Salid a encontrarla

por esos caminos.

¡Va loca de soles

y loca de trinos!

Doña Primavera

de aliento fecundo,

se ríe de todas

las penas del mundo…

No cree al que le hable

de las vidas ruines.

¿Cómo va a toparlas

entre los jazmines?

¿Cómo va a encontrarlas

junto de las fuentes

de espejos dorados

y cantos ardientes?

De la tierra enferma

en las pardas grietas,

enciende rosales

de rojas piruetas.

Pone sus encajes,

prende sus verduras,

en la piedra triste

de las sepulturas…

Doña Primavera

de manos gloriosas,

haz que por la vida

derramemos rosas:

Rosas de alegría,

rosas de perdón,

rosas de cariño,

y de exultación.

Gabriela Mistral

Chile

(exultar:  RAE 1. intr. Mostrar alegría, gozo o satisfacción.)

VERANO

Verano, verano rey,

de abrazo incandescente,

sé para los segadores,

¡dueño de hornos! más clemente.

Abajados y doblados

sobre sus pobres espigas,

ya desfallecen.  ¡Tú manda

un viento de alas amigas!

Verano, la tierra abrasa:

llama tu sol allá arriba;

llama tu granada abierta;

y el segador, llama viva.

Las vides están cansadas

del producir abundoso,

y el río corre en huida

de tu castigo ardoroso.

Mayoral rojo, verano,

el de los hornos ardientes,

no te sorbas la frescura

de las frutas y las fuentes…

¡Caporal, echa un pañuelo

de nube y nube tendidas,

sobre la vendimiadora,

de cara y manos ardidas!

Gabriela Mistral

Chile

LA OTRA TARDE SE HA LLEVADO

¡La otra tarde se ha llevado

el viento más hojas secas!

¡Qué pena tendrán los árboles

esta noche sin estrellas!

Y he acariciado los árboles

con miradas de tristeza,

deseándoles que llegue

su florida primavera.

Parece que están soñando

con sus pobres hojas secas;

yo les digo: no lloréis,

ya vendrán las hojas nuevas.

Juan Ramón Jiménez

España

RESPUESTAS

Pregunté a un monito:

—¿Qué es la primavera?

—Un coco peludo

sobre una palmera.

Pregunté a un gusano:

—¿Qué es la primavera?

—Un agujerito

dentro de una pera.

Pregunté a una abeja:

—¿Qué es la primavera?

—Una miel dorada

en panal de cera.

Pregunté a un bebito:

—¿Qué es la primavera?

—Una leche tibia

en la mamadera.

Berta Finkel

Argentina

MOJADA

Llueve llueve llueve llueve

sobre la entera ciudad,

llueve una lluvia sin causa,

no es tristeza, es humedad.

Cecilia Pisos

Argentina

GRIS NIEBLA LENTA

Gris niebla lenta

cubre la entrada

al puerto.

Hay barcos estancados

como elefantes

con pésima memoria.

Una llovizna

dibuja

palotes en el aire

con gran aburrimiento.

Pateo una piedrita

gris,

claro.

O una palabra usada.

Cecilia Pisos

Argentina

NUBES BLANCAS

Ovejas blancas, dulces ovejas de vellones

que subieron del mar,

asomáis en mujeres los gestos preguntones

antes de remontar.

Se diría que el cielo o el tiempo consultaseis

con ingenuo temor,

o que, para avanzar un mandato esperaseis.

¿Es que tenéis pastor?

—Sí que tenemos un pastor:

el viento errante es él.

Y una vez los vellones nos trata con amor,

y con furia otra vez.

Y ya nos manda al Norte o ya nos manda al Sur.

El manda y hay que ir…

Pero por las praderas del infinito azur,

él sabe conducir.

Ovejas del vellón nevado,

¿tenéis dueño y señor?

Y si me confiara un día su ganado,

¿me tomaríais por pastor?

Claro es que la manada bella

su dueño tiene como allá.

Detrás del último aire y la última estrella

pastor, dicen que está.

Párate en los pastales, no corras por tu daño,

Abel pastoreador.

¡Se mueren tus ovejas, te quedas sin rebaño,

Pastor loco, Pastor!

Gabriela Mistral

Chile

(azur:  RAE  1. adj. Heráld. Dicho de un color heráldico: Que en pintura se representa con el azul oscuro, y en el grabado, por medio de líneas horizontales muy espesas.)

ESTAMPA DE INVIERNO

¿Dónde se han escondido los colores

en este día negro y blanco?

La fronda, negra; el agua, gris; el cielo

y la tierra, de un blanquinegro pálido;

y la ciudad doliente

una vieja aguafuerte de romántico.

El que camina, negro;

negro el medroso pájaro

que atraviesa el jardín como una flecha…

Hasta el silencio es duro y despintado.

La tarde cae.  El cielo

no tiene ni un dulzor.  En el ocaso,

un vago amarillor esplendente

que casi no lo es.  Lejos, el campo

de hierro seco.

Y entra la noche, como

un entierro; enlutado

y frío todo, sin estrellas, blanca

y negra, como el día negro y blanco…

Juan Ramón Jiménez

España

(medroso:  RAE  2. adj. Que infunde o causa miedo. esplendente:  resplandeciente.)

AYER GUARDÉ EL SOL EN UNA CAJA

Ayer guardé el Sol en una caja

y el día se nubló.

Lo saqué entonces de la caja aquella

y el día se aclaró.

El sauce que lloraba,

rió.

Edith Vera

Argentina

ODA AL OTOÑO

Ay cuánto tiempo

tierra

sin otoño,

cómo

pudo vivirse!

Ah qué opresiva

náyade

la primavera

con sus escandalosos

pezones

mostrándolos en todos

los árboles del mundo,

y luego

el verano,

trigo,

trigo,

intermitentes

grillos,

cigarras,

sudor desenfrenado.

Entonces

el aire

trae por la mañana

un vapor de planeta.

Desde otra estrella

caen gotas de plata.

Se respira

el cambio

de fronteras,

de la humedad al viento,

del viento a las raíces.

Algo sordo, profundo,

trabaja bajo la tierra

almacenando sueños.

La energía se ovilla,

la cinta

de las fecundaciones

enrolla

sus anillos.

Modesto es el otoño

como los leñadores.

Cuesta mucho

sacar todas las hojas

de todos los árboles

de todos los países.

La primavera

las cosió volando

y ahora

hay que dejarlas

caer como si fueran

pájaros amarillos.

No es fácil.

Hace falta tiempo.

Hay que correr por

los caminos,

hablar idiomas,

sueco,

portugués,

hablar en lengua roja,

en lengua verde.

Hay que saber

callar en todos

los idiomas

y en todas partes,

siempre

dejar caer,

caer,

dejar caer,

caer,

las hojas.

Difícil

es

ser otoño,

fácil ser primavera.

Encender todo

lo que nació

para ser encendido.

Pero apagar el mundo

deslizándolo

como si fuera un aro

de cosas amarillas,

hasta fundir olores,

luz, raíces,

subir vino a las uvas,

acuñar con paciencia

la irregular moneda

del árbol en la altura

derramándola luego

en desinteresadas

calles desiertas,

es profesión de manos

varoniles.

Por eso,

otoño,

camarada alfarero,

constructor de planetas,

electricista,

preservador de trigo,

te doy mi mano de hombre

a hombre

y te pido me invites

a salir a caballo,

a trabajar contigo.

Siempre quise

ser aprendiz de otoño,

ser pariente pequeño

de laborioso

mecánico de altura,

galopar por la tierra

repartiendo

oro,

inútil oro.

Pero, mañana,

otoño,

te ayudaré a que cobren

hojas de oro

los pobres del camino.

Otoño, buen jinete,

galopemos,

antes que nos ataje

el negro invierno.

Es duro

nuestro largo trabajo.

Vamos

a preparar la tierra

y enseñarla

a ser madre,

a guardar las semillas

que en su vientre

van a dormir cuidadas

por dos jinetes rojos

que corren por el mundo:

el aprendiz de otoño

y el otoño.

Así de las raíces

oscuras y escondidas

podrán salir bailando

la fragancia

y el velo verde de la primavera.

Pablo Neruda

Chile

ODA AL INVIERNO

Invierno, hay algo

entre nosotros,

cerros bajo la lluvia,

galopes

en el viento,

ventanas

donde se acumuló tu vestidura,

tu camisa de fierro,

tu pantalón mojado,

tu cinturón de cuero transparente.

Invierno,

para otros

eres bruma

en los malecones,

clámide clamorosa,

rosa blanca,

corola de la nieve,

para mí, Invierno,

eres

un caballo,

niebla te sube del hocico,

gotas de lluvia caen

de tu cola,

electrizadas ráfagas

son tus crines,

galopas

interminablemente

salpicando de lodo

al transeúnte,

miramos

y has pasado,

no te vemos la cara,

no sabemos

si son de agua de mar

o cordillera

tus ojos, has pasado

como la cabellera

de un relámpago,

no quedó indemne un árbol,

las hojas

se reunieron

en la tierra,

los nidos

quedaron como harapos

en la altura,

mientras tú galopabas

en la luz moribunda del planeta.

