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Lectoaperitivos de poemas a la existencia y esto de ser humanos

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Con la imagen de la fotógrafa porteña Sol Sanz, tomada en el Mercado El Cardonal de Valparaíso, les invito a pasar y paladear sin prisas estos poemas, especialmente seleccionados para ustedes.  ¡Asiento, por favor!

PIEDRAGUA

Cada hueso es una piedra

tallada a mano

tratada con ternura

pieza por pieza

garabatos de tiza

lo moldean

El niño crece

hendiduras profundas

se incrustan como tatuajes

a fuego impreso

y el niño se vuelve

Hombre de Piedra

Abandonado a su suerte

rejas pastizales

más allá de las vías

sin horizonte

se hunde en el fango

el Hombre Piedra

El río borra cicatrices

limpia suaviza

el torrente arrastra

lima las puntas

desgasta pule disuelve

hasta fluir etéreo

el Hombre Agua.

Ana Gracia Jaureguiberry

 Argentina

DE PASO

 Los pasos de la danza

hacen llorar a la niña

todos los pasos

hacen llorar a la niña

No puede bailar

lágrimas enturbian el ritmo

exigen paso rítmico acompasado paso

Pasos pasos

hacen llorar a la niña

La madre va

a sus pasos perdidos

va el padre

a sus pasos lentos

nadie hay

joven nadie

todos van

una danza trunca llora

llora los pasos que van

me conduelen los pasos

todos los pasos

bailar con ella deseo

Sola danza la niña sus pasos

busca otros pasos

que sepan bailar.

Ana Gracia Jaureguiberry

 Argentina

CAMINO A

Ir

constante ilusión

de diálogos y encuentros

Regresar

auténtica confirmación

de silencios y desencuentros

Ana Gracia Jaureguiberry

 Argentina

He observado como la espuma

va desapareciendo en diminutas explosiones.

Burbujas de júbilo o aire que escapa de su celda de cristal.

El blanco da paso a la transparencia.

Mucha agua hace falta para diluir la espuma.

Hace tiempo que estoy guardando lágrimas en un tarro de cristal,

también guardo y etiqueto bien todo el aire de los suspiros,

por si estas explosiones de inmenso amor

que ocurren sin previo aviso,

no son suficientes para desaparecerte.

Entretanto uno no se encuentre a si mismo

cabe la posibilidad de que uno sea espuma.

Teresa Delgado Duque

España

CANCIONCITA DE LOS BUENOS DÍAS

Buen día, hermano sol…

Buen día, día…

Yo saludo a los dos,

con alegría

y al nuevo caminito

que se abre hoy,

paso a paso, a saltito

curioso voy.

Mochila de sorpresa

es cada día…

¿Qué risa?  ¿Qué tristeza

tendrá hoy la mía?

¡Cuánta hora futura

por descubrir!

Mi más linda aventura:

¡la de vivir!

Elsa Isabel Bornemann

Argentina

PEZ

Silencio de peces

río de ausencias

ruta vacía…

 Acelerar.

Quién sabe en definitiva

lo que esconde el horizonte.

Coni Salgado

Argentina

HISTORIA

Salió al campo Don Quijote

por la puerta de un corral.

Y tuvo que regresar.

Salió loco a enderezar

todo lo que vio torcido.

Y tuvo que regresar.

Y acabó reconociendo

que es verdad que estaba haciendo

cosas de un loco de atar.

(Y Sancho se echó a llorar

por lo que estaba diciendo).

 Aramís Quintero

Cuba

ME PARECE QUE UNO ESCRIBE

Me parece que uno escribe

para ir dejando ordenadito su paso por esta existencia

para plasmar en algo menos en deleble que la memoria

los asuntos de las emociones y los sentimientos

Los amores de carne y los de sal.

El sabor a canela, a vino y a saliva.

Los sueños, las pesadillas y los recuerdos.

Nos iremos.

Nos iremos y no sabemos si allá habrá tinta y papel.

Aquí hay.

No se me ocurre mejor manera para dejar rastro que escribirse.

Dejarse escrito.

Dejar a golpe de tiempo y piel

lo que quedó grabado en las pupilas, aceleró el latido o hizo de las entrañas el más profundo de los abismos,

todos los besos, los abrazos, las sábanas mojadas y las vacías.

Empapar palabras de risas y de llantos

Que ellas las dancen y la vuelvan inmortal.

Quizá sea posible.

Eso me parece ahora, a esta hora

Después quien sabe

Mañana ya veremos.

Teresa Delgado Duque

España

MUDANZAS

Muda la rosa hacia el color de la tarde.

Cambia el paisaje la bruma por el transparente camino hacia la cumbre.

Van convirtiéndose en humus nutritivo las sonrientes hojas del tilo susurrante.

Cambiamos. Nos movemos en el aparente inmóvil estar de las estatuas.

Vamos yendo hacia un nosotros diferente, jugando siempre entre el ahora y el luego.

Removiendo la hojarasca, reencontramos los nosotros que somos porque fuimos mientras el sol nos aviva hacia nuevos cambios.

Mudanza somos, pues nada permanece.

María Rosa Serdio

España

LA MUERTE

¿Cómo, muerte, tenerte

miedo?  ¿No estás aquí conmigo, trabajando?

¿No te toco en mis ojos; no me dices

que no sabes de nada, que eres hueca,

inconsciente y pacífica?  ¿No gozas,

conmigo, todo:  gloria, soledad,

amor, hasta tus tuétanos?

¿No me estás aguantando,

muerte, de pie, la vida?

¿No te traigo y te llevo, ciega,

como tu lazarillo?  ¿No repites

con tu boca pasiva

lo que quiero que digas?  ¿No soportas,

esclava, la bondad con que te obligo?

¿Qué verás, qué dirás, adónde irás

sin mí?  ¿No seré yo,

muerte, tu muerte, a quien tú, muerte,

debes temer, mimar, amar?

Juan Ramón Jiménez

España

Nunca estuvo preso

quien supo volverse pájaro

con solo soñar un vuelo…

Teresa Delgado Duque

España

VUELO

Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto

que sea como el pájaro más leve y fugitivo?

Hundiendo va este odio reinante todo cuanto

quisiera remontarse directamente vivo.

Amar… Pero ¿quién ama? Volar… Pero ¿quién vuela?

Conquistaré el azul ávido de plumaje,

pero el amor, abajo siempre, se desconsuela

de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,

quiso ascender, tener la libertad por nido.

Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.

Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía

sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.

Ser que te confundiste con una alondra un día,

te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas

con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.

Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.

A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante

tubo de apetecer y respirar el fuego.

Espada devorada por el uso constante.

Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas

por estas galerías donde el aire es mi nudo.

Por más que te debatas en ascender, naufragas.

No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola

que el corazón quisiera lanzar al firmamento.

La sangre se entristece de batirse sola.

Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala

un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve

como un élitro ronco de no poder ser ala.

El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.

Miguel Hernández

España

TODOS TENEMOS UN ÁRBOL

Todos tenemos un árbol

guardado en rasguños

invisibles de la piel

añejas ramas que treparon

nuestro cuerpo florecido

Todos tenemos un árbol

que pintarrajea el rostro

endulza los labios

y bailotea en la lengua

con sus frutos ofrecidos

Todos tenemos un árbol

cómplice

ocultando en su sombra

el fuego de los cuerpos

ardiendo en la copa

Todos tenemos un árbol

que en su corteza rugosa

grabamos el instante

breve de cupido

hundiendo la flecha

con tu nombre y el mío

Todos tenemos un árbol

que se inmola en la hoguera

en la mesa la silla

el libro y en las flores

que coronan el cuerpo dormido

Todos tenemos un árbol

para entregarle un día

el cuerpo muerto

a sus raíces vivas

Ana Gracia Jaureguiberry

Argentina

PIEDRA PULIDA

Vendrás cuando el camino te haya dado

su secreto, su voz.

Cuando —piedra pulida—

estés desnuda de ti misma,

y tengas la boca amarga,

y apenas te saluden las horas,

cruzadas de brazos.

Entonces, ya no podré hablarte,

porque estarás más sorda que nunca;

pasarás solamente

rodando hacia mi abismo:

te veré hundirte en él,

sonora de saltos

y esperaré que suba

la última resonancia, el postrer eco,

piedra pulida,

desnuda de ti misma.

Nicolás Guillén

Cuba

ESTO ES SENCILLO

Muda es la fuerza (me dicen los árboles)

y la profundidad (me dicen las raíces)

y la pureza (me dice la harina).

Ningún árbol me dijo:

“Soy más alto que todos”.

