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Lectoaperitivos de greguerías… ¡LectoGreguerías!

GregueríasPost151

Les invito a disfrutar de la fórmula “metáfora + humor” (agregaría “reflexión”) de las greguerías creadas por los autores españoles, Ramón Gómez de la SernaDolors Todolí y Albert Lladó Villanua; y por la gran autora argentina Laura Devetach…  ¡Verdaderos deleites para el paladar lector!

Comencemos con algunas greguerías de Ramón Gómez de la Serna

La jirafa es un caballo alargado por la curiosidad.

La jirafa es la escalera contra incendios de los animales.

La jirafa es el periscopio para ver los horizontes del desierto.

La jirafa es un animal alfombrado.

La jirafa es una grúa que come hierba.

El caballo sí que es un hombre serio.

La cebra es el animal que luce por fuera su radiografía interior.

Cuando vemos correr un conejo parece que se nos ha escapado una zapatilla.

La gallina está cansada de denunciar en la comisaría que le roban los huevos.

Lo peor del loro es que quiera hablar por teléfono.

Eso de creer que el loro no sabe lo que dice es no querer ofender, pero el loro nos mira cuando nos insulta.

El cocodrilo es un zapato desclavado.

El cocodrilo es una maleta que viaja por su cuenta.

Grajo:  palabrota con alas.

(Grajo)

Los pájaros que saltan en la acera parecen estar jugando a la rayuela.

Todos los pájaros son mancos.

En el cañón de cada pluma de ave hay alma de vuelo.

La paloma tiene bajo las alas calorcillo y cosquillas de niña.

La garza, con su melena de plumillas a los lados de la cabeza, parece un violinista que se pasea con el violín bajo el brazo.

El águila amenaza desde el cielo a la tierra como el arco tenso con la flecha preparada.

El pájaro que come mariposas siente que vuela más ligero.

El ruiseñor… No, del ruiseñor no se puede ni se debe decir nada.

No olvidéis que el ruiseñor, para que cante bien, necesita comer corazón.

El cóndor es el águila con corbata blanca.

La pulga hace guitarrista al perro.

Cuando los perros hablan por teléfono con la Luna, nadie puede acallarlos.

Las serpientes son las corbatas de los árboles.

El sapo se sabe tan feo que sólo sale de noche.

La lagartija es el broche de las tapias.

La mariposa lleva a su gusano de viaje.

La mujer mira al elefante como queriéndolo planchar.

La avispa es el moscardón en traje de baño.

Los patos fueron los primeros que  tuvieron bocina propia.

El oso blanco siempre está envuelto en su manta de baño.

El camello lleva a cuestas el horizonte y su montañita.

La araña es la zurcidora del aire.

La mosca es la sortija del pobre.

El más pequeño ferrocarril del mundo es la oruga.

Los tigres aparecen en el circo como si saliesen de debajo de la cama.

El elefante que anuncia el circo en los pueblos está hecho con todos los artistas de la compañía.

El pequeño gato solitario que han sacado al balcón es la nariz del señor de la casa puesta a orear.

El mayor compromiso de la vida es tener que regalar los siete gatos que le han nacido a la gata.

El gato es una gárgola que se pasea por casa.

Cuando se miran los ojos del gato durante el día parece que se les ha quedado encendida la luz de la alcoba.

El caracol debería tocar el trombón que lleva a cuestas.

El hipopótamo juega a ser submarino.

El murciélago vuela con su capa puesta.

Los monos no encanecen porque no piensan.

Las golondrinas cortan con las tijeras de sus alas el traje de la tarde.

Los fotógrafos hacen constantemente fotografías a los gatos, pero los gatos son los que hacen las mejores fotos a los fotógrafos.

No tiene importancia que el cazador haya matado un pichón, sino que haya matado un vuelo.

El mundo estará definitivamente viejo cuando las hormigas negras se vuelvan hormigas blancas.

¿Y si las hormigas fuesen ya los marcianos establecidos en la tierra?

El mar sólo ve viajar:  él no ha viajado nunca.

El pulpo es el bailarín del mar.

El pez está siempre de perfil.

El pez más difícil de pescar es el jabón dentro del baño.

Las gaviotas nacieron de los pañuelos que dicen ¡adiós! en los puertos.