Pero eres frío, Invierno,

y tus racimos

de nieve negra y agua

en el tejado

atraviesan

las casas

como agujas,

hieren

como cuchillos oxidados.

Nada

te detiene.

Comienzan

los ataques de tos, salen los niños

con zapatos mojados,

en las camas la fiebre

es como

la vela de un navío

la ciudad de los pobres

que se quema,

navegando a la muerte,

la mina

resbalosa,

el combate del viento.

Desde entonces,

Invierno, yo conozco

tu agujereada ropa

y el silbato

de tu bocina entre las araucarias

cuando clamas

y lloras,

racha en la lluvia loca,

trueno desenrollado

o corazón de nieve.

El hombre

se agigantó en la arena,

se cubrió de intemperie,

la sal y el sol vistieron

con seda salpicada

el cuerpo de la nueva nadadora.

Pero

cuando viene el invierno

el hombre

se hace un pequeño ovillo

que camina

con mortuorio paraguas,

se cubre

de alas impermeables,

se humedece

y se ablanda

como una miga, acude

a las iglesias,

o lee tonterías enlutadas.

Mientras tanto,

arriba,

entre los robles,

en la cabeza de los ventisqueros,

en la costa,

tú reinas

con tu espada,

con tu violín helado,

con las plumas que caen

de tu pecho indomable.

Algún día

nos reconoceremos,

cuando

la magnitud

de tu belleza

no caiga

sobre el hombre,

cuando

ya no perfores

el techo

de mi hermano,

cuando

pueda acudir a la más alta

blancura de tu espacio

sin que puedas morderme,

pasaré saludando

tu monarquía desencadenada.

Me sacaré el sombrero

bajo la misma lluvia

de mi infancia

porque estaré seguro

de tus aguas:

ellas lavan al mundo,

se llevan los papeles,

trituran la pequeña

suciedad de los días,

lavan,

lavan tus aguas

el rostro de la tierra

y bajan hasta el fondo

donde

la primavera

duerme.

Tú la estremeces, hieres

sus piernas transparentes,

la despiertas, las mojas,

comienza a trabajar,

barre las hojas muertas,

reúne su fragante

mercancía,

sube las escaleras

de los árboles

y de pronto la vemos

en la altura

con su nuevo vestido

y sus antiguos ojos

verdes.

Pablo Neruda

Chile

ODA A LA PRIMAVERA

Primavera

temible,

rosa

loca,

llegarás,

llegas

imperceptible,

apenas

un temblor de ala, un beso

de niebla con jazmines,

el sombrero

lo sabe,

los caballos,

el viento

trae una carta verde

que los árboles leen

y comienzan

las hojas

a mirar con un ojo,

a ver de nuevo el mundo,

se convencen,

todo está preparado,

el viejo sol supremo,

el agua que habla,

todo,

y entonces

salen todas las faldas

del follaje,

la esmeraldina,

loca

primavera,

luz desencadenada,

yegua verde,

todo

se multiplica,

todo

busca

palpando

una materia

que repita su forma,

el germen mueve

pequeños pies sagrados,

el hombre

ciñe

el amor de su amada,

y la tierra se llena

de frescura,

de pétalos que caen

como harina,

                     la tierra

brilla recién pintada

mostrando

su fragancia

en sus heridas,

los besos de los labios de claveles,

y la marea escarlata de la rosa.

Ya está bueno!

Ahora,

primavera,

dime para qué sirves,

y a quién sirves.

Dime si el olvidado

en su caverna

recibió tu visita,

si el abogado pobre

en su oficina

vio florecer tus pétalos

sobre la sucia alfombra,

si el minero

de las minas de mi patria

no conoció

más que la primavera negra

del carbón

o el viento envenenado

del azufre!

Primavera,

muchacha,

te esperaba!

Toma esta escoba y barre

el mundo!

Limpia

con este trapo,

las fronteras,

sopla

los techos de los hombres,

escarba

el oro

acumulado

y reparte

los bienes

escondidos,

ayúdame

cuando

ya

el

hombre

esté libre

de miseria,

polvo,

harapos,

deudas,

llagas,

dolores,

cuando

con tus transformadoras manos de hada

y las manos del pueblo,

cuando sobre la tierra

el fuego y el amor

toque tus bailarines

pies de nácar,

cuando

tu primavera,

entres

a todas

las casas de los hombres,

te amaré sin pecado,

desordenada dalia,

acacia loca,

amada,

contigo, con tu aroma,

con tu abundancia, sin remordimiento,

con tu desnuda nieve

abrasadora,

con tus más desbocados manantiales,

sin descartar la dicha

de otros hombres,

con la miel misteriosa

de las abejas diurnas,

sin que los negros tengan

que vivir apartados

de los blancos,

oh primavera

de la noche sin pobres,

sin pobreza,

primavera

fragante,

llegarás,

llegas,

te veo

venir por el camino:

ésta es mi casa,

entra,

tardabas,

era hora,

qué bueno es florecer,

qué trabajo

tan bello:

qué activa

obrera eres,

primavera,

tejedora,

labriega,

ordeñadora,

múltiple abeja,

                                 máquina

transparente,

molino de cigarras,

entra

en todas las casas

adelante,

trabajaremos juntos

en la futura y pura

fecundidad florida.

Pablo Neruda

Chile

ODA AL VERANO

Verano, violín rojo,

nube clara,

un zumbido

de sierra

o de cigarra

te precede,

el cielo

abovedado,

liso, luciente como

un ojo,

y bajo su mirada,

verano,

pez del cielo

infinito,

élitro lisonjero,

perezoso

letargo,

barriguita

de abeja,

sol

endiablado,

sol terrible y paterno,

sudoroso

como un buey trabajando,

sol seco

en la cabeza

como un inesperado

garrotazo,

sol de la sed

andando

por la arena,

verano,

mar desierto,

el minero

de azufre

se llena

de sudor amarillo,

el aviador

recorre

rayo a rayo

el sol celeste,

sudor

negro

resbala

de la frente

a los ojos

en la mina

de Lota,

el minero

se restriega

la frente

negra,

arden

las sementeras,

cruje

el trigo,

insectos

azules

buscan

sombra,

tocan

la frescura,

sumergen

la cabeza

en un diamante.

Oh verano

abundante,

carro

de

manzanas

maduras,

boca

de fresa

en la verdura, labios

de ciruela salvaje,

caminos

de suave polvo

encima

del polvo,

mediodía,

tambor

de cobre rojo,

y en la tarde

descansa

el fuego,

el aire

hace bailar

el trébol, entra

en la usina desierta,

sube

una estrella

fresca

por el cielo

sombrío,

crepita

sin quemarse

la noche

del verano.

Pablo Neruda

Chile

(élitro.   sementera:  RAE 2. f. Tierra sembrada.)

TEMPESTAD

La tempestad lejana.

La noche cuarteada de relámpagos.

El cielo se estremece a cada instante

como la piel de un potro

martirizado por las moscas.

Nicolás Guillén

Cuba

NIEVE

Como la nieve cae aquí,

nieva también dentro de mí.

(Verlaine con nieve, ¿no es así?)

De ti me acuerdo —ya sin ti.

¿A qué llorar, me digo yo,

por quién no llora ni lloró?

Si estuve escrito, me borró,

si ardí un instante, me apagó.

Caiga la nieve, está muy bien.

Mas no por eso va Guillén

a entristecerse si no hay quien

del mismo mal muera también.

Literatura, en realidad,

nimia de toda nimiedad.

¿Que está nevando en la ciudad?

Al fin y al cabo es la verdad.

Nicolás Guillén

Cuba

(nimiedad:  RAE 1. f. Pequeñez, insignificancia.)

SOL DE LLUVIA

Después del agua, el Sol entreabre un ojo

y se queda mirando el paisaje.

El sol está borracho

tendido en medio de la calle.

El perro que pasa le lame la cara;

el policía lo arrastra en vano,

y las gallinas, escarbando

sobre la tierra rural, lo llenan de fango.

Se pone en pie por fin

y sacudiéndose sin prisa

ante la expectación de los chiquillos

dobla la esquina.

Nicolás Guillén

Cuba

LLUVIA

Bajo el cielo plomizo

de la tarde lluviosa,

llora el agua con lágrima

monótona.

Miro tras los cristales

las ramas temblorosas

enjoyarse con sartas

de gotas.

Se desbordó el arroyo,

inundó cuatro chozas.

(A mí me sobresalta la odisea de esta hormiga,

ahogada en una rosa.)

Nicolás Guillén

Cuba

CALOR

El calor raja la noche.

La noche cae tostada

sobre el río.

¡Qué grito,

qué grito fresco en las aguas

el grito que da la noche

quemada!

Rojo calor para negros,

¡Tambor!

Calor para torsos fúlgidos.

¡Tambor!

Calor con lenguas de fuego

sobre espinazos desnudos…

¡Tambor!

El agua de las estrellas

empapa los cocoteros

despiertos.

¡Tambor!

Alta luz de las estrellas.

¡Tambor!

El faro polar vacila…

¡Tambor!

¡Fuego a bordo!  ¡Fuego a bordo!

¡Tambor!

¿Es cierto?  ¡Huid!  ¡Es mentira!

¡Tambor!

