Navigation Menu+

Lectopócimas de bruja contra los miedos…

MiedoRaúl post147

SOY EL CUCO

Soy el cuco, el más temido

de los monstruos de la historia.

Cuando me nombran, los chicos

pierden hasta la memoria.

Vine aquí para decirles,

que me molestan los pies,

la culpa es de los zapatos,

porque los uso al revés.

Cuando los ato, dan brincos,

si no los ato, se van.

Y no bien quiero lustrarlos

se hacen miguitas de pan.

Soy igual a mis zapatos,

me muevo sin ton ni son.

Tengo tacones ligeros

y de miga, el corazón.

Olga Drennen

Argentina

HABÍA UN CALDERO LLENO…

Había un caldero lleno

de sapos y culebras

que una bruja cuidaba

con su cuchara negra.

Había un caldero lleno

de piedras y de brillo

que hervía con cricrac

de estrellas y de grillo.

Había un caldero lleno

de llaves y candados:

con una probadita,

quedabas encerrado.

Había un caldero lleno

de aire de burbujas,

de mentiras enormes

que decían las brujas.

Había un caldero lleno

y es verdad, yo lo vi,

de comida de bruja,

pero yo no comí.

Cecilia Pisos

Argentina

EL MIEDO

El miedo es muy bestia,

es muy animal,

como una gacela

mirando a un jaguar.

Gatito perdido,

jirafa miope,

león sin colmillos,

o búho sin noche.

Así es como el miedo

transforma a su paso,

en bichos peludos

temblando de espanto.

Pero contra eso

no cabe el error,

un grito de selva

aleja el terror.

Llamando en la noche

vendrán enseguida,

a darme un abrazo

que el miedo fulmina.

Mar Benegas

España

LA BRUJA

Brilla enorme la luna,

redonda y amarilla.

en su coche de esmalte

azul, viaja la noche.

Hay neblina… las luces

duermen en cada esquina.

Una lechuza blanca

sobre los techos cruza.

De repente, una bruja

atraviesa el relente.

Una bruja… y la luna

su silueta dibuja.

Va sentada en su escoba,

con las piernas cruzadas,

leyendo un libro antiguo

de brujas y de hadas.

Mariela Landa

Cuba

(Relente:  Humedad que en noches serenas se nota en la atmósfera.)

RECETA DE BRUJAS

Perdone, señora bruja,

que la venga a molestar.

—No se disculpe usted.  Tome,

que acabo de cocinar.

—¿Qué es esto, señora bruja,

que me acaba de brindar?

—Una receta muy vieja,

un secreto familiar:

“Se toman cuatro lagartos

y unas hojitas de col,

se mezclan con chocolate

y muchos clavos de olor.

Se amasan cinco cepillos

y con algo de alcanfor

se da el toque necesario.

Más tarde, ya en el fogón,

se añade sal, romerillo,

aceite de girasol,

alas de búho, pimienta,

mermelada de dragón.

Se revuelve lentamente

y si hay piezas de reloj,

no dude usted en echarlas

pues dan siempre buen sabor.

Y después, si así lo quiere,

sírvalo con todo amor.”

—¿No es acaso, mi receta,

deliciosa de verdad?

—…Mil gracias, señora bruja,

¡¡pero acabo de almorzar!!

Norge Espinosa

Cuba

LA NIÑA NO TIENE MIEDO

La niña no tiene miedo

a la espina de la rosa,

porque sonríe… y la espina

se convierte en mariposa.

Róbinson Saavedra Gómez

Chile

AQUELARRE

Bruja y sus amigos

ya se prepararon,

viajan a Aquelarre,

su magia llevaron.

Bruja les ordena:

—¡Pongan atención!

¡Escobita, vuela!,

¡Cuervo, la poción!

—Llegó nuestra hora

–dice con enfado–

les daré una tunda

si dan desagrado.

Gato ronronea

y le hace arrumacos,

se sube a la escoba,

no logra agasajos.

Bruja entra arrogante,

el público atento.

El cielo oscurece,

comienza el evento.

Bruja concentrada

crea un remolino.

¡Emerge un dragón

verde y cochino!

Ágatha nerviosa

intenta su magia.

Bruja la sorprende

con encanto y gracia.

Maléfica entra,

ahora es su turno.

Bruja le hace un giro

y cae en dos tumbos.

Se forma silencio.

Cruela está furiosa:

—¡Eres una arpía!

–protesta rabiosa.

Maruja entra cólera,

abre un precipicio.

Bruja creativa,

¡lanza un maleficio!

Ninguna la asusta

y tiene coraje:

¡Es la ganadora!

¡Triunfó en el debate!

Bruja muy pícara

ríe maliciosa,

recibe el trofeo

de pie, victoriosa.

Hay gran griterío,

se hace la lesa,

la turba discute.

¡Y escapa traviesa!

