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¿Qué tal unos limericks como lectoaperitivos?

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Cada vez que pasea muy campante

se lleva la trompita por delante.

Mas llevándola atrás

yo pienso que, quizás,

viviría al revés, pobre Elefante.

María Elena Walsh

Argentina

Genial, verdad?  Antes de seguir deleitándonos con estos lectoaperitivos tan divertidos, les cuento brevemente qué se entiende por limerick.  Originarios de Inglaterra y de corte humorístico, los limericks son quintillas, es decir, poemas de sólo cinco versos:  tres largos (endecasílabos o de once sílabas) y dos cortos (pentasílabos o hexasílabos, de cinco o seis sílabas), que riman AABBA.  Los primeros limericks que se conocen surgieron en el siglo XVIII pero fueron popularizados por el escritor inglés Edward Lear en el siglo XIX. Continuemos entonces disfrutando de otros limericks a ver si, al final, se animan a escribir y compartirnos algunos:

Había un Guacamayo en Guatemala

que aguantaba el sopor en una sala,

hasta que una mañana

salió por la ventana

llevando un arco iris bajo el ala.

María Elena Walsh

Argentina

Un Hipopótamo tan chiquitito

que parezca de lejos un Mosquito,

que se pueda hacer upa

y mirarlo con lupa,

debe de ser un Hipopotamito.

María Elena Walsh

Argentina

¿Listas las lupas?  A ver…

Un canario que ladra si está triste,

que come cartulina en vez de alpiste,

que se pasea en coche

y toma sol de noche,

estoy casi seguro que no existe.

María Elena Walsh

Argentina

Si cualquier día vemos una Foca

que junta margaritas con la boca,

que fuma y habla sola

y escribe con la cola,

llamemos al doctor: la Foca está loca.

María Elena Walsh

Argentina

¿Una foca que fuma?  ¡Qué Foca tan loca!

Hace tiempo que tengo una gran duda:

hay una Vaca que jamás saluda,

le hablo y no contesta.

Pues bien, la duda es ésta:

¿será mal educada o será muda?

María Elena Walsh

Argentina

A ver si nos contesta a nosotros esta Vaca que jamás saluda…

Si las Víboras fueran elegantes,

si usaran pantalón, galera, guantes

y moñitos de raso,

igual no habría caso:

quedarían tan feas como antes.

María Elena Walsh

Argentina

¡Pero lo intentan!  ¿Veamos una?

¿Saben qué le sucede a esa Lombriz

que se siente infeliz, muy infeliz?

Pues no le pasa nada,

sólo que está resfriada

y no puede sonarse la nariz.

María Elena Walsh

Argentina

¡Traigan más pañuelos!

¿Saben por qué la Garza colorada

sobre una sola pata está apoyada?

Porque le gusta más,

y piensa que, quizás,

si levanta las dos se cae sentada.

María Elena Walsh

Argentina

Conozcamos a la Garza colorada…

Siempre de frac y con zapatos finos,

No parece que fueran argentinos.

¿Por qué, por qué será

que no usan chiripá

ni poncho ni alpargatas los Pingüinos?

María Elena Walsh

Argentina

Una Hormiga podrá tener barriga

que a nadie desconcierta ni fatiga.

Lo que a toda la gente

le parece indecente

es tener una Hormiga en la barriga.

María Elena Walsh

Argentina

Y la hormiga se fue por aquí…

Un pajarito que se llama Blas,

que tiene pico largo y para atrás,

nadie lo ha visto aún

pues parece que es un

Pajarito que no existió jamás.

María Elena Walsh

Argentina

Un Sapo médico, en Calamuchita,

cobra veinte centavos la visita.

Su única receta

ordena estar a dieta

de chupetín de remolacha frita.

María Elena Walsh

Argentina

En Tucumán vivía una Tortuga

viejísima, pero sin una arruga,

porque en toda ocasión

tuvo la precaución

de comer bien planchada la lechuga.

María Elena Walsh

Argentina

¡Muy buen dato!  Hay que verlo:

Si alguna vez conocen una Trucha

que en un árbol muy alto hizo la cucha,

que solamente nada

en agua no mojada,

señores, esa Trucha está enfermucha.

María Elena Walsh

Argentina

Visitemos a la Trucha enfermucha para que se mejore pronto en su cucha…

La Llama, pobre, es un animalito

Poco apreciado en la ciudad de Quito,

Porque en el Ecuador

hace tanto calor

que quien llama a las Llamas, está frito.

María Elena Walsh

Argentina

Una Vaca que come con cuchara

y que tiene un reloj en vez de cara,

que vuela y habla inglés,

sin duda alguna es

una Vaca rarísima, muy rara.

María Elena Walsh

Argentina

¡Pero qué vaca tan rara!

Un gato concertista toca Liszt,

una Lechuza va y le dice: —Chist,

me aburres por demás,

cambia ya de compás

que tengo ganas de bailar el twist.

María Elena Walsh

Argentina

De aburrido, ¡nada!  Tomen asiento, que el concierto del gato está por comenzar:

Una Pava con fama de letrada

fue a decir un discurso en Ensenada.