Ninguna raíz me dijo:

“Yo vengo de más hondo”.

Y nunca el pan ha dicho:

“No hay nada como el pan”.

Pablo Neruda

Chile

PARA LEER EN FORMA INTERROGATIVA

Has visto

verdaderamente has visto

la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa

Has tocado

de verdad has tocado

el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amás

Has vivido

como un golpe en la frente

el instante el jadeo la caída la fuga

Has sabido

con cada poro de la piel sabido

que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón

había que tirarlos

había que llorarlos

había que inventarlos otra vez.

Julio Cortázar

Argentina

EL ANCIANO DIFÍCIL

Este era un anciano difícil.

Una vez fue sorprendido lavando una radio

con jabón y escobilla.

Clavaba tomates en las mesas.

Ideó una mantequillera de terciopelo.

Se levantaba temprano y decía

estoy aburrido.  Qué puedo hacer.

Nicanor Parra

Chile

QUIÉN

¿Quién escribe las pausas, las raíces, los encuentros?

¿Quién anima los vientos en las aguas, el tiempo en el reloj?

¿Quién los brotes en los sauces, los bulbos de la flor?

Es quien sabe de nuestros interiores,

de nuestras esperanzas

y quien las hace flor.

María Rosa Serdio

España

EPITAFIO

Un pájaro vivía en mí.

Una flor viajaba en mi sangre.

Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces

me quisieron. También a mí

me alegraban: la primavera,

las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

Aquí yace un pájaro.

Una flor.

Un violín

María Rosa Serdio

España

Le pregunto, señor,

le pregunto:

¿Para qué me alcanza?

Ah…

Es que no es eso, no,

verá,

lo que yo quiero es un recuerdo,

uno que no se gaste

y que me quede

pegado a la memoria

como si no hubiera tiempo

¿No tiene?

Uno que me traiga una voz

que ya no escucho

y la deje intacta en el aire

para mí.

Suspendida…

¿Sabe?

Para que no se me escape

así, de ese modo triste

como se ha ido,

se ha ido,

se ha ido,

una vibración en el aire

nada más le pido,

¿Entiende?

Apenas otra vez un sonido

Que se ha ido, se ha ido,

se ha ido.

Laura Escudero Tobler

Argentina

CANCIÓN POR LA NIÑA QUE FALTÓ A LA RONDA

Luz de alba…, serafines,

¿quién por ella danzará?

Luna de oro de su frente:

toda la pena del mar.

¿Quién nos dirá la gracia

de su gesto y de su voz?

gire la ronda, gire

cada vez y más veloz.

Era triste y era alegre

–no podemos decir más–;

sobre el círculo vacío,

giraremos sin cesar.

Se irá la luna redonda,

vendrá el lucero y el sol;

ronda de días y noches

como en un juego de Dios.

Era frágil y era fina:

¿quién por ella cantará?

Espejo de luz su frente;

no podemos decir más.

Durmióse el alba en sus ojos

y nunca más despertó;

demos vueltas y más vueltas

por la niña que faltó.

Luz del alba…, serafines,

¿quién por ella danzará?

Luna de oro de su frente:

toda la pena del mar.

Manuel de Castro

Uruguay

PROVERBIOS Y CANTARES

I

Nunca perseguí la gloria

ni dejar en la memoria

de los hombres mi canción;

yo amo los mundos sutiles,

ingrávidos y gentiles

como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse

de sol y grana, volar

bajo el cielo azul, temblar

súbitamente y quebrarse.

II

¿Para qué llamar caminos

a los surcos del azar?…

Todo el que camina anda,

como Jesús, sobre el mar.

III

A quien nos justifica nuestra desconfianza

llamamos enemigo, ladrón de una esperanza.

Jamás perdona el necio si ve la nuez vacía

que dio a cascar el diente de la sabiduría.

IV

Nuestras horas son minutos

cuando esperamos saber,

y siglos cuando sabemos

lo que se puede aprender.

V

Ni vale nada el fruto

cogido sin sazón…

Ni aunque te elogie un bruto

ha de tener razón.

VI

De lo que llaman los hombres

virtud, justicia y bondad,

una mitad es envidia,

y la otra no es caridad.

VII

Yo he visto garras fieras en las pulidas manos;

conozco grajos mélicos y líricos marranos…

El más truhán se lleva la mano al corazón,

y el bruto más espeso se carga de razón.

VIII

En preguntar lo que sabes

el tiempo no has de perder…

Y a preguntas sin respuestas

¿quién te pondrá responder?

IX

El hombre a quien el hambre de la rapiña acucia,

de ingénita malicia y natural astucia

formó la inteligencia y acaparó la tierra.

¡Y aun la verdad proclama!  ¡Supremo ardid de guerra!

X

La envidia de la virtud

hizo a Caín criminal.

¡Gloria a Caín!  Hoy el vicio

es lo que se envidia más.

XI

La mano del piadoso nos quita siempre honor;

mas nunca ofende al darnos su mano el lidiador.

Virtud es fortaleza, ser bueno es ser valiente;

escudo, espada y maza  llevan bajo la frente;

porque el valor honrado de todas armas viste;

no sólo para, hiere y más que aguarda, embiste.

Que la piqueta arruine, el látigo flagele;

la espada punce y hienda y el gran martillo aplaste.

XII

¡Ojos que a la luz se abrieron

un día para, después,

ciegos tornar a la tierra,

hartos de mirar sin ver!

XIII

Es el mejor de los buenos

quien sabe que en esta vida

todo es cuestión de medida;

un poco más, algo menos…

XIV

Virtud es la alegría que alivia el corazón

más grave y desarruga el ceño de Catón.

El bueno es el que guarda, cual venta del camino,

para el sediento el agua, para el borracho el vino.

XV

Cantad conmigo en coro:  Saber, nada sabemos,

de arcano mar vinimos, a ignota mar iremos…

Y entre los dos misterios está el enigma grave;

tres arcas cierra una desconocida llave.

La luz nada ilumina y el sabio nada enseña.

¿Qué dice la palabra?  ¿Qué el agua de la peña?

XVI

El hombre es por natura la bestia paradójica,

un animal absurdo que necesita lógica.

Creó de nada un mundo y, su obra terminada,

“ya estoy en el secreto –se dijo–, todo es nada”.

XVII

El hombre sólo es rico en hipocresía.

En sus diez mil disfraces para engañar confía;

y con la doble llave que guarda su mansión

para la ajena hace ganzúa de ladrón.

XVIII

¡Ah, cuando yo era niño,

soñaba con los héroes de la Ilíada!

Áyax era más fuerte que Diomedes;

Héctor, más fuerte que Áyax,

y Aquiles, el más fuerte; porque era

el más fuerte..  ¡Inocencias de la infancia!

¡Ah, cuando yo era niño,

soñaba con los héroes de la Ilíada!

XIX

El casca-nueces-vacías,

Colón de cien vanidades

vive de supercherías

que vende como verdades.

XX

¡Teresa, alma de fuego,

Juan de la Cruz, espíritu de llama,

por aquí hay mucho frío, padres nuestros

corazoncitos de Jesús se apagan!

XXI

Ayer soñé que veía

a Dios y que a Dios hablaba;

y soñé que Dios me oía…

Después soñé que soñaba.

XXII

Cosas de hombres y mujeres,

los amoríos de ayer,

casi los tengo olvidados,

si fueron alguna vez.

XXIII

No extrañéis, dulces amigos,

que esté mi frente arrugada;

yo vivo en paz con los hombres

y en guerra con mis entrañas.

XXIV

De diez cabezas, nueve

embisten y una piensa.

Nunca extrañéis que un bruto

se descuerne luchando por la idea.

XXV

Las abejas de las flores

sacan miel, y melodía

del amor, los ruiseñores;

Dante y yo –perdón, señores–,

trocamos –perdón, Lucía–,

el amor en teología.

XXVI

Poned sobre los campos

un carbonero, un sabio y un poeta,

veréis cómo el poeta admira y calla,

el sabio mira y piensa…

Seguramente, el carbonero busca

las moras o las setas.

Llevadlos al teatro

y sólo el carbonero no bosteza.

Quien prefiere lo vivo a lo pintado

es el hombre que piensa, canta o sueña.

El carbonero tiene

llena de fantasías la cabeza.

XXVII

¿Dónde está la utilidad

de nuestras utilidades?

Volvamos a la verdad:

vanidad de vanidades.

XXVIII

Todo hombre tiene dos

batallas que pelear:

en sueños lucha con Dios;

y despierto, con el mar.

XXIX

Al andar se hace camino

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante, no hay camino,

sino estelas en la mar.