La gaviota rema en su vuelo.

El reloj de capitán de barco cuenta las olas.

¿Hay peces en el sol?  Sí, pero fritos.

Al oír la sirena parece que el barco se suena la nariz.

Las almejas son las castañuelas del mar.

Ama las estrellas de mar, porque aún no se han hecho latas de sardinas de estrellas de mar.

Muchas algas en la playa:  el mar se está quedando calvo.

Pingüino es una palabra atacada por las moscas.

Los pingüinos son unos niños que se han escapado de la mesa con el babero puesto.

Cuando en el árbol no queda más que una sola hoja, parece que le cuelga la etiqueta de su precio.

Lo que más le duele al árbol de los hachazos es que el hacha tenga mango de palo.

El perfume es el eco de las flores.

Las pasas parecen uvas octogenarias.

Las espigas hacen cosquillas al viento.

El viento es torpe: el viento no sabe cerrar una puerta.

Lo más maravilloso de la espiga es lo bien hecha que tiene la trenza.

En el Polo Norte está el gorro de dormir de la tierra.

El desierto se peina con peine de viento; la playa con peine de agua.

El mejor destino que hay es el de “Supervisor de nubes” acostado en una hamaca mirando el cielo.

Las primeras gotas de la tormenta bajan a ver si hay tierra en que aterrizar.

Abrir un paraguas es como disparar contra la lluvia.

Trueno: caída de un baúl por las escaleras del cielo.

El rayo es una especie de sacacorcho encolerizado.

El arco iris es la cinta que se pone la Naturaleza después de haberse lavado la cabeza.

El arco iris es la bufanda del cielo.

Si hubiese deshielos en los cuadros, ¡pobres paisajes nevados!

El agua se suelta el pelo en las cascadas.

El agua no tiene memoria: por eso es tan limpia.

El vapor es el fantasma del agua.

La leche es el agua vestida de novia.

El otro lado del río siempre estará triste de no estar de este lado.  Esa pena es de lo más insubsanable del mundo y no se arregla ni con un puente.

La naturaleza es triste.  ¿Ha visto alguien reírse a un árbol?

En cada día amanece todo el tiempo.

Al atardecer pasa en vuelo rápido una paloma que lleva la llave con que cerrar el día.

De la nieve caída en los lagos nacen los cisnes.

Sólo hay un olor que puede competir con el olor a tormenta:  el olor a madera de lápiz.

Los tornillos son clavos peinados con la raya al medio.

El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.

El primer beso es un robo.

El beso nunca es singular.

El beso es un paréntesis sin nada dentro.

Aburrirse es besar a la muerte.

Lo más importante de la vida es no haber muerto.

Por los ojos nos vamos de la vida.

“¡Qué sábana más dura!” (Era una losa).

La muerte es dormir sin nariz.

La prisa es lo que nos lleva a la muerte.

Lo único que está mal en la muerte es que nuestro esqueleto podrá confundirse con otro.

La ametralladora suena a máquina de escribir de la muerte.

El más sorprendido por la herencia es el que tiene que dejarla.

El libro es un pájaro con más de cien alas para volar.

La ópera es la verdad de la mentira, y el cine es la mentira de la verdad.

El que dice paralelepípedo parece tartamudo.

Paralelepípedo es como queda el atropellado cuando ha pasado sobre él la nube de corredores de una carrera ciclista.

La postura de la cigüeña sobre una pata se debe a lo largas que son las esperas hasta que salen los niños.

El bebé se saluda a sí mismo dando la mano a su pie.

Al preguntar el niño a otro niño:  ¿Cómo se llama tu mamá?, comienza la indagatoria trascendental de la vida.

El niño intenta sacarse las ideas por la nariz.

Una gran mentira que contar a los niños es que para ordeñar a los camellos hay que apretarles la joroba.

Los globos de los niños van por la calle muertos de miedo.

El viaje más barato es el del dedo sobre el mapa.

La escalera de caracol es el ascensor a pie.

El ventilador debía dar aire caliente en invierno.

El reloj es una bomba de tiempo, de más o menos tiempo.

El reloj no existe en las horas felices.

44444444444444:  cigüeñas en fila.

El 6 es el número que va a tener familia.

