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Lectoaperitivos de cuentos breves en verso del folclor

post100b

—¿Te cuento el cuento del ganso?

—Ya, cuéntame el cuento del ganso.

—No, porque me canso.

Érase un gato que tenía

las patas de trapo

y la guata al revés.

¿Te lo cuento otra vez?

Este es el cuento del candado,

apenas lo comienzo, ya se ha terminado.

Pues, señor, éste es el cuento

de Juan Gandules

que tenía los ojos azules

y la nariz al revés.

¿Quieres que te lo cuente otra vez?

Este es el cuento del soldado,

que ya se ha acabado.

Un ratoncito

iba por un arado

y este cuentecito

¡ya se ha acabado!

Este es el cuento del pinito,

así de chiquitito.

Este es el cuento de la canasta,

con esto basta.

El cuento del gallo pela’o,

ya está conta’o.

¿Quieres que te cuente un cuento?

¡Pásate a este otro asiento!

¿Sabes el cuento del gallo pelado?

¡Pásate a este otro lado!

¿Quieres que te cuente un cuento?

El burro está contento.

¿Quieres que te lo cuente otra vez?

El burro está al revés.

Esto era una vez

tres hermanos que tenían

un chaleco colorao.

Qué bonito sería mi cuento

si no se hubiese acabao.

Éste era un profesor gato

que para enseñar los números

se subió al tejado y, bueno,

el cuento está terminado.

CUENTO TONTÍSIMO DE UNA RANA Y UN PEZ

Éranse una vez

una rana y un pez.

Y al día siguiente, por la mañana,

éranse un pez y una rana.

Y colorín colorado,

este cuento se ha acabado.

¿Qué les parece si lo complicamos un poco… a ver qué pasa?

¿De acuerdo?

Volvamos a empezar:

Éranse una vez

una rana y un pez.

Y al día siguiente, por la mañana,

éranse un pez y una rana.

Pero, al hacerse de noche,

se marchó la rana en coche.

Y también se marchó el pez

en un cascarón de nuez.

Y al día siguiente, por la mañana,

no había ni pez ni rana.

Este era un rey

que tenía tres hijas

las metió en una canasta

y para cuento… basta.

Éste era un rey

que tenía tres hijas

las convirtió en sortijas

y las tapó con un pez.

¿Te lo cuento otra vez?

La versión de la autora Marisa Alonso Santamaría, de Segovia, España:

Éste era un rey

que tenía tres hijas

las metió en tres botijas

y las tapó con pez.

¿Quieres que te lo cuente otra vez?

(botija:  RAE 1. f. Vasija de barro mediana, redonda y de cuello corto y estrecho.)

Éste era un mudo

que salió a buscar su voz;

subió montes, cruzó ríos

y sólo cogió una tos.

Éste era un profesor gato

que para enseñar los números

se subió al tejado

y, bueno, el cuento se ha terminado.

Un divertido aporte de la maestra, escritora y amiga de Lectoaperitivos, María Rosa Serdio, el 3 de septiembre de 2013, vía Facebook:

Esti ye un cuentu

de sal y pimientu

la gocha preñada

y el gochu contentu.

(gocho:  RAE 1. m. coloq. cerdo)

TRES PARAMENTOS

Este el cuento

de tres paramentos

que nunca se empieza

y ya se acabó.

3 Comentarios

  1. Pues yo me lo se así:

    Este era un rey
    que tenía tres hijas
    las metió en tres botijas
    y las tapó con pez.

    ¿Quieres que te lo cuente otra vez?

    ¡Felicidades!
    Un abrazo desde Segovia
    Marisa Alonso

  2. me gusto porfin le contare a mis amigassss jejejejejje las hatre hacerles comom furia

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