La aplaudió mucha gente

pero, naturalmente,

la Pava sólo dijo una pavada.

María Elena Walsh

Argentina

No sólo las Pavas letradas dicen pavadas…

Un Gallo a una Gallina preguntó:

—¿Cocorocó? ¿Cocorocó cocó?

La Gallina, indecisa,

primero le dio risa,

pero después le contestó que no.

María Elena Walsh

Argentina

¿Cócoro quieren ver a la Gallina indecisa, o también les da risa?

Una señora de Samborombón

le enseñaba a ladrar a su Lechón.

Mas como en vez de guau

decía siempre miau,

creo que no estudiaba la lección.

María Elena Walsh

Argentina

Miau… Guau…  Veamos qué pasa con el Lechón y su lección…

Cuando la Rana no se queda quieta

el Sapo enojadísimo la reta.

La Rana está llorando

porque no sabe cuándo

la dejará pasear en bicicleta.

María Elena Walsh

Argentina

¡Qué vanidad, señor, la del Cangrejo,

a pesar de ser feo, gordo y viejo!

Camina de costado,

mirando con cuidado

por si llega a pasar junto a un espejo.

María Elena Walsh

Argentina

¡Nos vamos a la playa!

En el fondo del mar, una Tonina

con vestido de cola y capelina

¿qué creen que le pasa?

Nada, se queda en casa

solita y aburrida en la cocina.

María Elena Walsh

Argentina

Un Lobo, en la ciudad de Lobería

una vez se metió en la heladería

a comprar un helado

de pollito guisado.

Por suerte le dijeron que no había.

María Elena Walsh

Argentina

¡Nos vamos a Lobería!

En medio del mar nada un Atún

estilo mariposa y al tuntún.

Nadando a la carrera

quizás ganar espera

si no la Maratón, la Maratún.

María Elena Walsh

Argentina

¡Y nos vamos al medio del mar!

Es tristísimo ver a un Caracol

que tenga el feo vicio del alcohol.

Tarda catorce meses

en ir haciendo eses,

desde un palo borracho hasta un farol.

María Elena Walsh

Argentina

Y qué les parece si acompañamos al Caracol, no los catorce meses, claro, sólo un minuto…

Un día, por la calle Carabobo

se pasea una nena con un globo.

De pronto da un traspié

y todo el mundo ve

que no es Caperucita, sino el Lobo.

María Elena Walsh

Argentina

…un Lobo nada de bobo…  ¿Veámoslo?

Un Pulpo se escapó del mar un día

y, por supuesto, fue a la pulpería.

¿Qué le pasó al pulpero?

Nadie lo sabe, pero

creen que está corriendo todavía.

María Elena Walsh

Argentina

Una vez, por las calles de Caracas

aparecieron veinticinco Vacas.

Como era Carnaval,

nadie veía mal

que bailaran tocando las maracas.

María Elena Walsh

Argentina

Parece que en Japón había un Mono

que dormía la siesta con kimono.

—Qué cosa rara es

—decía un japonés—

ver a un Mono en kimono haciendo nono.

María Elena Walsh

Argentina

¿Viajemos a Japón?

El Inglaterra hubo una vez un rey

que promulgó una interesante ley:

los calvos, si los hay,

podrán decir: caray,

y usar un peinecito de carey.

María Elena Walsh

Argentina

Si un toro, en vez de ser todo de cuero,

es de plumas y vuela muy ligero,

Si tiene dos patitas

muy largas y finitas…

basta, ya sé: no es Toro sino Tero.

María Elena Walsh

Argentina

Toro, Tero… ¡Turu tu tut tu tut!:

 

Llueve mucho —decía un chimpancé—

sin embargo salí y no me mojé.

Mas lo que sucedía,

es que allí no llovía:

llovía solamente en Santa Fe.

María Elena Walsh

Argentina

¿Abrimos o no abrimos los paraguas, entonces?

Si en el mar causa pésima impresión

encontrarse de pronto un Tiburón,

muchísimo más feo

es verlo de paseo

un día, por la plaza de Morón.

María Elena Walsh

Argentina

¿Se atreven ustedes a ver el tiburón de paseo por la plaza de Morón?

Señores, en Santiago del Estero

un Quirquincho se pasa el año entero

sentadito en su cueva

esperando que llueva,

que le caiga una gota en el sombrero.

María Elena Walsh

Argentina

Y nosotros, ¿qué esperamos?  ¡Vamos a verlo!

Si una Tortuga llega de Neuquén

a Buenos Aires en un santiamén,

lo más probable es que

no haya viajado a pie.

Seguro que fue en omnibús o en tren.

María Elena Walsh

Argentina

CARIÑOSITO

Un niñito inocente de Entre Ríos

se ponía un suéter para el frío.

Las mangas se enredaron

de pronto, y “lo abrazaron”.

(Te lo cuento, y me da un escalofrío.)