Marcela Guzmán

Chile

LA BRUJA

La bruja, la bruja

se quedó encerrada

en una burbuja.

La bruja, la boba

con escoba y todo

con todo y escoba.

Está prisionera

chillando y pateando

de mala manera.

Tiene un solo diente

orejas de burro

y un rulo en la frente.

Que llore, que gruña

que pique su cárcel

con diente y con uña.

Que salte, que ruede

que busque la puerta

que salga si puede.

¡Se quedó la bruja

presa para siempre

en una burbuja!

               María Elena Walsh

Argentina

POR QUÉ SON MALAS LAS BRUJAS

Las brujas vendían

tortitas y helados

en un tenderete

de color morado.

“¡Venid, venid, niños,

no nos tengáis miedo,

que aquí regalamos

ricos caramelos!”

Todos se escondían,

nadie se acercaba,

miraban al cielo

por ver si volaban

sobre sus escobas

las brujas malvadas.

Y las pobres brujas,

que no tienen alas,

que no tienen gato

ni están desdentadas,

¡ay! las pobres brujas,

tan desprestigiadas

por todos los cuentos

que escriben las Hadas,

al verse tan solas,

tan abandonadas,

como si estuvieran

todas embrujadas,

suspiran y dicen,

de muy mala gana:

“¡Niños, convertíos

en sapos y ranas!”

 Sagrario Pinto

España

 LA BRUJA MARUJA

Con una receta

que le dio su abuela

la bruja Maruja

preparó un brebaje

lleno de burbujas.

Puso en su caldero

plumas de lechuza,

polvos de murciélago,

lágrimas de sapo

y hojas de muérdago.

¿Qué hace Maruja

con tanto cuidado

y con tanto esmero?

Quiere que su escoba

vuele más ligero

porque le dijeron:

—Las brujas modernas

ya no usan escobas

porque son muy lentas

y no están de moda.

Por eso Maruja

quiere transformar

a su escoba vieja

en súper veloz

auto de carrera.

Cuando ya está lista

la extraña poción

la bruja Maruja

rocía su escoba

con gran emoción

y repite alegre

las palabras mágicas:

—Escoba, escobita,

serás la más rápida,

zim zalaca zum,

zim zalaca zom… .

Pero, entonces… ¡BUMMM!

Hay una explosión.

Vuelan por el aire

la escoba y la bruja.

La pobre Maruja

¡ay! se cae al suelo,

se da un coscorrón,

pierde su sombrero,

le sale un chichón.

Y llora amargada

la bruja Maruja.

Llora sin consuelo

al ver a su escoba

toda chamuscada.

¿Se da por vencida?

Pues no, para nada.

Busca otra receta

que tiene guardada.

¿Qué va a hacer ahora

para ser moderna?

Pues si ya no puede

viajar en escoba

tendrá que volar

con la aspiradora.

Liliana Cinetto

Argentina

LAS DOS CARAS

Dos caras me muestra el hombre

una adelante, otra atrás.

Las dos, azules, horribles

como nadie vio jamás.

Una cara me sonríe,

la otra tiene boca dura.

Asusta la barba sucia,

aterra su dentadura.

El hombre quiere acercarse

y yo no sé dónde ir.

Al ver mi gesto de espanto,

el señor se echa a reír.

Y dice entre carcajadas

que su cara fantasmal

es tan solo una careta

¡porque llegó el carnaval!

Olga Drennen

Argentina

HISTORIA DE UN DRAGÓN

Más allá de las comarcas

de una bella emperatriz,

hace mucho, mucho, tiempo,

vivía el dragón infeliz.

Este dragón, según cuentan,

era malo y desleal,

quemaba casas y montes

como cosa natural.

Hasta que un día, cansados

los vecinos del lugar

para sofocar sus llamas,

lo llevaron hasta el mar.

En el agua y con las olas,

se hizo humo su nariz,

se convirtió en pez dragón

y ahora se llama “Feliz”.

Olga Drennen

Argentina

EL GIGANTE EN EL PLACARD

Hay un gigante escondido

en medio de mi placard.

En cuanto corro las puertas,

se desvanece, no está.

Vuelve con pasos de espuma,

se encierra sin que lo vea

y cuando apagan las luces,

baila, salta o me desvela.

Creo que el desobediente

no tiene ningún amigo

y me revuelve la ropa

porque se siente aburrido.

Buscaré un buen compañero

para que pueda jugar:

le dibujaré un gigante

con la cara de papá.

Olga Drennen

Argentina

(En  Argentina, placard; en Chile, closet.)

UNA BRUJA

Una bruja no siempre tiene escoba,

me parece,

puede andar en su bici

a cien por hora

y frenar con las suelas

de sus tenis, si los tiene.

Leibi Ng

República Dominicana

(tenis o zapatillas)

FANTASMAS VIAJEROS

Había una vez, en un cuento,

dos fantasmitas traviesos

que buscaban una caja

llena de risas y besos.