Costas sordas, cielos sordos…

¡Tambor!

Las islas van navegando,

navegando, navegando,

van navegando encendidas.

Nicolás Guillén

Cuba

(fúlgido:  RAE  1. adj. Brillante, resplandeciente.)

TORMENTA

Una estrella cae

tambalean dos.

La luna estornuda

y el sol tiene tos.

El cielo se pone

una capa oscura

los rayos arrojan

su  larga blancura.

Mi casa aprovecha

las gotas de lluvia

y cada ventana

se tiñe de rubia.

Cuando llueve, el agua

baña el girasol

y después, el mundo

se llena de sol.

Olga Drennen

Argentina

FRÍO

Hace mucho frío.

Tanto frío que los autos no arrancan,

las vacas no mugen,

el corazón no late.

Tanto, que hay una nube

colgada en el mismo sitio

desde hace horas.

Hace frío adentro de la letra O.

Hace frío en la sartén

donde se fríen lentamente

unos copos de nieve.

Están congeladas las puntas del número 1,

aunque eso es algo que pasa con frecuencia.

En medio de la cama apareció

un cartel de prohibido entrar.

El café recién servido

levantó vuelo y emigró al norte,

donde dicen que es verano.

Pero es tanto, tanto el frío que

la mecedora no se mece,

la música suena más lenta,

los ojos miran un punto donde no hay nada.

En el tallo de la planta

esas no son hormigas

sino esculturas de hielo.

El aliento se hace vapor,

el vapor agujas,

las agujas giran sobre sí mismas

buscando algo que pinchar.

Las líneas de sombra de la reja del balcón

están quietas en el ángulo de hace un rato,

por más que el sol siguió de largo.

En la calle la gente se enrosca y pliega

hasta refugiarse en su propio ombligo.

Los edificios de enfrente han encogido,

de manera que entre ellos queda un pasadizo.

El aire está espeso.

El lápiz llega a un centímetro del papel

y ahí se le acaban las fuerzas.

 Eduardo Abel Giménez

Argentina

LA GOTERA

Tic, tac, tic, tac,

la gotera canta y baila,

baila y canta en el huacal.

La gotera es una niña

de cristal.

Tac, tac, tic, tac.

La música de los grillos

alegra la oscuridad,

y ya muy hondo, en el sueño,

aún se la escucha danzar,

con su único pie de plata

en el hueco del huacal:

tic, tac, tic, tac.

Carlos Luis Sáenz

Costa Rica

(huacal:  vasija, palangana)

MAGIA DE PRIMAVERA

—Buenos días, Mariquita.

—Buenos días, Caracol.

—¿Pasó el amor por tu casa?

—¿Por mi casa?  ¡No señor!

—Yo vivo sola en un hongo.

—Yo solo bajo una col.

—¡Qué lindo!  ¡Qué lindo día!

—¡Qué lindo con tanto sol!

—¡Primavera está llegando!

—¿Primavera?  ¡Ya llegó!

—Adiós, Mariquita linda.

—Adiós, Caracol, col, col.

Heriberto Tejo

Perú

OTOÑO

Otoño.

Viento traicionero

me despeina el pelo.

Y el abuelo

me presta el sombrero.

Membrillo.

Píldora amarilla.

Al sol resplandece

y parece

que le hace cosquillas.

La nube.

Alfombra del cielo.

Hacia el suelo viene

y ya tiene

la novia su velo.

Abuelo.

El otoño a cuestas.

Me escondo en tu abrigo

y contigo

me duermo la siesta.

Javier Fonseca

España

TRÍPTICO PRIMAVERAL

 El pájaro es discípulo

 del árbol,

 en él aprende el trino.

El árbol es discípulo

del aire,

en él aprende el canto.

El pájaro en las alas,

 y en el aire,

 y en el trino

 es el árbol.

Y el árbol es el trino

 y es, el pájaro.

Los tres son uno:

alas, aire y canto.

Carmelina Vizcarrondo

Puerto Rico

 ♦

OTOÑO

Ha caído el otoño sobre mí

Con su atmósfera

quieta

Con sus nubes

grises,

Con sus pájaros

serios…

Ha caído el otoño

Con su silencio

inquietante,

Con su rumor

cansado

Con sus cielos

entrecortados…

Hoy ha caído el otoño

Con sus lloviznas

amables,

Con sus árboles

desconcertados

Con sus aves

Emigrantes…

Ha caído, dulcemente, el otoño

Con sus claridades

diáfanas

Con sus suspenses

emocionantes,

con sus cielos

estrellados…

Y tú no estabas.

María Rosa Serdio

España

Cuando en el Hemisferio Sur en septiembre nos regocijamos con la llegada de la primavera, en el Hemisferio Norte comienza a lucir sus colores el otoño…

TARDE DE SEPTIEMBRE

La luz entera derramada y dulce

en plena gratitud tras el verano.

La calma sin aves de la tarde.

Vela de té con menta hacia lo alto.

Un piano sutil desgranando el aire.

Nadie pasa y todo me transita

Hay un murmullo de vidas a lo lejos

Y en el aire la vida que se encalma

con la vela en lo alto hacia buen puerto.

María Rosa Serdio

España

HA LLEGADO LA LLUVIA

Canta ya el patio.

Se le ha puesto la piel

de gallina y luz concéntrica.

Los cordones del tendedero

giran ligeros.

La ropa se encoge de hombros

para evitar empaparse…

Mi vecina mira una nube sonriente

y la tarde estrena luz

recién lavada.

Así, como si nada.

María Rosa Serdio

España

EL MUÑECO DE NIEVE

Pon la bufanda al muñeco

de nieve, que tiene frío.

Y un sombrero en la cabeza,

que está calvo el pobrecito.

Ponle en la mano un paraguas,

que no le moje la lluvia.

Que si la lluvia le cala,

se disuelve como azúcar.

Que sea el paraguas grande

para que no le dé el sol.

Que es tan delicado el pobre,

que se deshará en sudor.

Tomás Calleja Guijarro

España

SOSPECHA

Hay algo que tiembla en el aire.

No se ha parado nadie a ver las hojas del tilo que dejan caer su gota de agua con pálpitos de viento.

Nadie aparenta sentir cómo tiritan los pétalos de la única flor de magnolia que aún queda en el árbol gigante.

No he visto a nadie pararse un instante y escuchar que hoy no cantan los pájaros. Ninguno.

Nadie mira a los ojos, todos corren de unas gotas alegres que tintinean, como niños en recreo, sobre unos paraguas chorreantes.

Y nadie sospecha que, entre tanta prisa, el miedo hace su casa en cualquier alcantarilla de la calle.

Y por eso…tiemblan las aceras.

La vida, ahora, tiembla.

María Rosa Serdio

España

PISANDO CHARCOS

Charquitos de agua

pisados por mis pies,

quién fuera niño

y pisarlos otra vez.

Con los sueños nuevos

empezando a aprender,

que la lluvia es magia

en los años de niñez.

El tiempo se detiene

escribo en el papel,

que pisando charcos

soy feliz otra vez.

El agua y el barro

juntos en mis pies,

suben como duendes

en este atardecer.

El sol se ha dormido

la luna va a aparecer,

con los charcos juego

y sueño a la vez.

Feliz puedes ser

prueba tú a hacerlo,

la magia de la niñez

volverá de nuevo.

Encarni Ruiz Vázquez

España

DOÑA PRIMAVERA

Doña Primavera

se ha despertado

después de un largo sueño

y todo lo ha pintado.

Su acuarela de colores

casi ha terminado

y descansando está

con el pincel en la mano.

Un toque de verde hoja

una pizca de amarillo limón,

unas gotas de rocío rosa

y una chispa de rojo chillón.

Un trozo de azul cielo

y unos rayos de sol,

mezcla en su caldero

y de flores todo se cubrió.

Encarni Ruiz Vázquez

España

EL OTOÑO HA LLEGADO

El otoño llega

con menos horas de sol,

los cuentos se quedan

sin luz y color.

La brujita Vera

al sol escondió,

en un baúl de madera

y allí se durmió.

Pasó un día y una noche

y Vera la tapa abrió,

en sus bolsillos esconde

los rayitos del sol.

Luz para las palabras

la brujita llevó,

y sus amigas las hadas

las pintan de color.

Cuentos y poemas

en hojas de color marrón;

con el otoño juegan

alrededor del sol.

Encarni Ruiz Vázquez

España

 ♦

NANA DE OTOÑO

No puede ser que el ave

de la rama más alta

tirite entre estos fríos

nuevos del alma.

Dejadme que lo acune

entre dos hojas,

que susurre una nana

para las sombras,

que recoja su manto

sobre sus manos

y que muy despacito,

yo le sosiegue.

Pajarito de nata,

mi niño lindo,

cierra ya los ojitos

que no hace frío.

María Rosa Serdio

España

RIMA DE OTOÑO

El otoño es muy inquieto,

es un niño juguetón

que empuja a las nubecillas

y le hace bromas al sol.

Toma la mano del viento

y despeina sin piedad

los cabellos del acacio

y las flores del rosal.

Este niño brusco y loco

viste túnica amarilla

y se arropó en las mañanas

con un manto de neblinas.