Cecilia Pisos

Argentina

MALEDUCADO

Un muñeco de nieve hizo Mariana;

como hacía frío, lo acostó en su cama.

El colchón, el ingrato

“mojó” después de un rato,

y se marchó sin decir ni “hasta mañana”.

Cecilia Pisos

Argentina

CASTILLO EN EL AIRE

Un castillo con tres fosos de arena,

cuatro torres y un puente hizo Malena.

Cocodrilos no puso

y una ola se opuso.

¡Adiós, castillo y torres!  ¡Adiós, nena!

Cecilia Pisos

Argentina

NO ES PARA BURLARSE

Caminaba al revés todos los días

mi primo Juan cuando iba con mi tía.

Una vez se golpeó

contra un poste y quedó

vibrando como un gong.  No, no te rías.

Cecilia Pisos

Argentina

AL OTRO LADO DEL MUNDO

“Ya no sigas borrando, Adelina,

o un hoyo harás que llegue hasta la China”.

A su maestra no oyó

Adelina, y borró.

Y ya esta historia sabrás dónde termina.

Cecilia Pisos

Argentina

Un Gato de la Luna dijo miau

justo cuando pasaba un astronauta,

que iba tan ligero

que se quitó el sombrero

pero no pudo contestarle chau.

María Elena Walsh

Argentina

Paloma, Palomita de la Puna,

mira que no te roben tu fortuna,

esa que con descuido

olvidas en el nido:

un rayito de sol y otro de luna.

María Elena Walsh

Argentina

 ♦

Tijerita del cielo, Golondrina,

cortó dos serpentinas de neblina,

llevátelas volando

y traémelas cuando

vuelvas por la República Argentina.

María Elena Walsh

Argentina

En el fondo del mar siempre es recreo.

Nadie va a clase, nadie tiene empleo.

Como las Mojarritas

no mandan más cartitas,

en el fondo del mar ya no hay correo.

María Elena Walsh

Argentina

(Y, ¿cómo son las mojarras?    Les dejo esta dirección por si quieren averiguarlo:  http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8a/Mojarra_-_Eucinostomus_sp..jpg

En medio de una plaza patagónica

había una Jirafa filarmónica.

Muy pálida, muy joven,

más sorda que Beethoven,

estudiaba violín, bombo y armónica.

María Elena Walsh

Argentina

(Un Nogüipín, un Greti, un Lodricoco.

Un Toquimos, un Mapu, un Rratoco.

Una Faraji, un Toga,

un Rrope, una Tavioga,

un Llobaca, un Norrizo y un Teyoco.)

María Elena Walsh

Argentina

Si ves, amigo, a una dama verdosa,

regordeta, con tules, esponjosa;

arrugas de tortuga

y piruetas de oruga;

No hay dudas: es lechuga mantecosa.

 Marcela Silvestro

Argentina

 ♦

Una señorita morena y fina,

por su origen y alcurnia, mandarina,

de pronto dio un gran salto

y desde allá, en lo alto,

a todos advirtió: ¡soy tinta china!

Marcela Silvestro

Argentina

 ♦

Si un felino con esfuerzo titánico

evita que su dueña entre en pánico,

pues sin ningún maullido

el coche ha subido,

es que el felino es un gato mecánico.

Marcela Silvestro

Argentina

13 Comentarios

  1. GENIAL!!!! Me encantó el limerick del chimpancé =) Gracias!!

  2. Incluido en la planificación de 4º de Julio, sin duda serán clases entretenidas y productivas para el alma. Cariños

    • Me voy a ocupar de inmediato de tener estos lectoaperitivos !listos, calientitos esperándoles!

  3. ¡Qué buena María Elena Walsh! Geniales también Cecilia Pisos y Marcela Silvestro. Me han hecho sonreír y pasar un buen rato.
    Un abrazo desde Segovia
    Marisa Alonso

    • Buenísimos limericks, ¿verdad? Me alegro mucho que los hayas disfrutado tanto como yo, Marisa.
      Cariños para ti!

  4. SOMOS CHICOS DE TERCER GRADO Y CON LA SEÑO LEIMOS LOS LIMERICKS Y VIMOS LOS VIDEOS. ESTUVO BUENISIMO. GRACIAS POR PONERLOS EN LA RED

    • ¡Hola!Muchas gracias a ustedes por pasar a deleitarse con esos limericks de la gran María Elena Walsh. ¿De qué país me escriben? ¡Un abrazo fraterno para ustedes y la Seño!

  5. Genia Maria Elena Wash

    • Muy cierto, Victoria. El aporte de María Elena Walsh fue genial.

  6. He leido este blog y he disfrutado
    como disfruta un niño sus helados.
    He pronunciado cada verso,
    he viajado al envés del universo
    y he tornado feliz, aunque cansado.

    Diego Rodrigo Echeverry, Colombia

    • ¡MUCHAS GRACIAS, DIEGO! Por, aunque cansado, regalarme un comentario que me llega igualito a convidarme un helado así porque sí, de puro contento. ¡Me alegra mucho tu viaje!
      Saludos fraternos,

      Astrid

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