Y escaparon de su libro,

se perdieron en la noche,

recorrieron todo el mundo,

viajando de coche en coche.

Recorrieron mil países,

los fantasmas pedigüeños

y para encontrar la caja,

entraron en muchos sueños.

Hoy, los dos fantasmas buscan

el camino de regreso,

dicen que vuelven al cuento

si un chico les tira un beso.

Olga Drennen

Argentina

 ♦

FRANKENSTEIN

Boca oscura, dientes blancos,

piel amarilla, arrugada,

tiene los ojos hundidos

y cabeza atornillada.

De largas piernas, camina

como si arrastrara un peso.

Y nadie acariciaría

su frente horrenda de yeso.

¡Pobre Frank, tan feo y triste

con esa fama terrible!

Yo quisiera ser tu amigo,

¡Aunque parezca imposible!

Te daría otros zapatos

otro saco, un pantalón

y te diría “Te quiero,

monstruo de buen corazón”

Olga Drennen

Argentina

(saco  o chaqueta)

HOY VINO EL MIEDO

Hoy vino el miedo enojado

para decirme que él

no volverá a visitarme

si tiemblo como un papel.

Parece que está ofendido,

creo que se echó a llorar

porque me tapé los ojos

en cuanto lo vi llegar.

Bueno, miedo, no te vayas,

¡qué silencioso te vas!

Ahora, te hago cosquillas

y ya no me asusto más.

Olga Drennen

Argentina

LA MANO NEGRA

Mano negra que me asusta,

mano, váyase de aquí.

Ábrase, mano, haga magia,

conviértase en colibrí.

Guantes verdes, mano negra,

y palma como un limón,

con uñas anaranjadas

y un dedito gordinflón.

No me asuste, mano negra,

y no se ría de mí.

Todos dicen que usted sabe,

volar como un colibrí.

Olga Drennen

Argentina

MORGAKE

Morgake, feroz pirata

del océano sombrío

viene a casa cuando duermo,

y me arrastra a su navío.

Las olas suben y bajan

y entre la espuma del mar,

aparece un monstruo verde

que no hace más que chillar.

Gritos, truenos y peleas,

y en la bandera pirata,

la calavera se alegra

y canta una serenata.

En medio de humo, de gritos

y de balas de cañón

pido socorro, me arrastro

y lloro de la impresión.

Pero ya sé, sin embargo

que a mi maligno raptor

como todas las mañanas,

lo vence el despertador.

Olga Drennen

Argentina

FANTASMERÍA

Para decir al ritmo del rap…

Zumba el viento por las rendijas,

se oyen suspiros, suenan cadenas.

Es noche cerrada, ¿quién será?

Son los fantasmas que vienen y van.

Arrastran sus pasos con dificultad,

andan sin zapatos para no asustar,

van en fila india, todos al compás,

son inofensivos, déjalos pasar.

No te asustes

ni te espantes

ni te asombres

si a los fantasmas

sientes llegar.

En las tinieblas, tienen que viajar

a sus reuniones del más allá,

ellos atraviesan la ciudad

en cinco segundos, no demoran más.

No pegues un grito si los ves volar

todos silenciosos en la oscuridad.

Hazte el dormido, déjalos en paz

si les dices algo, se pueden esfumar.

No te asustes

ni te espantes

ni te asombres

si a los fantasmas

sientes llegar.

Yolanda Reyes

Colombia

CON PACIENCIA

Un buen traje de momia se consigue

en el baño, mirándose al espejo

y enroscando, sin marearse nunca,

papel y más papel, hasta ser viejo.

Cecilia Pisos

Argentina

(De:  Panzarriba 3, Buenos Aires:  Santillana, 2009)

 ♦

PIEDRA LIBRE

Piedra libre a la bruja

brujiescobosa

que sombreadora asusta

por cualquier cosa.

Se azula entre las sombras

montiescobeando

y en este mismo instante,

me está asustando.

Piedra libre a la bruja,

nariz de gancho,

que la que mete miedo

se vuelve chancho.

Olga Drennen

Argentina

EL VAMPIRO

Me piden que no me acerque

con mis enormes colmillos,

la capa larga y oscura

y estos ojos amarillos.

Dicen que salgo de noche,

y que no dejo de andar

con pasos que van y vienen

a muchos hago temblar.

No sé por qué tienen miedo

ni cómo piensan que soy.

Sepan que si no me quieren,

como he llegado, me voy.

Olga Drennen

Argentina

VEO, VEO

Veo, veo y, ¿qué veo?

Veo un duende gordinflón

con cien garras, siete ojos

y una boca de dragón.

Veo, veo, veo, veo.

Veo que la imagen es

una cabeza de polvo

y una pelusa, después.