El otoño es muy inquieto,

es un niño juguetón

que no ama a las golondrinas

y que se burla del sol.

Melania Guerra

Chile

LA NIÑA PRIMAVERA

Ya la niña Primavera

se ha puesto traje bordado

con primorosos jazmines

y con flores de durazno.

Ya la niña Primavera

viene risueña cantando

con las guitarras del viento

y la orquesta de pájaros.

Ya la niña Primavera

está danzando en el campo

y en su ronda baila el sol

con su chaleco dorado.

Melania Guerra

Chile

VUELAN LAS HOJAS

Vuelan las hojas

bailando un vals;

aire de otoño

lleva el compás.

Bajan del árbol

hacia la tierra

y cuando llegan

ya están secas.

Se viste el bosque

de amarillo.

Alguien me ha dicho,

bajo al oído:

“Desnudo el árbol

ponte tu abrigo”.

Luz del Olmo

España

SUENA TRISTE UNA MÚSICA

Suena triste una música.

A ese gorrión dormido

lo quieren despertar.

Ruedan miles de hojas.

Es granizo en otoño

de robles y nogal.

En un pueblo pequeño,

a un viejo palacio

le han roto un cristal.

Encuentro una maleta

y meto en ella:

El sueño del pájaro,

el granizo de otoño

y el trozo de cristal.

Luz del Olmo

España

 ♦

LA LLUVIA TIENE UN PINCEL

La lluvia tiene un pincel

y quiere pintar un cuadro.

El cuadro de despedida

al invierno frío y largo.

Nubes grises difuminan

el rojo de ciertos llanos

y el verde que está meciendo

las canciones de los pájaros.

Modelan algunos surcos

lágrimas de despedida.

La sonrisa va naciendo

en busca de nueva vida.

Si tengo cierta tristeza

puedo llorar y llorar,

que un cuadro de primavera

el agua me va a pintar.

Luz del Olmo

España

PRIMAVERA

Al llegar estas fechas

brotan las flores amarillas

moradas, blancas y malvas.

Brotan los rojos pirigallos.

La tierra, transformada en colores

se sacia de viejos perfumes

traídos del sur.

Platero y la vaca Mo

mordisquean la hierba que crece

en las laderas de la imaginación.

El cielo azul sujeta a las nubes

que a veces de escapan

y quieren llorar.

Es alegre el ladrido de los perros.

Las gatas viven el celo

y desaparecen en las noches sin luna.

Los hombres y las mujeres

ven crecer los lirios

al olor de las lilas.

Los niños juegan a esconderse

entre los gritos de las golondrinas

para no perderse en la confusión.

¡Primavera que botas de nuevo

en este planeta azul!

Luz del Olmo

España

Cuando mayo anuncia la primavera en el Hemisferio Norte…

CANCIÓN DE MAYO

En las mañanicas

del mes de mayo,

cantan los ruiseñores,

retumba el campo.

En las mañanicas,

como son frescas,

cubren ruiseñores

las alamedas.

Ríense las fuentes

tirando perlas

a las florecillas

que están más cerca.

Vístense las plantas

de varias sedas,

que sacar colores

poco les cuesta.

Los campos alegran

tapetes varios,

cantan los ruiseñores

retumba el campo.

Lope de Vega

España

LA PRIMAVERA DE LA ALDEA

La primavera de la aldea

bajó esta tarde a la ciudad,

con su cara de niña fea

y sus vestidos de percal.

Traía nidos en las manos

y le temblaba el corazón,

como en los últimos manzanos

el trino del primer gorrión.

Tenía, como los duraznos,

de nieve y rosa hecha la piel,

y sobre el lomo de los asnos

llevaba su panal de miel.

A la ciudad la primavera

trajo del campo un suave olor

en las tinas de la lechera

y las jarras del aguador.

Jaime Torres Bodet

México

LA PRIMAVERA

¡Primavera!  ¡Primavera!

¡La primavera no tarda!

Ya la rosa tempranera

se asomó sobre la barda;

ya me encontré a la lechera

montada en su mula parda…

¡Ya viene la primavera!

El campo está luminoso,

como encendido por dentro,

y tiene el alma en su centro

tan claro prisma de gozo,

en el campo luminoso

que está brillando por dentro.

¡Primavera!  ¡Primavera!

Amaneció en los tejados.

La flor de la primavera

está temblando de espera

en los hilos escarchados

de los almendros, nevados

de nieve tibia y ligera…

Los niños llevan sus aros

y brincan entre las rosas,

que les dan colores claros;

hasta el brinco de los aros

parece besar las rosas…

Los días despiertan claros

y llenos de mariposas…

Ya la dulce flor del año

tiene color en la rama…

¡Ya se coronó el castaño!

En primavera se ama:

es tan sutil en su engaño…

¡Amemos mientras el año

tenga una flor en la rama!

¡Primavera!  ¡Primavera!

¡La primavera no tarda!

Ya la rosa tempranera

se asomó sobre la barda;

ya me encontré a la lechera

montada en su mula parda…

¡Ya vino la primavera!

Jaime Torres Bodet

México

MAÑANICA EN EL HIELO

Mañanicas floridas

del frío invierno,

recordad a mi niño,

que duerme al hielo.

Mañanicas dichosas

del frío diciembre,

aunque el cielo os siembre

de flores y rosas,

pues sois rigurosas

y Dios es tierno,

recordad a mi niño,

que duerme al hielo.

Lope de Vega

España

HOJA DE OTOÑO

No muere,

baila

libre en el aire.

No se apaga,

con luz dorada

enciende la vereda.

No calla,

les da rumor de otoño

a nuestros pasos.

Beatriz Ferro

Argentina

BAGUALA DEL SEMBRADOR

I

¡Qué lindo destino el mío

si lluvia pudiera ser!

Campito mío:

te quiero yo.

¡Besar la tierra sedienta

y entre las piedras correr!

Campito mío:

te quiero yo.

II

La lluvia tiene un destino

que yo quisiera tener.

Campito mío:

te quiero yo.

El sol la lleva a los cielos

para ser nube otra vez…

Campito mío:

te quiero yo.

Atahualpa Yupanqui

Argentina

¡LLUEVE!

Llueve en el campo, ¡ya llueve!

¡Qué alegres están las ranas!

La lluvia las acaricia

con verdes manos mojadas.

Llueve en el campo, ¡ya llueve!

En ronda bailan las ranas,

pone música la lluvia

alrededor de su danza.

Llueve en el campo, ¡ya llueve!

¡Y cómo gozan las ranas!

La lluvia lava su risa

y el cristal de la mañana.

M. Elena Lannes de Díaz

Argentina

PARA LAS LLUVIAS, SOLES

Se necesita:

Un día de lluvia.

1/2 kg de harina de trigo.

Una pizca de sal.

Una cucharada de grasa o manteca.

Agua para formar una masa tierna.

Empezar a cantar.

Hacer una corona de harina sobre la mesa.

Desatar un chaparrón con una taza de agua.

Dejar caer como un trueno la cucharada de manteca.

Amasar todo moviendo los dedos como relámpagos.

¡Que la masa sea un nubarrón gordo!

Arrancar un pedazo y hacer un sol pequeño y chato.

Hacerle al sol un agujero en el medio.

Hacer varios soles.

Calentar aceite en una sartén honda.

Poner a dorar los soles, llueva o no llueva.

¡Esas son las tortas fritas!

Laura Devetach

Argentina

A propósito de otoño, regalos de amigos y castañas, miren qué belleza me mandó María Rosa Serdio por Facebook el 13.11.13:

FRUTOS NUEVOS DEL OTOÑO

Perlas, telarañas,

Nieblas y borrascas,

Pasos que susurran

sobre la hojarasca.

Dulces de manzana,

castañas asadas,

Jalea de moras,

Bollos, empanadas…

Trae de la mano

este nuevo otoño

con rocío fresco

y calor dorado.

Guarda, el dulce otoño,

en su gran mochila

más tesoros nuevos

Para la familia

María Rosa Serdio

España

COLLAGE OTOÑAL

Hojita que sube,

Hojita que baila…

Jugando está el viento.

¡Abre la ventana!

Rayito que guiña,

Un brillo en el agua…

Llegando está el sol

¡Vive la mañana!

Nube negra ruge,

nube blanca alta…

Enfado en el cielo.

¡Corre!¡Corre a casa!

Y gota que cae

rozando tu cara…

Ya llora el otoño

¡Cierra esa ventana!

María Rosa Serdio

España

ESTACIONES

Hemos disfrutado, paseado, olfateado el rosado pétalo de la rosa.

Antes lo hemos soñado vecino de la espina feroz en la desnuda rama.

Lo hemos visto compañero sonriente del estambre de seda.

Ahora, tras la lluvia, se nos muestra feliz y sonrojado

como un joven que asciende las murallas…

en busca de tu boca.

¡Y es la noche de luna entera, rosal!

Entera la luna para tu sombra.

María Rosa Serdio

España

UNA TARDE DE LLUVIA

Esta tarde está lloviendo,

no tengo nada que hacer,

me voy a la biblioteca

para ponerme a leer.

Allé me esperan los libros

que me han dado aventuras,

tal como el del Principito

recorriendo las alturas.