El 8 es el reloj de arena de los números.

Los ceros son los huevos de los que salieron las demás cifras.

El que aprende qué hora es las “diecinueve y cuarenta y tres” puede viajar lo que se le antoje.

Al ombligo le falta el botón.

La cabeza es la pecera de las ideas.

El cerebro es un paquete de ideas arrugadas que llevamos en la cabeza.

Nuestra definitiva propiedad son los huesos.

¿Seremos un huesecito en la inmensidad?

Tenía tan mala memoria que se le olvidó de que tenía mala memoria y comenzó a recordarlo todo.

Nostalgia:  neuralgia de los recuerdos.

Los recuerdos encogen como las camisetas.

Los hombres de gran barriga parece que se pasean con el salvavidas puesto.

Lo malo de los nudistas es que cuando se sientan se pegan a las sillas.

Después de nudista se es huesista.

El corazón es un puño cerrado que boxea dentro del pecho.

La manera de curarse el corazón es ahorrando presentimientos.

Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueño.

El sueño es un depósito de objetos extraviados.

La barba viene de los antepasados.  Siempre es la del bisabuelo.

El filósofo antiguo sacaba la filosofía ordeñándose la barba.

Hay quien tiene la cabeza de comedor de peras nato.

Las narices son los enchufes de las personas.

¿Oyes ese olor? —dijo ella en el jardín.

Hay unos hombres que no tienen bigote más que los sábados por la noche.

Nada más lleno de ausencia que un estadio vacío.

Un tumulto es un bulto que les sale a las multitudes.

La verdadera perpendicular es la mirada que el del palco segundo número cuatro echa sobre el descote de la del palco principal número cuatro.

La linterna del acomodador nos deja una mancha de luz en el traje.

En el fondo de los espejos hay un fotógrafo agazapado.

Lo más maravilloso de la prestidigitación casera es sacar una llave de un llavero.

(prestidigitación:  The Free Dictionary s. f. Arte, técnica o habilidad para hacer juegos de manos y otros trucos.)

Todo el campo se asoma a ver la hora en los relojes de la estación.

Los que esperan en grupo un tranvía son parientes de parada.

Para salvarse del aburrimiento no hay más que aburrirse más frenéticamente.

Las latas de conserva vacías quedan con la lengua de hojalata fuera.

Lo más bonito de la bicicleta es su sombra.

La sandalia es el bozal de los pies.

El tenedor es el peine de los tallarines.

Lo que más les molesta a las estatuas de mármol es que tienen siempre los pies fríos.

La estatua ecuestre no es buena si el caballo no le da una coz al que lee el discurso.

(coz:  Patada violenta hacia atrás.)

Las pirámides hacen jorobado al desierto.

En la edad media había dentistas de almenas.

(almenaThe Free Dictionary s. f. Bloque de piedra con forma de prisma que remata los muros de las antiguas fortificaciones o castillos; servía para resguardar los defensores de los ataques enemigos.)

El anfitrión parece ser un señor que toca un instrumento musical.

Hay camas de hotel en las que encontramos nuestras piernas del pasado.

Buda es el dios que no hizo régimen en las comidas.

En la visita a la huerta es encantador ver cómo duermen la siesta los melones.

El hambre del hambriento no tiene hache, porque el verdadero hambriento se la ha comido.

Cuando se llega al verdadero escepticismo es cuando por fin se sabe que escepticismo no se escribe con x.

Ballena se escribe con elle por los dos surtidores líquidos que lanza a lo alto por la nariz.

La L parece largar un puntapié a la letra que lleva al lado.

La M siempre se sentirá superior a la N.

MMMMMM:  cordillera.

¿Es murciélago o es golondrina la tilde que vuela sobre la Ñ?

La del recuerdo es de hierro forjado.

En el gato se desespereza la S.

La T es el martillo del abecedario

La X es la silla de tijera del alfabeto.

La griega mayúscula es la copa de champaña del alfabeto.

Tenía orejas ideales para sostener el lápiz, y por eso hubo que dedicarle al comercio.

El lápiz sólo escribe sombras de palabras.

El etc., etc., etc. es la trenza de lo escrito.

La escritura china es un cementerio de letras.