Veo que la sombra horrible

con pescuezo de avestruz,

puede desaparecer o irse

en cuanto encienda la luz.

Olga Drennen

Argentina

UN DÍA, UNA BRÚJULA

Un día, una brújula

—que ya era muy viéjula—

chocó con burbújulas

y cayó en mis téjulas.

Pronto, la bóbula

metí en una cájula

y —hoy— con su escóbula

yo barro las lájulas.

¡Qué brujita pávula

y conservadórula!

¿Por qué no volábula

en aspiradórula?

Elsa Isabel Bornemann

Argentina

PELOS DE BRUJA

Pues no.  No tiene cabello

sino, cuando mucho, vello.

Uno aquí y el otro allá:

Nada que pueda peinar.

Pero eso sí, bajo el velo,

tiene un lunar ¡con un pelo!

No es el único que tiene,

claro está:  tiene millones,

y a trechos hasta mechones.

Pero no los toca el peine.

Son pelos gordos, muy burdos

y están en sitios absurdos.

Pelos güeros de maíz

le salen de la nariz;

largas y negras guedejas

le cuelgan de las orejas.

En las axilas pelambre

que huele a nabo y cochambre.

Tiene cejas de estropajo

y un poquito más abajo

son de mecate sus piernas,

hechas de ahuates y cerdas.

Por debajo de la blusa

se le asoma una pelusa.

Es un pedazo de lona

su pelona.

Caspa vil de sus pestañas,

las lagañas.

Se murmura que el amor

la dejó probar su miel

con un robusto señor.

No se sabe qué fue de él.

Se fue chupando y chupando

mientras ella iba engordando.

A dulce le habrán sabido

los mimos de su marido…

¿No se relame en el bozo

los besos que dio a su esposo?

Mas le brilla un ojo negro

debajo del entrecejo…

Uno solo, hermoso, fijo…

¿Asecha con él o guiña?

¿Y a quién dirige su guiño?

Quizá se acuerda de un hijo…

Y está mirando a esa niña.

Y está mirando a ese niño.

Francisco Segovia

México

HORRIPILANTARIO

Murciélago viajero

Cuando un murciélago viaje a la Luna

necesitará tener mucha fortuna:

comer sándwich de piojo

que sea pelirrojo,

brincar por las estrellas… de una en una.

El duende chambón

Llegando al callejón de Caramelo

el duende toca con trabajo un chelo…

chifla una guacamaya

el grillo se desmaya

un ángel queda sordo allá en el cielo.

Caldero terrorificoso

En un terrorificoso caldero

se ve un gusano batiendo el mugrero:

para de mosca prieta,

pelos de rana atleta…

¿y quién se comerá el fuchi-puchero?

 Alma Velasco

México

(chiflar: RAE   3. intr. Silbar con la chifla, o imitar su sonido con la boca. prieta: RAE 2. adj. Dicho de un color: Muy oscuro y que casi no se distingue del negro.)

FANTASMITA

Un fantasma pequeño

colgadito de un hilo,

se mueve entre las sombras,

un rumor, un suspiro.

No es fantasma de nadie,

sólo del mundo mío,

tiene su cielo propio

adentro de un racimo.

María Cristina Ramos

Argentina

JA JA JA

En la selva hoy se escuchan

carcajadas JA JA JA.

¿Una risa de hechicera

ha llegado? ¿A qué vendrá?

Se asusta el elefante

cocodrilos a escapar,

desde el aire una lechuza

solo escucha JA JA JA.

Viene con su gran caldero

donde trae agua con sal,

polvos blancos, tres hechizos,

los revuelve JA JA JA.

Luego llama a la lechuza

y la manda a invitar

a una sopa de fideos

con hechizos JA JA JA.

La hechicera cocinera

terminó de cocinar

y se va con su caldero

y riendo JA JA JA.

María Luisa Silva

Chile

¿QUIÉN VIVE?

¿Quién vive en el pueblo negro y fantasmal?

¿Algún vampiro tonto, sucio y desalmado?

o ¿el monstruo del río verde y el matorral?

¿Quién vive, en ese pueblo, enamorado?

En el de marrones y movedizas arenas.

Y algunos bichos distraídos y peludos.

Y arañas tejiendo trampas a la espera.

¿Quién está feliz en este mundo tan oscuro?

En el que todas las noches se oyen gritos.

En el de casas húmedas y arruinadas

y brujas coloradas, pendientes de los ritos.

¿Quién vive allí vendiendo limonada?

En el que traicioneras y sigilosas serpientes

se deslizan silenciosas entre piedras frías.

Con laberintos que confunden a la gente.

¿Quién sueña con su amada todo el día?

¿Quién vive en el pueblo negro y fantasmal?

¿Quién vive, en ese pueblo, enamorado?

¿Será un ser que no tiene espejos ni cristal?

O ¿un pequeño duende soñador y despistado?