Para qué hablar de Alicia,

detrás de un tronco viejo,

quiere conversar, sin dudas,

con su amigo el conejo.

O del pirata Sandokán,

soberano de los mares

muy hábil con su espada

y valiente en andares.

En esta tarde invernal

yo tengo tanto que hacer,

revisaré muchos libros

antes que deje de llover.

Héctor Hidalgo

Chile

En Receta para espantar la tristeza

PARA LO NUEVO

Son las últimas hojas

Pocas más para la desnudez extrema.

Pocas para el último viento.

Las últimas antes del renuevo de las yemas.

Entonces, solo entonces…

Sabrá si la savia aún corre por sus venas.

Si el invierno solo ha sido el cuchillo que ahora hiere.

Hasta entonces, la helada purifica

y elimina los restos de corteza

del pasado.

Hasta entonces la belleza desnuda de la espera.

María Rosa Serdio

España

AGUA DE AMOR

La esperé varios días

impaciente

como a novia que viniera

a la escalera de casa

para decirme

que la quisiera.

Y hoy lloré, al verla

tan cercana

y toqué,

como si fuera a irse,

el amor de la nieve

en la ventana.

María Rosa Serdio

España

EL MUÑEQUITO DE NIEVE

Muñequito de nieve

bienvenido a mi casa;

por hacerme cosquillas

con tu nariz naranja.

Por esconder mis sueños

bajo tu bufanda,

por barrer con tu escoba

todas las cosas malas.

Y traer las buenas

con tu sonrisa blanca,

por mirarme cada día

con tus ojos de magia.

Por dejarme tu sombrero

hecho de paja,

por abrazarme fuerte

con tus brazos de lana.

Muñequito de nieve

el sol acaricia tu cara,

quédate un ratito

hasta que llegue un hada

y con su varita

no te conviertas en agua.

Muñequito de nieve

¡pero si eres de lana!,

estarás para siempre

en nuestra casa

y con tus ojos pequeños

la llenarás de magia.

Encarni Ruiz Vázquez

España

EN ABRIL, LAS AGUAS MIL

Son de abril las aguas mil.

Sopla el viento achubascado,

y entre nublado y nublado

hay trozos de cielo añil.

Agua y sol.  El iris brilla.

En una nube lejana,

zigzaguea

una centella amarilla.

La lluvia da en la ventana

y el cristal repiquetea.

A través de la neblina

que forma la lluvia fina,

se divisa un prado verde,

y un encinar se esfumina,

y una sierra gris se pierde.

Los hilos del aguacero

sesgan las nacientes frondas,

y agitan las turbias ondas

en el remando del Duero.

Lloviendo está en los habares

y en las pardas sementeras;

hay sol en los encinares,

charcos por las carreteras.

Lluvia y sol.  Ya se obscurece

en campo, ya se ilumina;

allí un cerro desaparece,

allá surge una colina.

Ya son claros, ya sombríos

los dispersos caseríos,

los lejanos torreones.

Hacia la sierra plomiza

van rodando en pelotones

nubes de guata y ceniza.

Antonio Machado

España

(habar:  RAE 1. m. Terreno sembrado de habas. sementera:  RAE 2. f. Tierra sembrada.  guata:  RAE 1. f. Lámina gruesa de algodón en rama, engomada por ambas caras, que sirve para acolchados o como material de relleno.)

INVIERNO

Hoy la carne aterida

el rojo hogar en el rincón oscuro

busca medrosa.  El huracán frenético

ruge y silba, y el árbol esquelético

se abate en el jardín y azota el muro.

Llueve.  Tras el cristal de la ventana,

turbio, la tarde parda y rencorosa

se ve flotar en el paisaje yerto,

y la nube lejana

suda amarilla palidez de muerto.

El cipresal sombrío

lejos negrea, y el pinar menguado,

que se esfuma en el aire achubascado,

se borra al pie del Guadarrama frío.

Antonio Machado

España

(aterir:  RAE  1. tr. defect. Pasmar de frío.)

OTOÑO

El cárdeno otoño

no tienen leyendas

para mí.  Los salmos

de las frondas muertas,

jamás he escuchado,

que el viento se lleva.

Yo no sé los salmos

de las hojas secas,

sino el sueño verde

de la amarga tierra.

Antonio Machado

España

(cárdeno:  RAE 1. adj. De color amoratado.)

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Tanta sangre en el centro de la lluvia.

Tanta la inclinación ante lo eterno.

Tanta gris sensación de cierre pleno.

Tanta y tanta quietud que se respira…

María Rosa Serdio

España

LLUVIAS

Han llegado las lluvias.  Muchos recuerdos gratos

vienen a mi memoria cuando empieza a llover:

mis tardes en la escuela, mis primeros zapatos,

mis primeros amigos, los que no he vuelto a ver…

¿Serán ellos ahora como estos mentecatos

que en mojarse no encuentran el más leve placer

y huyendo de la lluvia, como si fueran gatos,

con las primeras gotas echaron a correr?

Yo mismo, que en mis tiempos de escolar no sabía

de contento más grande ni mayor alegría

que salir, en el cinto las alpargatas rotas,

a vadear las corrientes, chapoteando en el barro,

hoy soy un caballero que le teme al catarro…

Definitivamente somos unos idiotas.

Aquiles Nazoa

Venezuela

LO QUE HA VISTO EL VIENTO DEL OESTE

Otoño, viento amarillo…

vientecillo trotador

que el campo, como a un asnillo,

carga con odres de olor…

Otoño, viento amarillo…

Adriano del Valle

España

Mientras danzáis en el corro,

niñas, cantad:

Ya están los prados verdes,

ya vino abril galán.

A la orilla del río

por el negro encinar,

sus abarcas de plata

hemos visto brillar.

Ya están los prados verdes,

ya vino abril galán.

Antonio Machado

España

La primavera ha venido.

Nadie sabe cómo ha sido.

La primavera ha venido.

Antonio Machado

España

Celebrando el comienzo “oficial” de la primavera en el hemisferio norte, nuestras amigas, la escritora María Rosa Serdio  y Marad Ilustración, nos compartieron el 20 de marzo de 2014 vía Facebook estas maravillas:

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ES PRIMAVERA

Entra por los ojos,

Entra por las puertas,

Es la hiedra nueva

Que se despereza

y trepa a mi rostro

y juega en mis manos

y rodea los troncos

más viejos, cansados.

Entra por el alma

Y tú sí la sientes

En tus pensamientos,

Tus sueños, tus fuentes.

Y por los arroyos

de tus ojos claros,

por entre tu pelo y

tus sueños trenzados.

Llega sigilosa,

como una gacela

que solo las dulces

flores ramonea.

Ojos de esperanza

trae cada año

También esta vez

Espera tu abrazo.

Baja de la luna

Que mengua y acierta

A hacerse una cuna

donde el amor crezca

María Rosa Serdio

España

LLUVIA

Toc…  toc…  toc…  toc…  toc…

Empieza a llover…

toc…  toc…  toc…  toc…  toc…

las primeras gotas se dejan caer.

El viento siniestro, amenazador

auuuuuuuuuulla, auuuuuuuuuulla

se mueven las latas del techo de zinc

auuuuuuuuuulla, auuuuuuuuuulla

Miles de avecillas picotean las migas de hallulla

ping, ping, ping, ping, ping, ping…

Alguien muy mal genio se ha enojado mucho

dispara, dispara cien mil perdigones

pom, pom, pom, pom, pom, pom…

las pequeñas aves ya no las escucho

¡Me asusto!  Me tapo con los almohadones…

¡No!  No son perdigones, sólo son granizos

que estaban causando tremendo estropicio…

Se fueron las aves; no hay granizada,

una fuerte lluvia muy acompasada

golpea mi techo y mi ventanal…

es trece de julio, ya es medianoche

amaina la lluvia de tiempo invernal.

Siento que me invade un suave sosiego

y la lluvia cae graciosa, sin boche…

Me abrigo en mi cama y me duermo luego

Toc… toc…  toc…  toc…  toc…

—¿Quién llama a esta hora? –pregunto molesta–

—Soy una gotera, aquí, aquí,

en tu cabecera

Me levanto rauda y corro mi cama

Busco un tiesto y trapos que apaguen

el ruido

Salgo de mi pieza ¡Puchas, qué macana!

¡¡¡Y acá, en el sofá estaré escribiendo

hasta cuando el sueño me deje

durmiendo!!!

Astrid Reyes Silva

Chile

HE CUMPLIDO

Prometí salir a buscar

el canto de los pájaros,

a cambiar la fría luz

por la estela azul

de un patinete,

la pasada estaciòn

por una senda nueva…

Regresé y te escribo

la explosión infantil

de las margaritas

y tres ánades verdes

sobre el pasto al lado

de la fuente.

El rododendro espera

a la luna que crece

para temblar un poco.

María Rosa Serdio

España

(ánade, rododendro)

PRIMAVERA

Verde alfombra

calzas, primavera.

Muere la sombra,

todo vive a tu vera.

El tul del aire,

azuloso y perfumado,

en las flores de tu cuerpo,

se ha enredado.

Tu gracia y belleza,

de ilusiones y sueños,

la mente nos besa.