Lo más difícil que hace un jinete es sostenerse en la imagen de su caballo reflejada en el agua.

El que los abanicos cierren bien evita descarrilamiento de trenes.

Cuando el tren acaba de pasar el puente, mueve alegremente su cola.

Al darse cuenta el creador de que el hombre se iba a comer el pollo, le complicó las articulaciones para que fuese difícil el trincharlo.

Los eclipses son la juerga de los astrónomos.

(juerga: The Free Dictionary s. f. Fiesta o diversión muy animada y ruidosa, que generalmente se acompaña de música, baile y bebida.)

Astrónomo es un señor que se duerme mirando las estrellas.

Luna llena:  cambio de sábanas en el paisaje.

La Luna es el ojo del cristal del cielo.

La media Luna mete la noche entre paréntesis.

La luna está al revés.

Sólo el poeta tiene reloj de luna.

Eclipse:  momento en que la Luna o el Sol se pone un rato gafas ahumadas.

Después del eclipse, la Luna se lava la cara para quitarse el tizne.

Partid a cuchillo un huevo duro y veréis cómo se reúnen en él el Sol y la Luna.

En Las mil y una noches hay más de mil y una lunas.

No vayamos a la Luna porque nos cobrará los años luz que le debemos.

El cometa es una estrella a la que se le ha deshecho el moño.

¿Qué está haciendo en realidad la luna? La luna está tomando el sol.

En las grandes solemnidades llenas de personajes parece que hay algunos repetidos.

Los chinos comen tocando el tambor.

Las madres chinas no saben si han dado a luz una muñeca o una niña.

Cuando al nacer se cuelga al niño boca abajo es para que todas las ideas se le vayan a la cabeza y no le quede ninguna en los pies.

Aquel tipo tenía un tic, pero le faltaba un tac:  por eso no era reloj.

Lo que defiende a las mujeres es que piensan que todos los hombres son iguales, mientras que lo que pierde a los hombres es que creen que todas las mujeres son diferentes.

Los que matan a una mujer y después se suicidan deberían variar el sistema:  suicidarse antes y matarla después.

El que se ahorca espera que se rompa la cuerda, pero son tan malvadas las cuerdas que nunca se rompen en esa ocasión.

No hay que tirarse desde demasiado alto para no arrepentirse por el camino.

Lo malo de los proyectiles teledirigidos es que lleven la dirección mal puesta.

Se ve que el queso Gruyére ha sido señalado por muchos dedos, como diciendo:  “De ese”.

Después de comer alcachofas el agua tiene un sabor azul.

Las acelgas saben a consejo de médico.

Cuando el doctor se pone sus auriculares para reconocernos y dice:  “Esto no me suena bien”, es como si quisiera oír por la radio de nuestro pecho la filarmónica de Londres.

Lo importante no es tener o no tener microbios, sino tenerlos o no amaestrados.

Para lo que más fuerza necesita el enfermo es para abrir el frasco de la medicina.

Es sorprendente cómo se mete la fiebre en el tiralíneas del termómetro.

La medicina ofrece curar dentro de cien años a los que se están muriendo ahora mismo.

Las brujas son tan cariñosas que están tejiendo sin cesar trajecitos para los niños que se van a comer.

Se le pone otra hache a Sánchez y es Shakespeare.

Bancarrota es la caída del banquero del sillón roto.

Golf:  juego para ratones que se han vuelto ricos.

Cuando el que va delante da limosna, el que va detrás no la da, como si el otro la hubiese dado por él, ley que deja muy mermado el peculio de los pobres.

(peculio: The Free Dictionary  s. m. Cantidad de dinero o conjunto de bienes que posee una persona.)

Lo que se tira con un gesto más altivo es el papel de plata de un bombón.

Los que meriendan en el campo llevan un perrito para que se coma los huesos.  ¿Pero por qué no llevan otro para que se coma los papeles?

Lo que más le indigna al joyero robado es que los ladrones dejen despectivamente los estuches vacíos como si hubiesen comido mejillones.

La pesadilla del pianista consiste en soñar con un piano de teclado kilométrico.

El arma más peligrosa del cuartel es la trompeta.

Hay que ser un poco idiota en la vida, pues si no, se aprovechan los demás y lo son sólo ellos.