Patricia Iglesias Torres

Argentina

FANTASMÍN

Fantasmín está muy triste

porque no puede asustar:

tiene cara de payaso

y mirada angelical

La otra noche un pequeñito

en el cuarto lo encontró

¡Se cayó el niño de espaldas,

tanta risa que le dio!

María Soledad Silvestre

Argentina

VA LA BRUJA VOLANDO

Va la bruja volando

en su palo de escoba,

y la luna gritándole:

¡boba!

¡A llorar la brujita!

Sobre un pino desmonta,

y la luna le grita:

¡tonta!

Como lluvia cayendo

la infeliz lagrimea.

Y la luna diciéndole:

¡fea!

Alza el vuelo a la aguja

de una torre, muriéndose.

Y la luna riéndose,

con su cara de bruja.

Aramís Quintero

Cuba

A propósito del mágico reencuentro en Facebook entre Ana Gracia Jaureguiberry y la Alibruji María Alicia Esain, esta brujita tan querida le escribió a Ana Gracia:

RINCÓN EMBRUJADO

Cuando dos brujas se juntan

y hacen hervir sus calderos…

¡Humo de cuentos y versos …

es lo que sale primero!

Después preparan recetas,

enlazadas una a una.

Una bruja de ciudad…

Una bruja de laguna…

¡Qué peligro, las dos juntas,

barriendo por los rincones

para armar sus estofados

con arañas y ratones!

¡Jamás les hagan cosquillas,

no busquen su carcajada,

pues la risa las asusta

y se transforman en nada!

Sólo reciben rezongos

envueltos para regalo,

bichos feos, gatos negros

y espantapájaros malos.

Así quedarán contentas

con sus queridos lectores.

No hay dos brujas como éstas…

¡Pues ellas son las peores!

María Alicia Esain

Argentina

GEOGRAFÍA DE BRUJAS

Talamochita plancha burbujas,

las hace flores, ¡es una bruja!

Vuela apurada a Paravachasca,

a que la magia se le renazca.

Ella visita a Chicamtoltina,

la bruja vieja que está en la esquina.

En Characato están un rato

cuando en Yacanto pasó el espanto.

Hacen cuarteto por Rumipal

y en Pampayasta tocan muy mal.

Por Salsacate arman milongas

y por Quilino…  ¡Bailan la conga!

Entonan tangos por Cabalango,

allá por Tanti…  ¡Componen tangos!

Así el caldero les resplandece

cuando por Huascha el día amanece…

Tal vez se vengan a Huanguelén

quizá en escoba, acaso en tren.

¿Habrá una fiesta muy embrujada?

Eso sospecho…  ¡No digan nada!

María Alicia Esain

Argentina

LIBROS PARA TODOS LOS NIÑOS

Toda una noche

y parte de un día,

cose que te cose

su traje de fantasía.

La brujita Sira

pinta con hilo de sueños,

estrellas que brillan

y lunas con reflejos.

Magia en su caldero

para que todos los niños

tengan un cuaderno

y puedan escribirlo.

Con cuchara de madera

mezcla trocitos de estrellas,

hojas de enredadera

y suspiros de ballenas.

Tres estrellas de colores

verde, rosa y lila

en sus dedos aparecen

y a su alrededor giran.

A todos los niños llevan

libros, lápices y cuadernos

y en ellos despiertan

el aprendizaje y los sueños.

Encarni Ruiz Vázquez

España

ARREBRUJARSE

Hoy es luna llena

la del mes de enero,

esa luna vieja,

de la que habla el viento,

que adoran los búhos,

la que cuenta el cuento,

la que rueda platas

sobre el mar y el tiempo…

A nadie digáis

que salí volando,

que crucé las olas,

los montes, el campo…

que en mi escoba vieja,

que sabe latines,

emprendí un crucero

hasta los confines

de un mapa de sueños.

¡Me fui de visita que

ALLÁ tengo cita!

María Rosa Serdio

España

BRUJICANTO

Alibruji 35 llora y no puede dormir

porque quiere y no consigue helado de perejil.

Para abrigarse del frío quiere un ponchito de tul

y quiere bailar un tango con una cigüeña azul.

Quiere puré con vainillas y una peluca violeta

y un tenedor para sopa y un terito en bicicleta.

A uno le pide queso y pizza de telarañas

y a otro más una jirafa que se pinte las pestañas.

A esa bruja caprichosa no deben dejarla entrar

porque lo que más le gusta es rezongar y asustar.

Cuando los chicos la encuentren la correrán con la escoba,

para que viaje bien lejos en un burro con joroba.

¡Andate con tu lechuza, fuera, bruja, a tu rincón,

que te espera en la laguna un sapo viejo y panzón!

“Alibruji” María Alicia Esain

Argentina

ENOJO BRUJOSO

¿Qué miran esas dos brujas

con tanta cara de enojo?