Eres sol, flores,

color, amores.

Paisaje de ensueño,

¿Quién es tu dueño?

Saricarmen

Chile

LLUEVE SOBRE EL CAMPO VERDE

Llueve sobre el campo verde…

¡Qué paz!  El agua se abre

y la hierba de noviembre

es de pálidos diamantes.

Se apaga el sol; de la choza

de la huerta se ve el valle

más verde, más oloroso,

más idílico que antes.

Llueve; los álamos blancos

se ennegrecen; los pinares

se alejan; todo está gris

melancólico y fragante.

Y en el ocaso doliente

surgen vagas claridades

malvas, rosas, amarillas,

de sedas y de cristales…

¡Oh la lluvia sobre el campo

verde!  ¡Qué paz!  En el aire

vienen aromas mojados

de violetas otoñales.

Juan Ramón Jiménez

España

MI PRIMA VERA

Mi prima Vera venía

por marzo, en la Primavera.

Mi jardín la recibía,

al tiempo que le decía:

—Bienvenida, prima Vera.

Mi prima Vera tenía

muy negra la cabellera

y la mirada fulgía

como una hoguera.

Ayer mi ensueño pedía:

—Vuelve, vuelve, Primavera…

Mas nadie me respondía.

Ahora gritaré al Verano:

¿No tienes calor, hermano?

Al Otoño le diré:

¿Qué por fin es lo de usted?

Y al Invierno oscuro y frío:

¡Diciembre no es un mes mío!

Oh, ven pronto, Primavera:

Mi prima Vera te espera.

Nicolás Guillén

Cuba

TIERRA Y BRISA DE VERANO

El sol refulgente

se ha quedado

en el oro que cubre

tu carne entregada.

Tallos, espigas y granos

sobre tu seno,

descansados,

en tributo dorado.

Hualles, robles, quilantales,

frescos tesoros verdes,

en medio del calor

adueñado del surco,

mansamente prodigado.

Brisa de verano,

desordenas las mieses,

desperdigas las pajas,

descamas la piel,

oscureces las manos.

Saricarmen

Chile

(hualle)

CUATRO ESTACIONES

(soledades)

Primavera sin nubes.

Un cielo que rebosa

de pájaros azules.

Verano luminoso.

El mar sin horizontes.

Transparenta de oro.

Otoño gris.  Tristeza.

Árboles solitarios.

Lejanía de niebla.

Invierno y aguacero.

El fuego en el hogar.

Blanca nieve.  Silencio.

Juan Ramón Barat

España

EL INVIERNO

Sábado por la tarde.

Son las cuatro.

En la mesa dos tazas de café

y en la televisión un videojuego.

Mientras los padres hablan y recuerdan

historias del pasado,

un luchador derrota a su enemigo

y pasa la pantalla.

La mano inteligente de la calefacción

acaricia los libros de la casa,

las cortinas de paño,

el equipo de música,

los almohadones rojos del sofá

donde se duerme el gato de la tarde.

Las cinco campanadas del reloj

guardan ecos de lana

y pasos muy tranquilos

de perro San Bernardo.

En la calle hace frío,

mucho frío.

Detrás de la ventana pasa el viento.

Luis García Montero

España

PRIMERA ESTACIÓN

Los últimos rayos se prenden de las porras rubias

que sacuden las gramíneas

Viejas y astutas florecen ahora,

cuando las otras

hace rato ya

que se han dormido. Terminó el verano

y son las reinas absolutas.

El otoño está tan loco con ellas

que las deja sorber toda la luz, hasta la última gota.

Ruth Kaufman

Argentina

SEGUNDA ESTACIÓN

Contra el azul casi negro

el tronco gris

las ramas retorcidas,

las ramitas arañando el cielo.

En invierno el ceibo

quiere asustar a los fantasmas.

Ruth Kaufman

Argentina

En la trama abierta de la tela

de la araña, gotas

                              de garúa.

Delicadas se columpian.

Ruth Kaufman

Argentina

Delicado redondel

marca la gota

que se topa con el agua

levísimo tum tum

en el parche quieto

de la charca estancada

la fervorosa multitud

de la lluvia

dibuja mientras canta

Ruth Kaufman

Argentina

la helada no cae como nieve

sale

de abajo es

la transpiración misma

de las cosas

pequeños cristalitos tiernos

quemando la gramilla

que las vacas muerden

Ruth Kaufman

Argentina

HOJAS

Cuando llega el otoño,

las hojas de los árboles

se tiran como locas

de las ramas.

Saltan fritas

al aire

en aceite

de luz

de madrugada.

Cecilia Pisos

Argentina

CANCIÓN DE OTOÑO

Por un camino de oro van los mirlos…  ¿Adónde?

Por un camino de oro van las rosas…  ¿Adónde?

Por un camino de oro voy…  ¿Adónde,

otoño?  ¿Adónde, pájaros y flores?

Juan Ramón Jiménez

España

CANCIÓN DE LOS ÁRBOLES FLORIDOS

Cantan sobre los prados verdes

flores de almendro,

cantan en el azul del aire,

se va el invierno.

Cantan sobre los prados verdes

los durazneros,

cantan en las mañanas claras,

se va el invierno.

Cantan sobre los prados verdes

blancos ciruelos,

cantan bajo la luz de oro,

se va el invierno.

Los árboles floridos cantan

bajo los cielos,

el ramaje oloroso

formando ruedo,

por lejanos caminos

se va el invierno.

Ida Réboli

Argentina

LA GOTA

se hincha

engorda como globo,

cuelga en el aire

después cae

y se hace

laguna de cristal.

Alberto Hernández

Venezuela

JUGANDO CON LAS ESTACIONES

Verano

Pica-niña,

pica-juego,

pica-sol,

pica-arena,

pica-playa,

pica-amor,

pica-ola,

pica-espuma,

picaflor.

Otoño

Ronda-hoja,

ronda-uva,

rondarrón,

ronda-sueño,

ronda-tibia,

ronda-sol,

ronda-brisa,

ronda-nido,

rondaflor.

Invierno

Gira-escarcha,

gira-viento,

gira-frío,

gira-llluvia,

gira-hoja,

gira-pío,

gira y canta,

canta y gira,

pluma y nido,

nido y sol.

Primavera

Verde-amigo,

verde-estrella,

verderol,

verde-puerta,

verde-abierto,

verde-col,

verde-orquesta,

verde-trino,

verde-son.

Sylvia Puentes de Oyenard

Uruguay

UNA NOCHE

La lluvia:

Tamborileaba en los tejados,

tilintinteaba en los cristales,

tolontonteaba en los manzanos,

glubgrugujeaba en los canales.

Y se quedaban las gotas temblando

en los bigotes de los gatos,

en las fronteras de los sueños,

gorgogoteaban en los charcos:

GLUB-DUP

GLUB-DUP

GLUB-DUP

Y parecía

que era el corazón de la tierra.

Ayes Tortosa

España

LLUVIA

Lluvia fina

fina lluvia

de un otoño

equivocado.

Uvas maduras

se beben

el llanto azul

derramado.

Graciela Genta

Uruguay

LLUVIA NIÑA

La lluvia pasea y canta,

la lluvia canta y pasea.

Como una fina garganta

la lluvia canta en la aldea.

La lluvia es liviana y lenta,

la lluvia es lenta y liviana,

no quiere hacerse violenta

la lluvia de la mañana.

La lluvia camina y sueña,

la lluvia sueña y camina,

la lluvia es una pequeña

que va doblando la esquina.

La lluvia canta y se aleja,

la lluvia se aleja y canta,

la lluvia se va y nos deja

el frescor de su garganta.

Miguel Moreno Monroy

Chile

PUNTUALIDAD

A Florian

1

Primero de agosto en mi jardín

explota el jazmín.  Y el 30 Santa Rosa

con sus aires de malvada con su aliento

de tormenta airada

pelos revueltos

truenos, torpedos, tornados.

2

Invierno es donde yo vivo

en cambio allá en París

aunque grite Santa Rosa

voz ronca topetón destemplado

mi primo va por la rue

tomándose un sorbete

sorbiéndose un helado.

Ruth Kaufman

Argentina

LAS HOJAS PASEANDERAS

Cuando Abuelo Otoño

viene de visita,

amarillos moños

trae a las hojitas.

A una por una

peina su rastrillo,

no queda ninguna

sin moño amarillo.

Todas arregladas

corren al espejo:

—¡Ay!  ¡Qué bien peinadas,

abuelito viejo!

Papá Árbol las suelta:

sus hijas desean

ir a dar cien vueltas

para que las vean.

En unos momentos

cargan su equipaje

y van a “Don Viento-

Agencia de Viajes”.

Allí las atiende

con aireado traje.

Soplando les vende

todos los pasajes.

Las hojas apuradas

viajan en avión.

No tiene paradas

porque es el Ciclón.

Las hojas que piden

pasearse sin prisa,

prontito consiguen

tomarse una brisa.

Y aquellas que quieren

pasearse por barco,

seguro prefieren

la zanja o el charco.

Como un resorte

trabaja Don Viento.

Todos sus transportes

pone en movimiento.

Cada una recorre

los patios de seda,

techos, casas, torres

y el país-vereda.