Caminante, son tus huellas

el camino, y nada más;

caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

XXX

El que espera desespera

dice la voz popular.

¡Qué verdad tan verdadera!

La verdad es lo que es

y sigue siendo verdad

aunque se piense al revés.

XXXI

Corazón, ayer sonoro,

¿ya no suena

tu monedilla de oro?

Tu alcancía

antes que el tiempo la rompa

¿se irá quedando vacía?

Confiemos

en que no será verdad

nada de lo que sabemos.

XXXII

¡Oh, fe del meditabundo!

¡Oh, fe después del pensar!

Sólo si viene un corazón al mundo

rebosa el vaso humano y se hincha el mar.

XXXIII

Soñé a Dios como una fragua

de fuego, que ablanda el hierro

como un forjador de espadas,

como un bruñidor de aceros,

que iba firmando en las hojas

de luz; Libertad – Imperio.

XXXIV

Yo amo a Jesús, que nos dijo:

Cielo y tierra pasarán.

Cuando cielo y tierra pasen,

mi palabra quedará.

¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?

¿Amor?  ¿Perdón?  ¿Caridad?

Todas tus palabras fueron

una palabra:  Velad.

XXXV

Hay dos modos de conciencia:

una es luz, y otra, paciencia.

Una estriba en alumbrar

un poquito el hondo mar

otra, en hacer penitencia

con caña o red, y esperar

el pez, como pescador.

Dime tú:  ¿Cuál es mejor?

¿Conciencia de visionario

que mira en el hondo acuario

peces vivos,

fugitivos,

que no se pueden pescar,

o esa maldita faena

de ir arrojando a la arena,

muertos, los peces del mar?

XXXVI

Fe empirista.  Ni somos ni seremos.

Todo nuestro vivir es emprestado.

Nada trajimos; nada llevaremos.

XXXVII

¿Dices que nada se crea?

No te importe, con el barro

de la tierra, haz una copa

para que beba tu hermano.

XXXVIII

¿Dices que nada se crea?

Alfarero, a tus cacharros.

Haz tu copa y no te importe

si no puedes hacer barro.

XXXIX

Dicen que el ave divina,

trocada en pobre gallina,

por obra de las tijeras

de aquel sabio profesor

(fue Kant un esquilador

de las aves altaneras;

toda su filosofía,

un sport de cetrería),

dicen que quiere saltar

las tapias del corralón,

y volar

otra vez, hacia Platón.

¡Hurra!  ¡Sea!

¡Feliz será quien lo vea!

XL

Sí, cada uno y todos sobre la tierra iguales:

el ómnibus que arrastran dos pencos matalones,

por el camino, a tumbos, hacia las estaciones,

el ómnibus completo de viajeros banales,

y en medio un hombre mudo, hipocondríaco, austero,

a quien se cuentan cosas y a quien se ofrece vino…

y allá, cuando se llegue, ¿descenderá un viajero

no más?  ¿O habránse todos quedado en el camino?

XLI

Bueno es saber que los vasos

nos sirven para beber;

lo malo es que no sabemos

para qué sirve la sed.

XLII

¿Dices que nada se pierde?

Si esta copa de cristal

se me rompe, nunca en ella

beberé, nunca jamás.

XLIII

Dices que nada se pierde

y acaso dices verdad,

pero todo lo perdemos

y todo nos perderá.

XLIV

Todo pasa y todo queda,

pero lo nuestro es pasar,

pasar haciendo caminos,

caminos sobre la mar.

XLV

Morir…  ¿Caer como gota

de mar en el mar inmenso?

¿O ser lo que nunca he sido:

uno, sin sombra y sin sueño,

un solitario que avanza,

sin camino y sin espejo?

XLVI

Anoche soñé que oía

a Dios gritándome:  ¡Alerta!

Luego era Dios quien dormía,

y yo gritaba:  ¡Despierta!

XLVII

Cuatro cosas tiene el hombre

que no sirven en la mar:

ancla, gobernalle y remos,

y miedo de naufragar.

XLVIII

Mirando mi calavera

un nuevo Hamlet dirá:

He aquí un lindo fósil de una

careta de carnaval.

XLIX

Ya noto, al paso que me torno viejo,

que en el inmenso espejo,

donde orgulloso me miraba un día,

era el azogue lo que yo ponía.

Al espejo del fondo de mi casa

una mano fatal

va rayendo el azogue, y todo pasa

por él como la luz por el cristal.

L

Nuestro español bosteza.

¿Es hambre?  ¿Sueño?  ¿Hastío?

Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?

—El vacío es más en la cabeza.

LI

Luz del alma, luz divina,

faro, antorcha, estrella, sol…

Un hombre a tientas camina;

lleva a la espalda un farol.

LII

Discutiendo están dos mozos

si a la fiesta del lugar

irán por la carretera

o campo a traviesa irán.

Discutiendo y disputando

empiezan a pelear,

ya con las trancas de pino

furiosos golpes se dan;

ya se tiran de las barbas,

que se las quieren pelar.

Ha pasado un carretero,

que va cantando un cantar:

“Romero, para ir a Roma,

lo que importa es caminar;

a Roma por todas partes,

por todas partes se va.”

LIII

Ya hay un español que quiere

vivir y a vivir empieza,

entre una España que muere

y otra España que bosteza.

Españolito que vienes

al mundo, te guarde Dios.

Una de las dos Españas

ha de helarte el corazón.

Antonio Machado

 España

MI DAMITA, LA LUNA

Mi damita, la luna.

Mi color, el añil.

Mi arbolito, la tuna.

Mi estación, la de abril.

Mi paisaje, los cerros,

la laguna, el pinar.

Mi animal, el caballo,

y el caballo de mar.

Mi canción, la del viento

cuando cruza veloz.

Y la voz del silencio,

donde siempre hay otra voz.

Aramís Quintero

Cuba

COMO TÚ

Yo, como tú,

amo el amor, la vida, el dulce encanto

de las cosas, el paisaje

celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle

y río por los ojos

que han conocido el brote de las lágrimas.

Creo que el mundo es bello,

que la poesía es como el pan, de todos,

y que mis venas no terminan en mí,

sino en la sangre unánime

de los que luchan por la vida,

el amor,

las cosas,

el paisaje y el pan,

la poesía es de todos.

Roque Dalton

El Salvador

LA ESCALA

Está el primer peldaño inconsciente y dormido

mientras, ciegas, se arrastran las horas sosegadas;

él no ha pensado nunca, ni siquiera ha sentido

cómo ruedan arriba las noches estrelladas.

El segundo peldaño está inquieto.  Se enciende

de cóleras obscuras y de odios extraños.

Encierra movimientos de protesta.  No entiende

por qué existe él y los demás peldaños…

Pero el tercer peldaño ya ha pensado, y opina

que él se encuentra muy bien donde le han colocado.

Mira a su rededor, pero aún no adivina

la vida de los otros que se hallan a su lado…

Y el cuarto dice:  —No.  Escuchadme.  Yo sé

toda la utilidad de vuestra vida activa

Estáis bien donde estáis.  Lo que ignoro es por qué

existen los inútiles escalones de arriba…

—Tú no debes juzgarme –dijo el quinto peldaño,

porque yo estoy más alto–.  Tal vez no entenderás

bien lo que digo, porque vives en un engaño…

El que está más arriba es el que vale más.

Pero el sexto les dijo gravemente:  —Escuchad:

cada uno está haciendo su vida útil y activa;

todos contribuimos algo, mas la verdad

solamente la vemos nosotros, los de arriba…

Y el séptimo peldaño les dijo con ternura:

—Mi enseñanza es más bella que la flor y la nube.

Ninguno de nosotros siente la verdad pura.

La vida nos unió con su recia atadura

para formar la escala; por la escala se sube

y lo único cierto está en la altura…

Daniel de la Vega

Chile

ULTRAMUNDO

Hay en otra parte un país

donde en verdad la muerte

es asunto delicado,

pero nunca una cuestión

del otro mundo.

Teresa Calderón

Chile

PARA QUE MAÑANA TE CUENTE OTRO

Algo así como un fantasma

gesticula al otro lado de lo cierto.

Cuco, Gitano, Hombre del Saco:

no llores duérmete niño no grites

quita el pelo del plato los codos

de la mesa y saluda carajo

a las visitas.

El tiempo retuerce la mirada:

no fume argumente hable más bajo

no critique tal vez vuelva mañana

no descuide el corte de pelo

la hora de llegada

que la vida no es más seria

de lo que usted la toma:

sólo es otra cosa simplemente.