¿Qué les frunce el entrecejo

y les da vueltas los ojos?

Que es otoño por el norte

y primavera en el sur,

que el sol sale cada día,

que calienta y que da luz…

Ellas quieren para todos

belleza de renacuajo,

abrigos de telarañas,

aroma sutil de ajos…

Malas noticias les llegan

escritas en papel verde:

Deberán cambiar su genio…

¡El mal carácter las pierde!

María Alicia Esain

Argentina

UNA BRUJA DE VISITA

Esta noche cuando tengan

muchas ganas de dormir,

revisen en el ropero,

yo puedo andar por ahí.

Y cuando cierren los ojos,

tal vez los haga soñar

con espantos y fantasmas

y escobas para volar.

Verán mi nariz de bruja

y una lechuza pintada.

Si acaso quieren gritar,

¡sólo oirán mi carcajada!

También vendrá un gato negro

entre esqueletos deshechos.

Cuando estén muy asustados,

mi trabajo estará hecho.

María Alicia Esain

Argentina

RESTAURANTE ALUCINANTE

Restaurante Alucinante, ¿qué quieren desayunar?

Para las brujas tenemos zumo de niña estrujada

con pastel de ojos risueños y cabezas despiojadas

de niños desobedientes que no paran de llorar.

Pasen, pasen, vengan todos

y prueben nuestros manjares,

se acabó el pasar las horas

buscando niños vulgares:

¡Restaurante Alucinante

se los cocina al instante!

Restaurante Alucinante, ¿Cuántos son para almorzar?

Recomiendo al señor Lobo nuestro guiso de cerdito,

o la lasaña rellena de abuelita y corderito

con dedos de niña buena, ¡Un exquisito manjar!

Pasen, pasen, vengan todos

y prueben nuestros manjares,

se acabó el pasar las horas

buscando niños vulgares:

¡Restaurante Alucinante

se los cocina al instante!

Restaurante Alucinante, ¿han venido a merendar?

A los ogros aconsejo el batido de Princesa,

o bracitos de bebé en salsa de chocolate.

Y si quieren algo vivo para llevarse al gaznate,

tenemos siete enanitos atrapados por sorpresa.

Pasen, pasen, vengan todos

y prueben nuestros manjares,

se acabó el pasar las horas

buscando niños vulgares:

¡Restaurante Alucinante

se los cocina al instante!

Restaurante Alucinante, niños, niñas, ¡A cenar!

Podéis salir a la calle, ya no tenéis que esconderos:

Las brujas, lobos y ogros, y demás villanos feos

han caído en nuestra trampa ¡Ya no os van a molestar!

Juan Guinea

España

ABUELA HECHICERA, ABUELA COCINERA

Si hay alguien en el mundo

que sea una gran hechicera

esa sin duda es mi abuela:

¡Hechicera y cocinera!

Tiene un libro de recetas

escrito con gran destreza,

desde estofados de carne

a hechizos para princesas.

Los conjuros escondidos

entre sopas y purés,

para que nadie los robe,

¡eso sólo yo lo sé!

Algunas veces mi abuela

me deja leer lo que ha escrito

de entre todos sus hechizos

estos son mis favoritos:

LAS RECETAS DE LA ABUELA HECHICERA

Receta para matar a un pirata:

Ponle en la barba dos trenzas,

se morirá… de vergüenza.

Receta para matar a un dragón:

¿Por qué matar a un dragón?

¡Llévatelo de excursión!

Receta para matar a una bruja:

Esconde bien a su gato,

y ella morirá de pena;

si lo devuelves al rato

¡se convierte en bruja buena!

Receta para matar al lobo feroz:

Coge al pirata de antes,

hazle un nudo en la camisa,

ponle una falda brillante,

y el lobo…  ¡muerto de risa!

Receta para matar a un ogro:

Pídele a la bruja buena

que le regale una flor

con una poesía que deje

al ogro muerto de amor.

Receta para acabar con las guerras:

No mates más que de risa,

y celebra una gran fiesta

invita al ogro, al dragón,

al pirata y a una orquesta,

la bruja, el lobo feroz…

(Si ésta fiesta no termina con la guerra,

¡Al menos acabará con tu suegra!)

Receta para salvar a Pulgarcito:

Ya no tendrá más problemas Pulgarcito,

si le regalas un móvil pequeñito.

Receta para despertar a la Bella Durmiente:

Coge las tapas de dos cacerolas

haz mucho ruido y despertará sola.

Receta para salvar a Caperucita:

¡Ay!, esta niña es muy despistada

así que fuera el tarro de mermelada,

regálale un mapa de carreteras,

y llegará antes adonde la abuela

mete en la cesta unas buenas gafas

así verá bien que el lobo la estafa,

y en vez de caperuza de rojo telaje

vístela enterita verde camuflaje.