Terrazas, esquinas…

¿Qué más van a ver?

El viaje termina

y quieren volver.

Pero siempre acaban

en la pieza oscura

de un hotel que llaman

“Tacho de basura”.

Elsa Isabel Bornemann

Argentina

LLUVIA

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,

algo de soñolencia resignada y amable,

una música humilde se despierta con ella

que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,

el mito primitivo que vuelve a realizarse.

El contacto ya frío de cielo y tierra viejos

con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores

y nos unge de espíritu santo de los mares.

La que derrama vida sobre las sementeras

y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,

el fatal sentimiento de haber nacido tarde,

o la ilusión inquieta de un mañana imposible

con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,

nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,

pero nuestro optimismo se convierte en tristeza

al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran

al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio

y le dejan divinas heridas de diamante.

Son poetas del agua que han visto y que meditan

lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,

lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,

lluvia buena y pacífica que eres la verdadera,

la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas

almas de fuentes claras y humildes manantiales!

Cuando sobre los campos desciendes lentamente

las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio

y la historia sonora que cuentas al ramaje

los comenta llorando mi corazón desierto

en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,

tristeza resignada de cosa irrealizable,

tengo en el horizonte un lucero encendido

y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman

y eres sobre el piano dulzura emocionante;

das al alma las mismas nieblas y resonancias

que pones en el alma dormida del paisaje!

Federico García Lorca

España

(sementera:  RAE  2. f. Tierra sembrada.  5. f. Origen o principio del que nacen o se propagan algunas cosas.)

COPLAS DE LLUVIA

Yo hago una mezcla rara

muy difícil de lograr:

junto tristeza con lluvia

y me la pongo a tomar.

¡Vaya vaya!  –dijo el grillo

taponándose la cueva.

¡Vengo vengo!  –dijo el agua

y quedó plantada afuera.

Cuando llueve salto charcos

como si saltara el mar.

¡Las veces que fui buceando

hasta el tobillo nomás!

Sentado bajo el repollo

yo le cantaba a la lluvia

y en mi cantar le decía

¡me gustás finita y rubia!

El gorrión vuela piando

y la lombriz va callada

y yo esperando que pase

mi negrita avinagrada.

Huevo frito, huevo frito,

gritaba el loro en la rama.

Póngale un poco de vino,

le contestaron las ranas.

Laura Devetach

Argentina

LLUVIA

Cae la lluvia

sobre un charquito

y su sonido

se oye bajito.

Las gotas cantan,

bailan despacio,

y hacen brillante

mi pelo lacio.

Doblo un papel

por la mitad…

¡Surca mi barco

la tempestad!

Y aunque no tiene

un rumbo fijo,

va por los charcos

que raudo elijo.

Dice en la tele

la chica rubia:

Mañana hay sol…

¡Yo quiero lluvia!

Carla Dulfano

Argentina

CASI CASI CON ENCANTO

Con ritmo suena la lluvia

cascada de cien alubias.

Van los pies para los charcos

danzan las olas y barcos.

Las nubes de gris melena

suspiran, rugen y truenan.

La lluvia baila y desata

los finos hilos de plata.

El cielo dibuja vientos

muy rojos como pimientos

que vuelan como un viajero

con una capa y sombrero.

Casi casi con encanto

la brisa se vuelve manto.

Mónica López

Argentina

TORMENTA

La tormenta atormentada

se perdió en la madrugada.

Y entre pasos y piruetas…

se llevó mi bicicleta.

Mónica López

Argentina

PRIMAVERA LLAMANDO

Ya va llamando

la Primavera

deja una flor

en la enredadera.

Abre su mano

sobre las zarzas,

puebla de pájaros

las enramadas.

En su bolsillo,

la campanilla,

el brote de árbol,

flor amarilla…

Cigüeña en vuelo,

risa del río…

Está llegando

y sueña contigo.

María Rosa Serdio

España

CAMBIO CLIMÁTICO

Dice el Señor Invierno

que este año se queda

porque quiere casarse

con la Primavera.

Y le ha regalado

un abrigo de nubes

y un granizado.

Pero la Primavera

le ha explicado

que le tiene al verano

ya el ojo echado

Y que, a veces, le gusta

pensar en sus amores

comiendo frutas.

María Rosa Serdio

España

DON FRÍO

Don Frío,

don Requete Frío,

no tiene zapatos

ni tiene vestido

y anda con los patos

nadando en el río.

Redondo y morado

don Requete Frío,

recorre apurado

un cielo vacío.

El sol abrigado

saluda a Don Frío.

Gladys Aguiar

Uruguay

TRITÓN

La lluvia

nada libremente,

curvea su lomo de rayas.

Estirándose

como gato amodorrado,

se va por

el ombligo del patio.

Luis Medina Gutiérrez

México

NECESIDAD DE INVIERNOS

Necesito este tiempo para la pausa larga,

para la casa entera entre silencios,

el patio en plena sombra,

y la nube baja.

Necesito luces que no hieran,

pasos que me salpiquen,

ronda de musgos y bayas rojas.

Necesito el silencio de la nieve que viene,

del pájaro que emigra,

de la hoja desnuda que navega.

Necesito el abrigo que surge del armario,

el aroma del guiso que se acalla,

y el círculo de tiempo pausado

que se cierra.

María Rosa Serdio

España

 

25 Comentarios

  1. Me asomo con sorpresa a diferentes cuando recorro el sendero de las estaciones que yo leí tantas veces con mis alumnos y conmigo misma:
    Y me encuentro en familia, como quien va a ser presentado por vez primera a los mayores. Aquí están mis mayores, los que empiezan por Nobel: Gabriela, Pablo, Juan Ramón. Y los siguentes que son mi infancia y la de tantos de mis chicos: Guillén,Tallón y su sapito de maravilla, tan poético en su canto de no se sabe aún dónde…
    Y me encuentro a Andruetto, la Nobel de los niños, y a Angela Figuera…Me embarga el vértigo y al tiempo pienso en la felicidad de estar y poder cerrar la puerta.
    Gracias, LectoAperitivos, por convocarme a esta fiesta y a otras cuantas en las diferentes mesas de este restaurante de aire y de palabra.
    Encantada y agradecida por la compañía y la BELLEZA.

    • Muchas gracias a ti, María Rosa, por convidarnos BELLEZA para saborear y alimentar el espíritu. Un privilegio tenerte por aquí.
      Un abrazo grande,

      Astrid

  2. Me encantaaaa el Sapito glo glo glo. Leer a Envsrni, Rosa, Luz y tantos bellos poemas. Felicidades. Un abrazo.

    • Qué alegría que disfrutes probando las delicias de esta mesa, Marisa querida! Invita más amigas y amigos a pasar y probar!
      Un gran abrazo,

      Astrid

  3. Con cada estacion del año, parece pararse el tiempo, por eso merece la pena disfrutar éstos momentos. ¡Feliz primavera!

    • Muchas gracias, Marisa! Que sigamos disfrutando el precioso paso de las estaciones en compañía de muy buena poesía. Un abrazo!

  4. que bonitos me encantaron todos y lo mejor es que hablan de las estaciones del año saludos ani lol

  5. Quiero encontrar un poema “Luna Traviesa” – no esyoy secura del nombre per va asi:
    Luna Luna Lunita
    Luna Traviesa
    Que vas por el cielo
    entre las estrellas

    • Hola Catalina,
      Esos versos por los que me preguntas no están ni en Lectoaperitivos ni en Google. Lamento no poder ayudarte esta vez :(

  6. que fome no esta el poema mi calle

    • Buh, qué fome en verdad, Vali, pero si me dieras más pistas (autor, algún verso) a lo mejor podría buscarlo e incluirlo en la mesa correspondiente… porque, ya viste y no está en otra, ¿verdad?
      Saludos!

  7. ¡Que versos tan deliciosos! Mis alumnos ya han saboreado varios de ellos y lo seguirán haciendo. ¡Gracias!

    • ¡Qué buena elección la de estos comensales y su maestra! Me alegra mucho que sean lectores gourmet y, de seguro, chefs de excelencia también a la hora de compartir bocados de poesía y tradición oral.
      ¡Felicidades! Los Lectoaperitivos siempre les estarán esperando. :)

  8. Cómo se llama el autor de esta poesía, la leía cuando era chica y era la historia de dos arbolitos en las diferentes estaciones. “Dos arbolitos que juntos esperan a campo abierto la primavera…” y terminaba así “leña cortada pidió el invierno”. Muchas gracias

    • Lo siento, Dani, pero no he encontrado el poema al cual te refieres. Ojalá nos lo puedas compartir en caso de que lo pilles por ahí.
      Saludos afectuosos,

      Astrid

  9. Hermosísimos poemas! Gracias por compartir.

    • ¡Muchas gracias, Isabel! Gracias a ti por pasar a degustar estos deliciosos lectoaperitivos. ¡No te pierdas!

  10. “Viviendo en Otoño”

    Con un sol abrazador a llegado el verano lentamente los días se vuelven
    interminables, será que yo extraño tanto el otoño con sus hojas, los días
    cálidos donde todo me habla de ti……………..……………………
    ¡¡Como extraño las hojas!! Ya No puedo encontrar tu mirada, Hoy están
    en todo su fulgor con su verdes esplendorosos y cobijan Bajo sus sombra
    a los hombres y a todos los seres que buscan el alivio del agobiante calor,
    qué tristeza…….me he quedado como tantas veces con las manos vacías.