En las botellas de whisky hay un letrero en inglés que dice:  “Bébaselo el dueño y no haga el primo dándoselo todo a los invitados”.

Sólo se puede llamar borracho al que bebe con embudo.

En el vinagre está todo el mal humor del vino.

Tiraba todos los días los sobres con mi nombre al pie del mismo árbol para que me produjese tarjetas de visita.

La felicidad consiste en ser un desgraciado que se sienta feliz.

Somos lazarillos de nuestros sueños.

Nadie ha dicho que las cosas viven:  las cosas sueñan.

Genio:  el que vive de nada y no se muere.

La vida obliga a la prisa de vivir porque el pan enseguida se pone duro.

Si te conoces demasiado a ti mismo dejarás de saludarte.

Lo peor de la ambición es que no sabe bien lo que quiere.

Los grandes reflectores buscan a Dios.

Cuando se dice “asteriscos” parece hablarse de diminutos pedazos de estrellas.

El espantapájaros semeja un espía fusilado.

Nos sorprende ver en la tienda de antigüedades la taza en que tomábamos el café con leche cuando eramos niños.

El Coliseo en ruinas es como una taza rota del desayuno de los siglos.

Venecia es el sitio en que navegan los violines.

El que está en Venecia es el engañado que cree estar en Venecia.  El que sueña con Venecia es el que está en Venecia.

La gasolina es el incienso de la civilización.

En lo que más avanza la civilización es en la perfección de los envases.

“Idem” es una palabra ahorradora.

El silencio son las hojas del ramo de las palabras.

No se debe tomar la sopa con ruido de estarse lavando la cara.

En los sauces están los flecos del manto del cielo.

Hay estornudos que salen como si el que los lanza hubiese dejado abierta la puerta del alma en un descuido.

Ramón Gómez de la Serna

España

Con la aprobación de Coni Salgado de La Luna Naranja y de su autora, Dolors Todolí, compartimos en nuestra mesa de lectoaperitivos, estas cuatro bellas greguerías ilustradas:

La serpiente le ofreció una manzana a la luna, desde entonces solo sale de noche.

luna 2-1Dolors

Imagen y texto

Dolors Todolí

España

La luna en otoño se resiste a perder el verde aunque el amarillo va ganando terreno.

luna 3Dolors

Imagen y texto

Dolors Todolí

España

La luna quería ser princesa pero se quedó en condesa.

Luna 1Dolors

Imagen y texto

Dolors Todolí

España

La luna de Valencia desayuna con zumo de naranja.

luna naranjaDolors

Imagen y texto

Dolors Todolí

España

El 4 de noviembre de 2013, me llevé la alegría de ver en mi muro de Facebook este regalo que nos compartió a todos la autora española Dolors Todolí de su Diccionario de Greguerías:

GREGUERÍAS CON “A”

A:  La A del revés es una V con horizonte.

ÁBACO:  Aparato para hacer operaciones bancarias en los barrios pobres.

ABAD:  Masculino de abadesa. Aquél que ha perdido el tren de la vida y vive en una estación sin carriles.

ABADESA:  Actriz, vestida eternamente de negro, que ha perdido el tren de la vida representando monólogos de silencios.

ABADÍA:  Teatro donde resuenan silencios de actrices recitando la salvación eterna.

ABARATAR:  Cuando el azúcar se rebaja y se hace sacarina.

ABARCAR: Llegar a conseguir un mando para acercar la Luna en una noche de bodas.

ABARROTES:  Se dice de la acción de salir de vacaciones con la familia, incluida la suegra, en un 600.

ABATIR:  Acción de divertirse para hacer caer al suelo el aburrimiento.

ABDICAR:  Lo que hace el suicida cuando renuncia a la vida.

ABDOMEN:  Recipiente del cuerpo que crece sin medida los fines de semana por la acción de una bebida obtenida por la fermentación de una infusión de malta.

ABDOMINALES: Ejercicios que intenta hacer aquel que ha pasado el fin de semana disfrutando de infusiones de malta.

ALCANCE: Espacio hasta el que puedes llegar con un mando a distancia.

Dolors Todolí

España

 ♦

A continuación, ochenta buenísimas greguerías del español Albert Lladó Villanua tomadas de su libro La realidad es otra, publicado por A Fortiori Editorial.