Teresa Calderón

Chile

ES COSA DE MUJERES

Qué mujer soy

o quiero ser?

La de pollera larga

sin bombacha,

la de falda corta

y ropa superpuesta?

La de colgantes

colores, baile, caderas?

La que viste de negro

su delgadez?

Puedo ser ésta o aquélla

pero que nadie diga

qué es Ser Mujer

aplaudiendo una forma

Si una mujer

lo hace

lo dice

lo piensa

es cosa de mujeres

Si una mujer

lo grita

lo lleva

lo canta

es cosa de mujeres

Aquí y siempre

mujeres con rodete

o pelo suelto

caído sobre los pechos

Mujeres con canas

teñidas desteñidas

con arrugas

o estiramientos

con vellos

o depiladas

Siempre

de cualquier modo

es cosa de mujeres

Ana Gracia Jaureguiberry

Argentina

ELECCIÓN

Son otras luchas las que me conmueven.

Las profundas.

Las que sacuden. Las que desacomodan.

Las otras luchas,

las de las frases líquidas

las de tan puertas afuera

y tan poco puertas adentro

no me erizan la piel.

A mí me gustan las luchas que producen

rupturas escalofriantes.

Y sin caretas.

Marcela Martin

Argentina

Ellas, las muertas

Vienen de lejos, de cerca, de todos lados

Caminan arrastrando los pies

Incansables, no paran

Se ven agotadas,

Pero nunca se detienen

Vienen con sus heridas de balas, con sus cuchillazos

Perdiendo sangre por todos los caminos

Asfixiándose

Azules, rojas, grises y blancas

Vienen despacio, porque el camino es largo y hay que sostener la marcha

Vienen con las fotos de sus hijos

O con sus recuerdos apenas

Con las piernas dobladas

Las costillas quebradas a patadas

Los ojos secos de llorar

Los puños cerrados

De defenderse

De golpear puertas de juzgados y comisarías

De llamar a los vecinos,

a los que no se meten,

a los que no quieren saber

Los nudillos magullados, los dedos rotos

Vienen con la piel pegada a la ropa por el fuego

Con la carne comida por las llamas

Con la lengua achicharrada por el calor y los gritos

Vienen todas juntas

Como en una procesión

Pero sin cruces ni santos ni vírgenes

Ninguna de esas cosas las salvó de la muerte

Tienen 13, 18, 25, 40, 60 años

Algunas vienen embarazadas

Con el feto o el bebé así de muerto

Como ellas

Arrastrando los pasos ya se acercan

A las 30 hs, una más se suma a todas ellas

Ya no quedan espacios y sin embargo

Más y más vienen caminando

Se acercan a tu puerta, a tus sueños, a tu vida

Te recuerdan que ellas se murieron por amor

Sus hombres las mataron

Sólo por ser mujeres

Sólo por eso.

No hay que asustarse de las muertas, sino de los que matan

Ellas vienen reclamando , todavía

Que todos los que quedamos vivos

Hagamos algo

Algo

Para que no haya más y más en ese grupo

De muertas

De muertes

Sin razón

María Cecilia Novelino

Argentina

A SALVO

Mirá el Cielo

centrate en tu origen

y en el final de los tiempos

Rodeate de todos

los Resguardos Sagrados

y dejá que corra el mundo

Ni agitaciones vanas

ni rasguños

llegan a tu morada

cuando todo el Ser

se sabe a salvo

de cualquier escalofrío

Ana Gracia Jaureguiberry

Argentina

OASIS

Cuando las vacas

mueran por sequía

y los hijos

busquen el sendero

de los trigales

o de los girasoles

Cuando falte el padre

y la madre olvide

la palabra arrullo

Cuando los amigos

pierdan sus propias vacas

o miren desolados

el camino de sus hijos

y ansíen acunarse

lejos de las juergas

Dónde hallarás el agua

para tu vaca

las huellas que orientan

en el camino

y la voz que canta

hasta dormir tranquilo

Si sabés dónde

cuidá ese oasis

de agua y tierrra

alimento y canto

Ana Gracia Jaureguiberry

Argentina

 ♦

MANIFIESTO

Yo me resisto,

en la calle de los ahorcados,

a acatar la orden

de ser tibia y cautelosa,

de asirme a la seguridad,

de acomodarme en la costumbre,

de usar reloj y placidez,

aventura a cuerda,

palabra pálida y mortal

y ojos con límites.

Yo me resisto,

entre las muelas del fracaso,

a cumplir la ley de cansarme,

de resignarme,

de sentarme en lo fofo del mundo

mortecina de una espada lánguida,

esperando el marasmo.

Yo me resisto,

acosada por silbatos atroces,

a la fatalidad

de encerrarme y perder la llave

o de arrojarme al pozo.

Con toda la médula

levanto, llevo, soy el miedo enorme,

y avanzo,

sin causa,

cantando entre ausentes.

 Amelia Biagioni

Argentina

DIOS PENSÓ

Dios pensó en tus ojos

para crear el mundo.

Desde entonces el mundo

mundo se llama

y queltehue y pirata

y niño indio.

Teresa Calderón

Chile

A SALVO

Mirá el Cielo

centrate en tu origen

y en el final de los tiempos

Rodeate de todos

los Resguardos Sagrados

y dejá que corra el mundo

Ni agitaciones vanas

ni rasguños

llegan a tu morada

cuando todo el Ser

se sabe a salvo

de cualquier escalofrío

Ana Gracia Jaureguiberry

Argentina

MI CIELO

Compré un pedacito de cielo,

sólo un metro cuadrado

perfecto, bien ubicado

complaciendo un gran anhelo

para cuando emprenda el vuelo

tenga a dónde llegar,

con una nube y un zorzal,

es el trozo más hermoso

que ha pasado ante mis ojos

y que podía comprar.

Con la escritura en la mano

me sentía chocha, chocha

inmensamente dichosa,

pero gasté dinero en vano

por actuar como un insano.

¿Dónde estará mi cielito?

¿Mi nube?  ¿Mi pajarito?…

Mas, no perdí mi dinero:

Compré un sueño pasajero

“Un cielo muy azulito”.

El aprender es costoso

pero es una buena inversión,

tengo en mi mente y corazón,

sólo cerrando los ojos

del cielo, un tremendo trozo

y no aceptaré, ¡ni muerta!

el Lago Ranco en oferta,

me quedo con mi cielito

con nube y pajarito,

al crédito… ¿Cierro la puerta?

Astrid Reyes Silva

Chile

MI SUEÑO ES…

Mi sueño es enorme reto

que gira a cada rato,

yo, su inconsistencia, acato,

lo metería en un cepo,

pero es falta de respeto.

Mi sueño, como voluta,

sigue fielmente su ruta.

Cumplirlo, sería un mito

insistir, es como un rito

no se ha roto, pero muta.

Astrid Reyes Silva

Chile

LO FATAL

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,

y más la piedra dura porque esa ya no siente,

pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo

ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,

y el temor de haber sido y un futuro terror…

Y el espanto seguro de estar mañana muerto,

y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,

y la carne que tienta con sus frescos racimos,

y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos

y no saber adónde vamos,

¡ni de dónde venimos!…

Rubén Darío

Nicaragua

FIN DEL MUNDO

El día del fin del mundo

será limpio y ordenado

como el cuaderno del mejor alumno.

El borracho del pueblo

dormirá en una zanja,

el tren expreso pasará

sin detenerse en la estación,

y la banda del Regimiento

ensayará infinitamente

la marcha que toca hace veinte años en la plaza.

Solo que algunos niños

dejarán sus volantines enredados

en los alambres telefónicos,

para volver llorando a sus casas

sin saber qué decir a sus madres

y yo grabaré mis iniciales

en la corteza de un tilo

pensando que eso no sirve para nada.

Los evangélicos saldrán a las esquinas

a cantar sus himnos de costumbre.

La anciana loca paseará con su quitasol.

Y yo diré:  “El mundo no puede terminar

porque las palomas y los gorriones

siguen peleando por la avena en el patio”.

Jorge Teillier

Chile

EPITAFIO

De estatura mediana,

Con una voz ni delgada ni gruesa,

Hijo mayor de profesor primario

Y de una modista de trastienda;

Flaco de nacimiento

Aunque devoto de la buena mesa;

De mejillas escuálidas

Y de más bien abundantes orejas;

Con un rostro cuadrado

En que los ojos se abren apenas

Y una nariz de boxeador mulato

Baja a la boca de ídolo azteca

–Todo esto bañado

Por una luz entre irónica y pérfida–

Ni muy listo ni tonto de remate

Fui lo que fui:  una mezcla

De una vinagre y de aceite de comer

¡Un embutido de ángel y bestia!