    No es que no me guste el verano pero me he quedado sin mis hojas
    de Otoño y Miel, NO Puedo encontrarte en ninguna parte solo en mis
    sueños como en cada noche, Que largos y nostálgicos se vuelven los días……………………………………………………………………………………………………….
    ¡¡¡ Por dios y pensar que falta tanto para que llegue el Otoño!!!……….
    “Lo que dure el verano”………………………………

    “ Como una sombra que se diluye castigada por el sol de este día, me pierdo en los
    Árboles buscando el frescor de sus ramas, mis ojos desesperados buscan en todas
    parte mis hojas de otoño y miel que no puedo hallar, que soledad siento en este
    momento lo único que tenía de ti eran mis hojas y tu recuerdo, seguiré
    sin rumbo como una ola en el mar para morir como cada día sobre la playa de
    mi destino, romperá la ola sobre las arenas de la realidad y una vez más quedara
    tu nombre escrito en el silencio y el grito mudo de mi corazón pronunciando tu
    nombre”.

    “Como quisiera gritar tu Nombre a los cuatro vientos poderlo liberar del silencio que lo
    Tiene prisionero en un rincón de mi alma, donde guardo los recuerdos más sagrados
    Junto a la inocencia perdida y la imagen de tu rostro cuando lo vi por vez primera”.

    “Pasan los días los meses y las estaciones, y yo sigo soñando contigo, escondidas
    en mí Corazón en el rincón donde anidan los recuerdos tengo guardadas cada una
    de tus sonrisas y tus miradas, cada noche las recuerdo y las acaricio en silencio sin
    que sepa nadie mi sufrir, para que contarlo si no tiene solución, por eso prefiero el
    silencio para estar Imaginariamente cerca de ti o al menos de tus recuerdos”.

    “Llega la noche mi fiel compañera y cómplice de mis desvelos, con los ojos cerrados
    Simulando estar dormido navego por mi mente buscando tu mirar me sorprende
    tu sonrisa y quiero abrazarme a ella, sigo en mi corsario de sueños navegando
    por los mares del recuerdo persiguiendo tu boca y tus ojos Otoño y Miel,
    el viento de la realidad castiga mi barca quiere que naufrague en el mar del olvido,
    pero las velas de mi memoria luchan sin pausa y sin aliento venciendo a los dioses
    Poseidón y Eolo…. dios del Viento”.

    “La luz del nuevo día me sorprende en mi cuarto, amarro mi barca al
    Muelle de mi nostalgias, para volver a comenzar un nuevo día, me visto
    Con el traje de hombre feliz para comenzar mi jornada, deseando que
    llegue la noche para volver a soñar contigo engañándome a mí mismo
    y pensando que es la realidad y no otro de mis sueños, hoy he decidido
    quedarme dormido………………………………..despiértenme
    cuando llegue el Otoño, MI OTOÑO con mis hojas con sus vientos que
    susurran tu nombre en mis oídos, ¡¡¡¡ déjenme seguir soñando no quiero
    despertar !!!!!, déjenme seguir dormido que es mi forma de seguir viviendo
    en mi mundo donde estoy junto a Ti, suelto las amarras de mi barca las
    velas al viento, mi viejo corazón capitán de mi corsario grita……………….
    “Proa al Mar de Los sueños” navegando llegaré hasta la Isla de mi memoria
    Donde habitan todos tus recuerdos………………………… Lanzaré
    el ancla de mi ilusión, descenderé besare las playas soñando que es tu Boca,
    me quedare para siempre y seré el eterno naufrago en la isla de los recuerdos.

    Para la Mujer más Bella de este Mundo Adéle Exarchopoulos

    Mario Anónimo.

    • Muchas gracias por compartir, Mario, y felicidades a Adéle por ser la musa inspiradora.

  11. Llueve y es Otoño……

    Y a pesar de todo sigo soñando aun despierto, la cruel realidad
    me golpea como siempre donde más duele
    En mi cansado corazón, fiel sobreviviente y dueño de mis sueños
    En cada uno de sus latidos pronuncia tú Nombre Adéle…..Adéle,
    Sigue vivo aferrado a un sueño imposible y muere cada noche
    para renacer de sus cenizas cual ave Fénix cuando llega
    el alba y el sol nos anuncia un nuevo día.

    Hoy el Cielo amaneció cubierto de grises nubes, presagio de
    que la Lluvia pronto llegara, llueve en mis ojos “Ventanas del Alma”
    son las lágrimas que en silencio derramo por ti cada día
    al darme cuenta de que siempre serás un Sueño para mí
    nunca una realidad, llora mi corazón eterno huérfano de tu Amor.

    La lluvia comenzó lentamente e implacable, los pájaros
    buscan refugio en los árboles anunciando el ocaso del día,
    vuelvo a ser la a sombra que camina entre las sombras
    vagabunda y errante que el viento de esta noche
    arrastra por las calles del destino como una hoja más
    marchita por el tiempo y reseca por el sol de los años.

    Llueve las calles están desiertas inundadas de soledades y nostalgias,
    cantan las gotas de lluvias en los ventanales que lentamente me ven
    pasar junto a mi sombra, susurran muy despacio es el hombre aquel,
    el hombre aquel que la lluvia ya no moja más, porque está hecho
    de lluvia, silencios vientos y tristezas que caminan junto a el
    y a su sombra, eternos mendigos errante de felicidad
    marionetas del destino que tienen las noche de Lluvias.

    Llueve………………………………….. Adéle donde estarás tú
    golpeara la lluvia en tu ventana, como estarán las calle de Paris
    viajando en el viento una hoja llegara hasta tu puerta para decirte
    que el hombre aquel te escribió este poema con sabor a tristeza
    escrito con letras gastadas color de tiempo en un trozo de papel
    de las páginas de mi Alma.

    Adéle Exarchopoulos simplemente única como la lluvia de otoño.

    Mario Anónimo.
    Comentarios:- Llueve en esta tarde de Otoño…………………. la nostalgia me invita a soñar despierto, en un trozo de papel de las paginas de mi alma Te escribi este poema con perfume de Violetas, con mis letras mal escritas color ausencias.

    • ¡Bravo, Mario Anónimo! Muchas gracias por dejar pasar tu Lluvia de otoño por esta mesa… ¡Cuando quieras!
      Saludos fraternos,

      Astrid

  12. “Mi Sombra y Yo”
    Millonario de sueños, Traficante de Ilusiones, Ladrón de Atardeceres y Mendigo de Esperanzas soy el hombre aquel que junto a su sombra se aleja entre la gente persiguiendo una quimera que nunca Alcanzara.

    Coleccionista de hojas color Otoño y Miel, castigado por el viento del destino y la lluvia de este día, mis huellas van quedando a la Deriva al costado del sendero, que la lluvia borrara en este día gris quedaran entre las hojas mis poemas como mudos y silenciosos testigos al igual que las piedras del camino.

    Pescador Bohemio e Iracundo con la brújula herida de mi corazón navego por los mares del destino, tras el cardumen de los sueños con mis redes de esperanzas, Eterno naufrago en la isla del silencio donde encallan las esperanzas y mueren los sueños sobre las arenas de la realidad.

    Con el último suspiro entre mis manos mi corazón aun repite tu nombre en silencio, sobre Lecho marino como una hoja más casi sin vida en mis ojos quedara gravada tu imagen y en mis labios el Sueño eterno que nunca pude cumplir.

    Contara la Historia que por las noches en el silencio del Mar, bajo un cielo estrellado con la luna como testigo , suele escucharse sobre los arrecifes las voces de las sirenas Cantando un Bello poema de Amor Encantado.

    Las estrellas brillan en la inmensidad de la noche con su mágico Esplendor, La luna Triste llora con sus lagrimas de perlas marinas, repitiendo “Tu Poema Adele “ fue escrito por el Hombre Aquel……………….…por El Hombre Aquel…………………… Que Te Amo en Silencio.

    Para La Mujer más Bella de este mundo…….. Adéle Exarchopoulos

    Mario Anónimo
    Comentarios:- Frases, palabras y el sentir de un corazón que expresa su forma de vivir Un Amor que nunca florecerá,…….. Tan solo en mis sueños y nada más.

  13. Esta muy bien para los niños pequeños, pueden aprender mucho sobre las distintas estaciones, muy educativo, no estaria mal que publicarais otro tipo de poesias infnatiles, sobre la naturaleza, los animales… Buen trabajo!

    • Muchas gracias, Joyce, por los elogios. Efectivamente, hay poesías a los temas que sugieres, y ¡muchos más! En la barra lateral izquierda, en Menú de Lectoaperitivos, encuentras LECTOAPERITIVOS A LA CARTA, con el detalle y enlace de toooodo lo que podemos compartir a través de las distintas mesas de Lectoaperitivos, con poesía y tradición oral para todas las edades. ¡Esperamos nos acompañes nuevamente! :)
      Saludos,

      Astrid

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