Las columnas al aire libre sostienen la realidad.

SAXO:  Cisne dorado que, al ser besado en la boca, suspira swing.

Que todo es relativo es muy relativo.

El calvo tiene más posibilidades de ser brillante.

JAZZMÍN:  Flor que improvisa, magistralmente, el olor de sus pétalos.

El poeta sabe gritar susurros.

¿Existen las verdades absolutas?  Absolutamente no.

Querer rectificar es de sabios.  Poderlo hacer, de afortunados.

Sólo sé que Sócrates sólo sabía que no sabía nada.

Las tallas de la ropa se miden por siglos.

El peor imperativo es el que anda disfrazado de condicional.

QUIRÓFANO:  Taller con gente llena de bozales verdes de papel.

Heráclito observó el río para entender que todo fluye.

Si se hubiese puesto a nadar, ya tendríamos aletas.

BIZCO:  Ser humano con notable perspectiva.

La dec-oración se ha convertido en un ruego religioso, como su propio nombre indica.

MONARQUÍA:  Forma de gobierno de los primates.

NadaR por la nada, erre que erre.

BOCA:  Orificio por donde nace el amor, el odio y la mayoría de equivocaciones.

METRO:  Unidad de medida compuesta por vagones.

La re-pública tiende a repetirse.

El “vino” siempre se saborea en pasado.

QUIZÁ:  Sinónimo del hecho poético.

Bacon es un pintor no recomendado en la dieta mediterránea.

Hay bombillas que carecen de sentido del humor.

Se encienden enseguida.

En la puerta del colegio, vi a una fila de Sísifos que escondían sus rocas en mochilas de colores.

PANTEÍSMO:  Aquél que sólo ve diosas allí donde mira.

El jazzman cambia el sexo por el saxo.

Un payaso, cansado de los insultos y la soledad, robó un jersey de rombos para convertirse en arlequín.

PERÍSTASIS:  Tema o asunto del discurso que existía en todo argumento, antes de la época sofística (y/o de marketing).

Me empujó, ignorando que en realidad era un golpe de suerte.

El parking me recuerda cada mañana que soy “libre”.

E-RRATA:  Roedor online.

La papelera se siente desnuda desde que le ponemos bolsas de basura transparentes.

La sirena de la ambulancia es el despertador de la ciudad.

En las jornadas de puertas abiertas siempre hace frío.

El plumero es un micrófono sin altavoces.

A todos los Dioses:

“O aparecéis, o sois unos impresentables”.

MACETA:  Jaula de las plantas.

Nadie podrá dejarle propina a quien firme su acta de defunción.

Tiré de la cadena, como decía Platón.

VAHO:  Tabaco, de origen natural, que fuman los cuerpos calientes.

AJEDREZ:  Juego que persigue conquistar la República.

No te engañes:  por mucho que te quieran, quien se alegra más de que llegues a casa es la Vejiga.

El taxímetro es una bomba de relojería que, en vez de ir hacia atrás, corre peligrosamente hacia delante.

ESPELEOLOGÍA COTIDIANA:  Buscar una moneda en el bolsillo.

Cierran el parque por la noche para que los fantasmas puedan pasear tranquilos.

RASCACIELOS:  Conjunto de múltiples nichos utilizados para vivir o trabajar.

Las farolas son las velas del pastel de la noche.

SOS:  Arroz de emergencia.

BURRO:  Animal que no suele perderse ningún desfile de moda.

En la estación de tren, todos creen conocer su destino.

El hombre invisible está harto de no poder probarse ropa.

PACIFISMO:  Cuando el sol nos da en la cara, ponemos la otra mejilla.

Si llevas las más-cara, acabas pagando un alto precio.

En casa tenemos las cortinas rojas para recordar que lo que hay fuera es un teatro.

¿Pero nosotros somos los actores o el público?

El sonido de los tacones es el galope de la seducción.

El mejillón es un molusco con mucha cara.

Toda mentira tiene algo de verdad.

Y toda verdad algo de mentira.

Los aforismos no tienen límite de aforo.

El ruido de la maleta es la canción de despedida.

El viento convierte la ropa tendida en banderas.

Las miradas entre amantes son telegramas sin intermediarios.

Le trajeron un orinal al dandi, y se lo puso de bombín.

No hay mejor limpiaparabrisas que un perro contento.

Siempre se mira a la pareja de recién enamorados con una mezcla de envidia y compasión…

La línea recta del ebrio es el zigzag.

“Silencio” es la palabra polisémica por antonomasia.

Hay cabezas que necesitan balcones.

El tiempo vuela, con o sin cenizas.

El camión tiene dos grandes orejas de espejo para vigilar su trasero.

El primer “usted” que le dedican a uno es un espejo sonoro del paso del tiempo.

El waterpolo es un fútbol en pecera.

Qué bien le hubiese ido a Moisés conocer el windsurf.

ZAFO:  Libre, como una poetisa griega.

La migraña es sentir en la sien la presión de un gatillo que no existe.

La espa(l)da femenina es un arma de doble filo.

Los reyes no ponen la otra mejilla ni en las monedas.

La falda blanca ondea para reclamar el mástil del deseo.

La hoguera dibuja cipreses de fuego.

Se le hizo un nudo al iniciar el desenlace.

Albert Lladó Villanua

España

A continuación, unas joyitas que su autora designa como Caprichos.  Les dejo entonces con los caprichos de la gran autora argentina, Laura Devetach

Mastico el chicle de una palabra.

Esa palabra que no puedo tragar.

La guitarra canta porque le hacen cosquillas.

La flauta es el estuche de los silbidos.

Cuando lloro todo el mundo se moja.

Los relámpagos son calambres del cielo.

¿Por qué la gente no se baña como los gorriones?

Si la pata patea y la cabeza cabecea, el pelo ¿pelea?

¿Las hojas de los libros también se caen en otoño?

En realidad el sol gira para mirar a los girasoles que giran para mirar al sol.

¿Las nubes son siempre gordas?

Dedal:  el dedo se puso casco.

Cuando el fuego habla mucho, todo se llena de humo.

Cuando el fuego grita, saltan las chispas.

¿Cómo va a andar bien el mundo si todo junto

se escribe separado y separado se escribe todo junto?

Cuando se abre una margarita, sale el sol en la mata.

¿Qué pasaría si todas las campanillas del verano se pusieran a repicar?

Cuando se abra la rosa, aproveche y tosa.

El pancito, cuando más caliente, más fresquito.

Qué-sé-yo, es decir:  voy a hacer lo que me salga.

Las campanillas son los parlantes de las abejas.

Qué buena es la lluvia con el sol, vuelve loca la seriedad de los paraguas.

Si aprieto el botón de una margarita, ¿qué puerta se abrirá?

Laura Devetach

Argentina

3 Comentarios

  1. Hola, lectoaperitivos. Os sigo encantada por vuestro trabajo. Os envío un fragmento del capítulo “A de animales”, que forma parte de un trabajo de selección y edición sobre greguerías de Gómez de la Serna titulado “Flor de todo lo que queda”. Un abrazo enorme.

    Isabel Castaño

    II
    En el cañón de cada pluma de ave hay alma de vuelo. • La paloma tiene bajo las alas calorcillo y cosquillas de niña. • La garza, con su melena de plumillas a los lados de la cabeza, parece un violinista que se pasea con el violín bajo el brazo. • El águila amenaza desde el cielo a la tierra como el arco tenso con la flecha preparada. • El pájaro que come mariposas siente que vuela más ligero. • El ruiseñor… No, del ruiseñor no se puede ni se debe decir nada. • No olvidéis que el ruiseñor, para que cante bien, necesita comer corazón.

    “Flor de todo lo que queda”, Edelvives, Colección Adarga
    Selección y Edición: Isabel Castaño
    Ilustraciones: Pablo Amargo
    Prólogo: Raúl Vacas

    • Muchísimas gracias, Isabel por tu comentario y tu fantástico aporte. Estaré atenta a buscar tu libro acá porque “huele a joyita” :) Ahora mismo pongo más platos en la mesa con tus envíos. Con A de abrazo, amistad y Astrid, cariños para ti!

  2. Las espigas hacen coquillas al viento. Me gusta. Un abrazo desde Segovia. Marisa Alonso

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