Nicanor Parra

Chile

NADA ES LO MISMO

La lágrima fue dicha.

Olvidemos

el llanto

y empecemos de nuevo,

con paciencia,

observando las cosas

hasta hallar la menuda diferencia

que las separa

de su entidad de ayer

y que define

el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído

fruto,

por el fracaso

de ese deseo hondo,

compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.

Después de haber hablado,

de haber vertido lágrimas,

silencio y sonreíd:

nada es lo mismo.

Habrá palabras nuevas para la nueva historia

y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González

España

LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes…  ¡Yo no sé!

Golpes como el odio de Dios; como si ante ellos,

la resaca de todo lo sufrido

se empozara en el alma…  ¡Yo no sé!

Son pocos, pero son…  Abren zanjas oscuras

en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.

Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;

o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma,

de alguna fe adorable que el Destino blasfema.

Esos golpes sangrientos son las crepitaciones

de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre…  ¡Pobre…  pobre!  Vuelve los ojos, como

cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;

vuelve los ojos locos, y todo lo vivido

se empoza, como un charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida; tan fuertes…  ¡Yo no sé!

César Vallejo

Perú

DABA EL RELOJ LAS DOCE… Y ERAN DOCE

Daba el reloj las doce…

y eran doce golpes de azada en tierra…

¡Mi hora!… –grité–.

El silencio me respondió:

—No temas; tú no verás caer la última gota

que en la clepsidra tiembla.

Dormirás muchas horas todavía

sobre la orilla vieja,

y encontrarás una mañana pura

amarrada tu barca a otra ribera.

Antonio Machado

España

LA VIDA EMPIEZA A CORRER

La vida empieza a correr

de un manantial, como un río;

a veces, el cauce sube

a veces, el cauce sube

y otras se queda vacío.

Del manantial que brotó

para darte vida a ti,

ay, ni una gota quedó

para mí:

la tierra se lo bebió.

Aunque tú digas que no,

el mundo sabe que sí,

que ni una gota quedó

del manantial que brotó

para darte vida a ti.

Nicolás Guillén

Cuba

IBA YO POR UN CAMINO

Iba yo por un camino,

cuando con la Muerte di.

—¡Amigo! –gritó la Muerte–

pero no le respondí,

pero no le respondí;

miré no más a la Muerte,

pero no le respondí.

Llevaba yo un lirio blanco,

cuando con la muerte di.

Me pidió el lirio la Muerte,

pero no le respondí,

pero no le respondí;

miré no más a la Muerte,

pero no le respondí.

Ay, Muerte,

si otra vez volviera a verte,

iba a platicar contigo

como un amigo:

mi lirio, sobre tu pecho,

como mi amigo:

mi beso, sobre tu mano,

como mi amigo:

yo, detenido y sonriente,

como un amigo.

Nicolás Guillén

Cuba

GAVILLA REVENTADA

La gavilla reventada

en medio

del muelle cilindro,

apenas si respira.

El latido

no escapa,

el pensamiento

se hace nido,

el calor

despedaza.

No hay quejido,

vaivén,

temblor,

menos lágrima.

¡Está todo comprimido!

Aún así…

¿El tiempo pasa?

Saricarmen

Chile

LA MARIONETA

Si por un instante Dios se olvidara

de que soy una marioneta de trapo

y me regalara un trozo de vida,

posiblemente no diría todo lo que pienso,

pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,

sino por lo que significan.

Dormiría poco, soñaría más,

entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,

perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,

Despertaría cuando los demás duermen.

Escucharía cuando los demás hablan,

y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,

Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,

dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón,

escribiría mi odio sobre hielo,

y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh

sobre las estrellas un poema de Benedetti,

y una canción de Serrat sería la serenata

que les ofrecería a la luna.

Regaría con lágrimas las rosas,

para sentir el dolor de sus espinas,

y el encarnado beso de sus pétalo…

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida…

No dejaría pasar un solo día

sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.

Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos

y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están,

al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,

sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas,

pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte

no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres

He aprendido que todo el mundo quiere vivir

en la cima de la montaña,

Sin saber que la verdadera felicidad está

en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido

aprieta con su pequeño puño,

por vez primera, el dedo de su padre,

lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre

sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,

cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,

pero realmente de mucho no habrán de servir,

porque cuando me guarden dentro de esa maleta,

infelizmente me estaré muriendo.

Gabriel García Márquez

Colombia

¿QUÉ ME DA QUE ME AZOTO CON LA LÍNEA?

¿Qué me da, que me azoto con la línea

y creo que me sigue, al trote, el punto?

¿Qué me da, que me he puesto

en los hombros un huevo en vez de un manto?

¿Qué me ha dado, que vivo?

¿Qué me ha dado, que muero?

¿Qué me da, que tengo ojos?

¿Qué me da, que tengo alma?

¿Qué me da, que se acaba en mí mi prójimo

y empieza en mi carrillo el rol del viento?

¿Qué me ha dado, que cuento mis dos lágrimas,

sollozo tierra y cuelgo el horizonte?

¿Qué me ha dado, que lloro de no poder llorar

y río de lo poco que he reído?

¿Qué me da, que ni vivo ni muero?

César Vallejo

Perú

DETRÁS DEL MONASTERIO

Detrás del monasterio, junto al camino,

existe un cementerio de cosas gastadas,

en donde yacen el hierro sarroso, pedazos

de loza, tubos quebrados, alambres retorcidos,

cajetillas de cigarrillo vacías, aserrín

y zinc, plástico envejecido, llantas rotas,

esperando como nosotros la resurrección.

Ernesto Cardenal

Nicaragua

DESPUÉS DE UN TIEMPO…

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia

entre sostener una mano y encadenar un alma.

Y uno aprende que el amor no significa acostarse,

y que una compañía no significa seguridad,

y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas,

y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta

y los ojos abiertos,

y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,

porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…

y los futuros tienen su forma de caerse por la mitad.

Y uno aprende que si es demasiado

hasta el calor del sol puede quemar.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,

en lugar de que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,

que uno es realmente fuerte,

que uno realmente vale,

y uno aprende y aprende… y así cada día.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien

porque te ofrece un buen futuro,

significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz

de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte

puede brindarte toda la felicidad.

Con el tiempo aprendes que si estás con una persona

sólo por acompañar tu soledad,

irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados

y quien no lucha por ellos, tarde o temprano,

se verá rodeado sólo de falsas amistades.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira

siguen hiriendo durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,

pero perdonar es atributo sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente es muy probable que la amistad nunca sea igual.

Con el tiempo te das cuenta que aún siendo feliz con tus amigos,

lloras por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida,

con cada persona, es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta que el que humilla

o desprecia a un ser humano, tarde o temprano

sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,

porque el sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen ocasiona que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,

sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,

añorarás a los que se marcharon.

Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón,

decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas,

decir que quieres ser amigo, pues ante una tumba, ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…

Jorge Luis Borges

Argentina

DALE VIDA A LOS SUEÑOS

Dale vida a los sueños que alimentan el alma,

no los confundas nunca con realidades vanas.

Y aunque tu mente sienta necesidad, humana,

de conseguir las metas y de escalar montañas,

nunca rompas tus sueños, porque matas el alma.

Dale vida a tus sueños aunque te llamen loco,

no los dejes que mueran de hastío, poco a poco,

no les rompas las alas, que son de fantasía,

y déjalos que vuelen contigo en compañía.

Dale vida a tus sueños y, con ellos volando,

tocarás las estrellas y el viento, susurrando,

te contará secretos que para ti ha guardado

y sentirás el cuerpo con caricias, bañado,

del alma que despierta para estar a tu lado.

Dale vida a los sueños que tienes escondidos,

descubrirás que puedes vivir estos momentos

con los ojos abiertos y los miedos dormidos,

con los ojos cerrados y los sueños despiertos.

Mario Benedetti

Uruguay

UN DÍA NUEVO

Dorado sol, que ya riegas

mi ventana de esplendor,

¡salud!  Tú estás más espléndido

y la tierra harás mejor.

El rosal, por la ventana,

manda una rosa a decir

que el día es bello, los hombres

buenos y bueno el vivir.

El agua fresca, mi cuerpo

ha llenado de vigor.

¡Pudiera escalar montañas

impulsado de este ardor!

Yo quiero que en este día

se haga en mi alma mayor

el lugar de la esperanza,

del esfuerzo y del amor.

Que más ame y más comprenda,

que pida y que busque más,

que me vuelva más sufrido,

que me vuelva más capaz.