Pero si aún y así, se la come el lobo

unta todo el cuerpo de asqueroso lodo

así cuando llegue hasta la barriga

la escupirá el lobo: ¡le dará fatiga!

Receta para enamorar a un príncipe:

¿Y quién quiere un príncipe

soso y relamido

si puede quedarse

mejor sin marido?

Receta para enamorar a una princesa:

Lo mismo te digo de esas cursis cobardes:

¡Que sigan llorando, pero con sus padres!

Receta para salvar a los tres cerditos:

Ésta es la receta más complicada

porque en la vivienda…  la cosa está cara.

O que los tres suden bien la camiseta

¡o que se espabilen con las hipotecas!

Receta para conseguir el mejor de los tesoros:

Dale un gran beso a tu mamá

y ella te lo devolverá.

Juan Guinea

España

VERSO DE MIEDO

¿De qué color es el miedo?,

¿blanco o negro?

Blanco son los fantasmas

y blancos los esqueletos,

pero negro son las cuencas

de sus ojos huecos,

y negra la negra sombra

de tu blanco cuerpo;

y si la mañana es blanca,

negra es la flecha del cuervo,

y blancos son los números

de los años cumpliendo,

y en negra pizarra

la cuenta perdiendo;

y blanca es la blanca mano

con que te despierto;

y blanca la blanca página

en que te escribo este verso,

pero negra es la tinta

con que te lo cuento,

porque sé que te gusta

a ti, tener miedo;

cuando es negro, blanco,

cuando es blanco, negro.

Isabel Escudero

España

LA MÚCURA Y EL CÁNTARO

La múcura y el cántaro

salieron los dos juntos,

contándose historietas

de difuntos.

Por el camino viejo,

camino de la fuente.

Y los cogió la noche

de repente.

El cántaro:  “¡Qué horror!”

La múcura:  “¡Qué espanto!”

Los dos:  “¡Qué miedo tengo!”

(Jamás gozaron tanto.)

Aramís Quintero

Cuba

(múcura;  cántaro)

ENVUELTO EN UNA FRAZADA

Envuelto en una frazada

moradita, azafranada,

pasa el diablo disfrazado

de azafrán.

Y el pobre muérdago

se muerde todos los dedos

de puro muerto de miedo.

Aramís Quintero

Cuba

(azafrán;  muérdago)

ROMANCITO DE LA NIÑA Y EL FANTASMA

Ha nacido un fantasmita

y yo seré su madrina.

Su mamá, Doña Fantasma,

casualmente, es mi vecina.

Lo miro:  dulce y pequeño

en su sábana floreada…

con el pelo de puntillas

y carita almidonada…

—¡Cuidado, niña, mi niña!

–me dice el aire asustado–,

cuando crezca el fantasmita

puede llevarte a su lado…

Pues yo no le tengo miedo.

Si sabe llorar de veras,

con sus lágrimas redondas

me voy a hacer tres pulseras…

Jugaremos a la mancha

con su sombra y con la mía

y, tal vez, alguna tarde,

le enseñaré a que sonría.

—¡Cuidado, niña, mi niña!

–repite el viento espantado–,

puede llevarte una noche

en su velero alunado…

Mejor, así aprendería

canciones en fantasmés,

su modo de ver la luna

y de caminar sin pies…

Acaso le enseñaría

mi manera de mirar

a los pájaros del alba

o mi forma de soñar…

—¡Cuidado!  –me grita y grita

la brisa desesperada–:

Niñas que aman fantasmas…

¡terminan afantasmadas!

Elsa Isabel Bornemann

Argentina

LA ESPANTOSA HISTORIA DEL MONSTRUO Y LA ACHICORIA

Voy a contarles un cuento,

truculento,

de esos de noche de viento,

con episodios violentos

y gente con mal aliento.

Había un monstruo tan peludo

y forzudo

que ni el más valiente pudo

con armas o con embudos

ganarle un partido al ludo.

Tenía dientes en los ojos

y anteojos

sucios y bastante flojos

y el pelo lleno de piojos

y los ojos siempre rojos.

Tenía tres pies, muy torcidos,

percudidos,

y ocho brazos descosidos

en un cuerpo resentido

por no bañarse seguido.

Era más malo que el hambre,

con calambres

y el pecho lleno de alambres

y en la cabeza un matambre

que le robó a Juanjo Cambre.

Era un tipo abominable,

miserable

como un yogur descartable

o cien canales de cable

con programas detestables.

Su mascota era un enano

con seis manos,

que se acostaba temprano

en la punta de un toscano

fabricado por su hermano.

Era una bestia espantosa,

peligrosa,

gritaba

por cualquier cosa,

se afeitaba con baldosas

y odiaba a las mariposas.

Al despertar se comía,

cada día,

quince docenas de tías

y un montón de porquerías

tibias, calientes o frías.

Después se ponía un piloto

todo roto,

y salía como un croto

a tirarles con porotos

a los que andaban en moto.