Diestra, tú serás activa;

labio, tú dirás verdad;

mirada, tendrás dulzura:

corazón, tendrás piedad.

Sobre un cojín de azucenas

debí esta noche dormir…

¡tan tiernamente encantado

me levanto de vivir!

Gabriela Mistral

Chile

PADRE NUESTRO

Padre Nuestro que estás…

¿Dónde estás?

Padre Nuestro,

¿me escuchas?

Cómo ansío saber

si mis palabras

se pierden

o no

se pierden en el viento.

Si Tú, Padre Nuestro,

las oyes.

Porque hoy quiero hablarte,

decirte…

todo esto

que tengo que decirte.

Padre Nuestro que estás…

¿Dónde estás?

¡Contesta!

¡Dime!

¿¡Dónde!?

Necesito saber,

creer al menos,

que me estas escuchando,

que no estoy solo,

Padre,

hablando tristemente

conmigo en mis desiertos.

Juan Cervera Sanchís

España

MAGIA

Todas las noches me muero.

Nazco todas las mañanas.

Soy mil muertes y mil vidas

jugando al Todo y la Nada.

Hablo del cardo viudo.

Pienso en la viuda malva.

¿Quién se casará con quién?

Las amapolas estallan.

Tu piedra filosofal

hiere mis sienes cansadas

y un loco fotografía

en mi sangre tu fantasma.

Mis jilgueros religiosos

oran en las rojas ramas

de tu templo y el sol entra

a saco por las ventanas.

No hay Dios más grande que Dios.

¡Ah qué aleluya de alas!

Todas las noches me muero.

Nazco todas las mañanas

en Dios, con Dios y por Dios,

y en la luz de tu mirada

en donde yo y Dios cabemos

sin que sobre o falte nada.

Juan Cervera Sanchís

España

TIJERA Y ENGRUDO

Corta sinsabores y también dolores

corta los signos de interrogación

y pega los de exclamación

¿te amo?

¡te amo!

¿puede ser?

¡puede ser!

corta las dudas y los temores

no más vuelta

baila con la orquesta

corta los silencios

trinar de pájaros pega

corta conversaciones con el espejo

pega diálogos con los que están lejos

y las distancias se recortan

corta frialdades que se pegotean

y es cortito el camino a casa

y calentito el sol que abrasa

y también abraza si llueve

temorpicado bien recortado

la ignorancia la jactancia

quedan hechas tiritas y tiritando

ante tantas ansias

de tijeras y engrudos

que poden lo que sobra

y peguen lo que falta

hablo de cortar todos los nudos

que se agolpan en la garganta

y pegar todo el amor que anda suelto

llevarlo a la feria a venderlo por monedas

a los viejos a los pibes a quien sea

Ana Gracia Jaureguiberry

Argentina

CURRICULUM VITAE

Tratándose de mí

sólo diré un par de cosas

Mañana los gusanos

agregarán nuevos detalles

Mario Meléndez

Chile

OASIS

Cuando las vacas

mueran por sequía

y los hijos

busquen el sendero

de los trigales

o de los girasoles

Cuando falte el padre

y la madre olvide

la palabra arrullo

Cuando los amigos

pierdan sus propias vacas

o miren desolados

el camino de sus hijos

y ansíen acunarse

lejos de las juergas

Dónde hallarás el agua

para tu vaca

las huellas que orientan

en el camino

y la voz que canta

hasta dormir tranquilo

Si sabés dónde

cuidá ese oasis

de agua y tierra

alimento y canto

Ana Gracia Jaureguiberry

 Argentina

DESDE EL UMBRAL DE UN SUEÑO ME LLAMARON…

Desde el umbral de un sueño me llamaron…

Era la buena voz, la voz querida.

—¿Dime, vendrás conmigo a ver el alma?…

Llegó a mi corazón una caricia.

—Contigo siempre…  Y avancé en mi sueño

por una larga, escueta galería,

sintiendo el roce de la veste pura

y el palpitar suave de la mano amiga.

Antonio Machado

España

REFLEXIONES

No me vengas con oscuras intenciones

no argumentes más allá de lo que puedas

al tiempo salen siempre todas las cuentas

sólo es cuestión de esperar sin impaciencia

Tus silencios dicen más que tus palabras

si te escondes más te pones al descubierto

si te exhibes más se nota tu aislamiento

no sabría cómo decirte que te equivocas

No arrojes al que escribe tus negras sombras

no asesines sin escrúpulo al mensajero

si en el mensaje te reflejas es que te toca

¡qué culpa tiene la pluma de tu historia!

No andemos con absurdas disquisiciones

no pretendas convencer de lo contrario

te retratan tus haceres y tus estancias

es inútil que retoques tu retrato

Cada cual es cada quien en cada cosa

cada cosa tiene su quien que la domina

cada cual tiene un lugar en cada cosa

cada cual es cada quien según qué toca

Hace poco te veía en los altares

ahora te veo de víctima y abatido…

¿dónde están tus numerosas amistades?

¿acaso tus verdugos son ellos mismos?

Pasar por esta vida somera

sin dejar daño, delito o maldad

es una excelente propuesta

que todos deberíamos firmar

Cuando se gana también se pierde

y es que hay que saber ganar

no es cosa de edad ni se aprende

hay que mamarlo en casa y guardar

De quienes van pidiendo guerra

llegado el día la encontrarán

cobardes apelarán a sus flaquezas

… tanto dolor sembraron al pasar

Cada cual se miente a su modo

cada cual se crea su mundo de ilusión

a casi nadie le importan los otros

siendo ésta nuestra gran perdición

Manuel Navarro

España

PUERTAS VANAS

Me preguntaron con entusiasmo

me preguntaron

más allá de precios y de necios

qué distinguía lo caro de lo barato

no me llevó nada de tiempo

el contestarlo

de años atrás lo tengo claro:

Barato, lo que puede comprar el dinero.

Caro, lo que no hay dinero para comprarlo.

Un parroquiano se dio por aludido

orgulloso de tener tanto aún por castigo

y clamó al aire como ofendido:

“¡El dinero abre todas las puertas!”

a lo que respondí humilde y pacífico:

“…puertas donde habitan gente de compra y venta”

Manuel Navarro

España

VISIONES

El mundo que tú miras

y el mundo que miro yo

no son uno y el mismo

son dos.

Tú no ves con tus ojos

sino a través de ellos

lo mismo hacemos todos

el filtro

es el problema

…también la solución.

Manuel Navarro

España

PASEANDO

Paseando conmigo

por el vasto campo

con andar cercano, leve

me encontré un silencio

en un verde

que hablaba quedo, solemne

…caminante de pasos breves

nunca aceleres tus modos

aún yendo contracorriente

…río abrupto es río de muerte

lluvia recia es agua bestia

vida apurada es vida abreviada

…cada carril tiene sus carretas

sobran las más de la cuenta

…de cada palabra mejor media

y pausada y honesta que valga

…entrégate entero al camino

y vendrá a ti la meta

…calla a tiempo y aprende

quien más habla, más pierde

y callóse

el silencio solemne

en aquel verde.

Manuel Navarro

España

EN PAZ

Artifex vitae, artifex sui.

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,

porque nunca me diste ni esperanza fallida,

ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.

Porque veo al final de mi rudo camino

que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las hieles o la miel de las cosas,

fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:

cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:

¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas,

mas no me prometiste tú sólo noches buenas,

y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.

¡Vida, nada me debes!  ¡Vida, estamos en paz!

Amado Nervo

México

(“Artifex vitae, artifex sui”:  Artífice de la vida, artífice suyo.)

PACES

Prefiero verlos uncidos

antes que de chapotear

como besos suspendidos

sobre las olas de la mar.

Gozaré siempre las paces

entre las sólidas iniciales

de nombres aún por nombrar.

Cuando verso mis pensares

y los vuelco al papel

siento que algo nuevo nace

y no tuve nada que ver.

Gozaré siempre las paces

entre las sólidas iniciales

de nombres aún por nombrar.

Amplio y llano el camino

del hombre que al caminar

despeja abrojos y espinos

sin echar la mirada atrás.

Gozaré siempre las paces

entre las sólidas iniciales

de nombres aún por nombrar.

Belleza entera es toda ella

sin mácula ni mención

sólo el mirarla embelesa

y te hace perder la razón.

Gozaré siempre las paces

entre las sólidas iniciales

de nombres aún por nombrar.

Manuel Navarro

España

CONFORMIDAD

Por encontrar la dicha, que en el suelo

tal como la soñó nadie ha encontrado,

lucha el hombre en el mundo exasperado

y empeña y gasta su incesante anhelo.

Si algo logra alcanzar tras su desvelo,

es hacerse a su vez más desgraciado,

matar la fe, vivir desengañado

y de inclemencia apostrofar al cielo.

¿Y qué es lo que pretende?…  ¿En qué grandeza

finca la dicha y sueña la fortuna?

¿En el mando?…, ¿en la gloria?, ¿en la riqueza?…

¡Oh triple agitación, lucha importuna!…

¡Feliz aquel que sabe en la tristeza

que no hay más dicha que no ansiar ninguna!

José Antonio Soffia

Chile

DICHA

Dichoso aquel que vive en mansión heredada,

oye cantar los tordos que escuchó cuando niño,

ve llegar los inviernos entre lluvia y  nevada

y siente el mismo acento de familiar cariño.

En la noche, en sosiego, a media luz, en torno

de la mesa o la lumbre, se conversa en voz tierna

de un viaje, de un recuerdo, de una ida sin retorno

–hace ya veintiocho años– a la mansión eterna.

Triste lágrima asómase y ocúltase medrosa,

recuérdase la historia de la aldea, el pasado

tiempo de la familia, la niñez bulliciosa,

y se ve lo futuro al ayer arraigado.

Se lee el viejo libro con reposo:  alguna hoja

anotaciones lleva del padre o del abuelo;

a veces una lágrima casual el texto moja

y se encuentra en las dulces páginas el consuelo.

El antiguo reloj de la pared aun suena;

vienen los largos días de estío o el viento;

son las noches obscuras o ya de luna llena;

aunque los años vuelan, todo parece eterno.

Feliz aquel que vive en mansión heredada,

con fontanares y árboles al pie de una colina,

y del otoño lánguido en la tarde nublada

ve rodar por los campos la lluvia y la neblina.

Arturo Marasso

Argentina

CADA DÍA ES UN REGALO

A María Encarna

Cada día es un regalo

envuelto en papel de seda

y atado con un gran lazo.

Cada día tiene un lazo,

cada lazo es de un color:

verde, amarillo, naranja,

rojo, turquesa, marrón…

Cuando el lazo es incoloro

nos depara un día malo,

¡pero no temas!

porque otros muchos vendrán

con lacitos de color primavera.

Cada día es un regalo

envuelto en papel de seda.

Fíjate bien en el lazo…

¿Y qué día nos espera?

Roberto Aliaga

España

EN EL SUEÑO DE MIS ABUELOS

Si pasas por la vida

y no cultivas el jardín

                            de la amistad:

Pasas en vano.

ÑI PU LAKU PEWMA

Rupalmi mogen mew

kvzawnofilmi ti wenviyewvn

             mapu ñi pu rayen:

Re rupaymi.

Elicura Chihuailaf

Chile

DECISIONES

Entonces

elegí la canción del jilguero,

el vuelo corto de la lavandera,

la pausada ascensión del cernícalo.

Construí

un nudo de trenzas azules

allá por los inasibles días

de los juegos

y alojé en él todas mis esperanzas.

Ahora,

en las tardes, transito los senderos verdes

de algunas riberas…

¡Y los vuelvo a elegir!

María Rosa Serdio

España

Quiero acompañar este precioso poema de María Rosa Serdio con este vídeo también precioso del ave lavandera boyera, creado por Joaquín Cid Leal.  ¡Bon appétit!

DOS PREGUNTAS

¿Quién traza el dolor en la arena?

Por cada sonrisa rota

llorará sangre la nube,

y brotará de nuevo

tinta roja

para el futuro.

¿De qué habla ese silencio

de los cómplices?

María Rosa Serdio

España

HOY COMO ENTONCES

Atesoré el azul

como ayer me ordenaba

la voz de las luciérnagas.

Estrechos los caminos

pero amplios, siempre,

los cielos y las noches.

Arriba lo que siembra

de misterio al que aguarda.

Abajo, la certeza de que

el tiempo nos miente.

Y sin embargo…

(BIS)

María Rosa Serdio

España

FÍSICA CUÁNTICA

Si voy dibujando el paisaje a golpe de mirada,

si privar un punto de mi observación hace que desaparezca

y con el poder de mi intención puedo lograr cualquier cambio,

¡Qué puñetas está impidiendo que ocurra de una vez…!

¿Por qué si el tiempo es una ilusión

escuece tanto cada tic tac?

Quizá lo entienda en alguna de esas realidades alternativas

universos paralelos y posibles,

en cualquier otra dimensión, pero en ésta,

en ésta duele.

Teresa Delgado Duque

España

EL CANTO ERRANTE

El cantor va por todo el mundo

sonriente o meditabundo.

El cantor va sobre la tierra

en blanca paz o en roja guerra.

Sobre el lomo del elefante

por la enorme India alucinante.

En palanquín y en seda fina

por el corazón de la China;

en automóvil en Lutecia;

en negra góndola en Venecia;

sobre las pampas y los llanos

en los potros americanos;

por el río va en la canoa,

o se le ve sobre la proa

de un steamer sobre el vasto mar,

e en un vagón de sleeping-car.

El dromedario del desierto,

barco vivo, le lleva a un puerto.

Sobre el raudo trineo trepa

en la blancura de la estepa.

O en el silencio de cristal

que ama la aurora boreal.

El cantor va a pie por los prados,

entre las siembras y ganados.

Y entra en su Londres en el tren,

y en asno a su Jerusalén.

Con estafetas y con malas,

va el cantor por la humanidad.

El canto vuela, con sus alas:

Armonía y Eternidad.

Rubén Darío

Nicaragua

(palanquín.    góndola.    steamer:  barco de vapor.    sleeping-car:  coche cama o dormitorio en un tren.)

SONETOS DE LA MUERTE

Del nicho helado donde los hombres te pusieron,

te bajaré a la tierra humilde y soleada.

Que he de dormirme en ella los hombres no supieron

y que hemos de soñar sobre una misma almohada.

Te acostaré en la tierra soleada con una

dulcedumbre de madre para el hijo dormido,

y la tierra ha ce hacerse suavidades de cuna

para tocar tu cuerpo de niño adolorido.

Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,

y en la azulada y leve polvareda de luna,

los despojos livianos irán quedando presos.

Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,

porque a ese hondor recóndito la mano de ninguna

bajará a disputarme tu puñado de huesos…

Gabriela Mistral

Chile

INTERROGACIONES

¿Cómo quedan, Señor, durmiendo los suicidas?

¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,

las lunas de los ojos albas y engrandecidas,

hacia un ancla invisible las manos orientadas?

¿O Tú llegas después que los hombres se han ido

y les bajas el párpado sobre el ojo cegado,

acomodas las vísceras sin dolor y sin ruido

y entrecruzas las manos sobre el pecho callado?

El rosal de los vivos riega sobre su huesa,

¿no le pinta a sus rosas unas formas de heridas?

¿No tiene acre el olor, siniestra la belleza

y las frondas menguadas de serpientes tejidas?

Y responde, Señor:  Cuando se fuga el alma

por la mojada puerta de las hondas heridas,

¿entra en la zona tuya hendiendo el aire en calma

o se oye un crepitar de alas enloquecidas?

¿Angosto cerco lívido se aprieta en torno suyo?

¿El éter es un campo de monstruos florecidos?

¿En el pavor no aciertan ni con el nombre tuyo?

¿O lo gritan, y sigue tu corazón dormido?

¿No hay un rayo de sol que los alcance un día?

¿No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?

¿Para ellos solamente queda tu entraña fría,

sordo tu oído fino y apretados tus ojos?

Tal el hombre asegura por error o malicia;

mas yo, que he gustado como un vino, Señor,

mientras los otros siguen llamándote Justicia,

¡no te llamaré nunca otra cosa que Amor!

Yo sé que como el hombre fue siempre zarpa dura;

la catarata, vértigo; aspereza, la sierra,

¡Tú eres el vaso donde se esponjan la dulzura

los nectarios de todos los huertos de la Tierra!

¡Y espero, espero!  Un día, tal como suele a veces

quedar el campesino, la vista sorprendida

viendo echar flor a extrañas hierbas entre sus mieses,

te va a nacer, insólita, la piedad del suicida…

Gabriela Mistral

Chile

AJEDREZ

I

En su grave rincón, los jugadores

rigen las lentas piezas.  El tablero

los demora hasta el alba en su severo

ámbito en que odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores

las formas:  torre homérica, ligero

caballo, armada reina, rey postrero,

oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,

cuando el tiempo los haya consumido,

ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra

cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.

Como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada

reina, torre directa y peón ladino

sobre lo negro y blanco del camino

buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada

del jugador gobierna su destino,

no saben que un rigor adamantino

sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero

(La sentencia es de Omar) de otro tablero

de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza,

¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza

de polvo y tiempo y sueño y agonías?

Jorge Luis Borges

Argentina

(adamantino:   RAE 1. adj. diamantino. U. m. en leng. poét.  diamantino:  RAE 2. adj. poét. Duro, persistente, inquebrantable.)

CUENTAN

Cuentan que cuenta

para no contar las horas que no cuentan.

Esas que son huecas, desprovistas de latido.

Cuentan que late a la espera de contar

la verdadera historia de su vida.

Teresa Delgado Duque

España

DE MENOS

Los niños,

mi niña,

el olor de los bebes.

Las puertas,

las miradas,

el olor de los libros.

Las mariposas.

las vidrieras,

las buganvillas,

Leer “El Principito”

a Galeano

a Alejandra.

Los pájaros,

el azul,

el mar.

Las canicas,

los sarantontones,

los faros.

Los pijamas suaves,

las velas,

las hadas.

Las caracolas,

las margaritas,

los susurros.

Las caricias,

la lluvia,

la luna.

Los caleidoscopios,

la espuma de las olas,

las pompas de jabón.

Las lágrimas,

los colores,

las cajas de música.

Las sinápsis,

las sonrisas,

los secretos.

Los atrapasueños,

los botes de cristal,

El Merkaba.

El aroma del curry y la canela,

el olor a incienso, la lavanda,

y la tierra mojada.

Los pasteles libaneses,

la comida hindú,

la danza de los derviches.

Itaca,

Oaxaca,

Marrakech.

Los amaneceres,

el silencio,

los abrazos.

Los cuentos,

las mil y una noches,

tu voz.

Los besos

con lengua,

Tu poesía

Eso echaré de menos cuando me vaya.

Teresa Delgado Duque

España

El centro no es un punto.

Si lo fuera, resultaría fácil acertarlo.

No es ni siquiera la reducción de un punto a su infinito.

El centro es una ausencia,

de punto, de infinito y aun de ausencia

y sólo se acierta con ausencia.

Mírame después que te hayas ido,

aunque yo esté recién cuando me vaya.

Ahora el centro me ha enseñado a no estar,

pero más tarde el centro estará aquí.

Roberto Juarroz

España

 ♦

El cielo ya no es una esperanza,

sino tan sólo una expectativa.

El infierno ya no es una condena,

sino tan sólo un vacío.

El hombre ya no se salva ni se pierde

tan sólo a veces canta en el camino.

Roberto Juarroz

España

El fruto es el resumen del árbol,

el pájaro es el resumen del aire,

la sangre es el resumen del hombre,

el ser es el resumen de la nada.

La metafísica del viento

se notifica de todos los resúmenes

y del túnel que excavan las palabras

por debajo de todos los resúmenes.

Porque la palabra no es el grito,

sino recibimiento o despedida.

La palabra es el resumen del silencio,

del silencio, que es resumen de todo.

Roberto Juarroz

España

El mundo es el segundo término

de una metáfora incompleta,

una comparación

cuyo primer elemento se ha perdido.

¿Dónde está lo que era como el mundo?

¿Se fugó de la frase

o lo borramos?

¿O acaso la metáfora

estuvo siempre trunca?

Roberto Juarroz

España

La trampa de estar solo

no se abre en la trampa mayor de estar con otro

ni tampoco en la trampa del cero,

sino en la montaña de reflejos que danzan

o en la última luz sobre una vida

enceguecida de ocasos.

El hombre es la oración de dios

o dios es la oración del hombre.

Demos las gracias entonces a lo que no existe,

por nuestra inexistencia que existe.

Y después,

abramos o cerremos del todo

la puerta de la trampa.

Roberto Juarroz

España

SIN MÁS

Para Ana Quesada

Sólo esa luz

ese paso tranquilo en la acera.

Sólo esa manera de saber

que el viento

te lleva

en cuanto quiera.

María Rosa Serdio

España

SENDERO

Pasó el hombre despacio con su bolsillo roto.

Llevaba las manos hundidas en sí mismo

y los cabellos como de no haber dormido.

Iba hacia algún lugar que sólo él conocía

dejando entre las piedras palabras y semillas.

Balbuciendo el ensalmo de las plegarias sabias

el caminante daba de comer a los pájaros.

María Rosa Serdio

España

(balbucir:  RAE 1. intr. defect. Hablar o leer con pronunciación dificultosa, tarda y vacilante, trastocando a veces las letras o las sílabas.  ensalmo:  RAE 1. m. Modo supersticioso de curar con oraciones y aplicación empírica de varias medicinas.)

 ♦

DICE MI ABUELO

En la estrella más lejos de mi casa

voy a cavar la fosa donde espero

enterrar esas cosas que no quiero

porque sé que en la vida todo pasa.

Ya que si sólo la fortuna amasa

al que es avaro y por demás artero

no le digo que tire su dinero.

–En el infierno servirá de brasa–.

Cada quien con lo suyo hace un macuto

dice mi abuelo, sabio y reflexivo

para guardar allí el oro ahorrado.

Mas yo sigo creyendo que es de bruto

vivir la vida sin más objetivo

que trabajar,  para morir cansado.

Arsenio Jiménez Polanco

República Dominicana

(artero:  RAE  1. adj. peyor. Mañoso, astuto.  macuto)

Acompañada por esta preciosa ilustración de la artista española Alicia Varela, María Rosa Serdio nos regala…

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Estrenar una habitación,

estrenar un camino,

estrenar un vuelo.

Ordenar,

echar a andar,

elevarse.

Ahora.

María Rosa Serdio

España

 ♦

EN TRAJE DE NOVIA

Blanco un mantel,

blanca la nube,

la espuma del mar

sube que sube.

Está echada la suerte,

en traje de novia

ahí viene la Muerte,

blanco su vestido,

sin ramo de azahares,

a por su marido.

Didi Grau

Argentina

TELEVIDENTE

Aquí estoy otra vez de vuelta

en mi cuarto de Iowa City

tomo a sorbos mi plato de sopa Campbell

frente al televisor apagado

la pantalla refleja la imagen

de la cuchara entrando en mi boca.

Y soy el aviso comercial de mí mismo

que anuncia nada a nadie.

Óscar Hahn

Chile

LA POBREZA

Ay, no quieres, te asusta

la pobreza,

no quieres

ir con zapatos rotos al mercado

y volver con el viejo vestido.

Amor, no amamos,

como quieren los ricos,

la miseria.  Nosotros

la extirparemos como diente maligno

que hasta ahora ha mordido el corazón del hombre.

Pero no quiero

que la temas.

Si llega por mi culpa a tu morada,

si la pobreza expulsa

tus zapatos dorados,

que no expulse tu risa que es el pan de mi vida.

Si no puedes pagar el alquiler

sal al trabajo con paso orgulloso,

y piensa, amor, que yo te estoy mirando

y somos juntos la mayor riqueza

que jamás se reunió sobre la tierra.

Pablo Neruda

Chile

¿EN PERSEGUIRME, MUNDO, QUÉ INTERESAS?

¿En perseguirme, mundo, qué interesas?

¿En qué te ofendo, cuando solo intento

poner bellezas en mi entendimiento

y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas,

y así, siempre me causa más contento

poner riquezas en mi entendimiento

que no mi entendimiento en las riquezas.

Yo no estimo hermosura que vencida

es despojo civil de las edades

ni riqueza me agrada fementida,

teniendo por mejor en mis verdades

consumir vanidades de la vida

que consumir la vida en vanidades.

Sor Juana Inés de la Cruz

México

EL HOMBRE

Emergió de aguas tibias

y maternales

para viajar a heladas

aguas finales.

A las aguas finales

de oscuros puertos

donde otra vez son niños

todos los muertos.

Óscar Hahn

Chile

Con tres palabras en cada verso, la autora argentina Didi Grau nos deja las siguientes…

PREGUNTAS

¿Podré preguntar ahora?

¿Responderá alguien ahí?

¿Es el momento?

¿Guardo mis dudas

Unos años más?

¿Nunca lo sabré?

¿Tendré que esperar?

¿Ahora es tarde?

¿Siempre tendré dudas?

Didi Grau

Argentina

4 Comentarios

  1. Nunca estuvo preso
    quien supo volverse pájaro
    con solo soñar un vuelo…

    Teresa Delgado Duque

    ¡Me encanta!

    Un abrazo desde Segovia.
    Marisa

  2. ¡Fantásticos! Siempre agradecida de tus aportes tan ricos♥

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