Con un palo grande y duro,

este impuro

les pegaba a los canguros

y a los tigres, contra un muro,

los dejaba sin futuro.

Los habitantes de Haedo

tenían miedo,

y en el barrio de Boedo

ni el gran Romualdo Polledo

se atrevió a mover un dedo.

En Caballito, la gente,

muy valiente,

al llegar este demente

mostrando todos los dientes,

le tiraba repelente.

Pero era una imprudencia:

la ocurrencia,

a este animal sin conciencia,

le hacía perder la paciencia

y pegaba sin clemencia.

La ciudad quedó desierta:

muy alerta,

la gente ni abría la puerta

por miedo a quedarse muerta

por esta bestia mamerta.

Todo el mundo le temía,

le rehuían

sus abuelas y las mías.

Y a los propios policías

les temblaban las encías.

Hasta que un día de gloria,

la gran Moria,

nacida en Puente la Noria,

pudo cambiar esta historia

con una simple achicoria.

Descubrió que este animal

sin igual,

se podía poner muy mal

al oler el vegetal

que se llama así tal cual.

Puso achicoria en la entrada,

muy odiada,

de la casa despintada

de esta bestia tan cuadrada

que no respetaba nada.

El efecto fue inmediato:

en un rato,

este tremendo insensato

quedó más chico y más chato

que la suela de un zapato.

Así terminó este reo

sucio y feo.

Lo tenemos, sin fideos,

en un sobre de correo.

Si quieren, tengo el video.

Guillermo Saavedra

Argentina

(achicoria.  matambre:  RAE (De matar y hambre).  1. m. Arg., Bol. y Ur. Capa de carne que se saca de entre el cuero y el costillar de vacunos y porcinos.  2. m. Arg., Bol., Par. y Ur. Fiambre hecho por lo común con esta capa, o con carne de pollo, rellena, adobada y envuelta.  toscano:  RAE 4. m. Arg. y Ur. Cigarro de hoja de origen italiano.  piloto:  RAE 7. m. Arg. gabardina (‖ impermeable).  croto:   atorrante, sucio, mal vestido.)

LA TEMIBLE FILIBERTA BARRABASA

Filiberta Barrabasa,

una bruja un poco extraña,

convertía a las personas

en temibles alimañas.

A Pepe el rubio, un vecino,

lo convirtió en mono albino.

A Pedro, que era chiquito,

le tocó ser un mosquito.

Transformó a una niña hermosa

en una horrible babosa

y al horrible de mi hermano

en un hermoso gusano.

En su mansión encantada

con la cabeza en la almohada

Filiberta Barrabasa

soñaba barrabasadas.

Los chicos atacamos a la bruja

con dos armas:  un espejo y una aguja.

Una niña llamada Carola

la pinchó con su aguja en la cola.

La bruja lanzó un fuerte grito

se entreabrieron sus ojos malditos,

y nos quiso encantar con un hechizo:

“Que se conviertan todos en erizos”.

Por suerte, los dos chicos más forzudos

sostenían nuestro espejo como escudo.

El hechizo rebotó contra el espejo

y la bruja se hechizó con su reflejo.

Por favor, no pregunten por mi bruja.

De la pobre nadie sabe qué se hizo.

Sólo sé que si se sacan bien las púas,

¡qué delicia es el guiso de erizo!

Ana María Shua y Paloma Fabrykant

Argentina

LEA MALVADO

Es Lea Malvado

la bruja de al lado

con dientes de ogro

y gorro calado.

Con sus dedos flacos

teje negros sacos.

Usa las agujas

de unos viejos tacos.

Asquerosos guisos

de sapos petisos

son sus preferidos

para los hechizos.

Con sus carcajadas

ahuyenta a las hadas.

Y rompe los vasos

que hay en la mesada.

Y si hay luna llena,

prepara de cena

sopa de lombrices

que quita sus penas.

Y si hay tormenta,

caldo de pimienta

con ojos de chancho

y lenguas sangrientas.

Lea y su lechuza,

“la señora Chuza”,

son mis dos vecinas.

¡Y son dos chiruzas!

Mónica López

Argentina

Vuelan siete brujas,

van al Aquelarre,

en sus siete escobas,

arre que te arre:

Duvige, Huesuda,

Ponzoña, Chinchuda,

Malota, Granuja

y Yatecomocruda.

Allí beberán

jarabe de ruda.

Arre que te arre,

suda que te suda.

Didi Grau

Argentina

9 Comentarios

  1. eso es como en rap

    • ¿Seguro que no hay cuco que te de cuco? Me alegra mucho que hayas pasado y te hayan gustado los poemas de sussssssto. 😉
      Saludos,

  2. olaa megusto porque sipppp ta muibno elpoema

¿Aportes? ¿Comentarios acerca de estos lectoaperitivos? Por favor, déjalos aquí: